14 de junio de 2021, 3:45:07
Cultura

entrevista


Tom Cruise: "La animadversión por la tiranía de Hitler me ha unido a Stauffenberg"



Siempre me tratan aquí con mucho cariño –comienza diciendo-. Aunque hoy hace mucho frío, el calor de este país es siempre el mismo. Es maravilloso este Teatro Real, un lugar mágico para este estreno. Lamento no poder quedarme hasta el final de la proyección porque habría sido muy especial vivirla.

Como suele ocurrir con usted, muchas han sido las leyendas que han circulado desde el comienzo de este rodaje…
Desde que hice “Risky Business”, que fue el comienzo de mi carrera, se me ha estado cuestionando. Yo siempre he tenido la misma actitud: no responder a nada y trabajar duro para rebatir con hechos cualquier comentario.

¿Se sintió cómodo con un uniforme nazi como el que tuvo que vestir en este rodaje?
Lo he dicho en muchas entrevistas. Al principio fue un choque, no lo voy a negar, pero llevarlo formaba parte del juego. Se dice que “el hábito no hace al monje”, así que vestir ese uniforme no cambió mi manera de pensar sobre la situación que íbamos a rodar. Fue un privilegio interpretar a Stauffenberg, al que me unía la animadversión por la tiranía de Hitler.

En contra de ciertos rumores, su familia le ha agradecido la interpretación.
Con su presencia en la premiere del Teatro Real dan por zanjado este asunto. La película se ha ceñido fielmente a los acontecimientos vividos. No había motivo para la discordia.

¿Soñó que algún día llegaría a vivir todo esto y disfrutar del prestigio que hoy tiene?
Teniendo en cuenta mis orígenes familiares, habría sido más fácil que orientase mi vida en la profesión de mi padre, que era ingeniero electrónico. La aventura de interpretar era algo que se antojaba lejano e impensable, pero me arriesgué y, de momento, creo que no me he equivocado. He ganado la batalla a mis propios miedos.

No tiene aspecto de ser un hombre temeroso.
Prueba evidente de que las apariencias engañan –risas-. Hasta llegar a ser el hombre decidido y fuerte que en el fondo hoy soy...pasé por muchas etapas de dudas, inseguridades y de poca autoestima.

¿Es cierto que de pequeño entretenía a sus amigos con imitaciones?
(carcajadas) ¿Cómo sabes eso? Sí, es cierto. Me encantaba ser “El pájaro Loco” y el “Pato Donald”. Me lo pasaba genial. De niño era muy extrovertido de carácter y creo que algo de ese Tom todavía está en mí. Fantaseaba muchísimo y disfrutaba fingiendo, que me tiraba en paracaídas, desde el tejado de mi casa. Ese amor al riesgo sí que lo conservo intacto.

¿Fue un niño feliz?
Recuerdo momentos muy duros, tristes...pero no infelices. Cuando mis padres se separaron, me convertí en el cabeza de familia, sin tener edad para asumir ese rol. Era el único chico de la casa. Mi instinto, por muy niño que fuera, me decía que tenía que proteger a mi madre y a mis tres hermanas. La profesión de mi padre nos habíamos tenido de un lado para otro y, cuando conseguimos asentarnos en un sitio y lograr cierta estabilidad, él nos deja.

Cuenta la leyenda que para probar de todo hasta intestó ser monje...
(risas) A los 14 años me dio por ingresar en un seminario. Tenía claro que quería ser monje franciscano, pero sólo duré un año. Era evidente que mi vocación era otra. Y el tiempo me ha dado la razón.

¿Se sintió fracasado?
A esas edades no alcanzas a descifrar el verdadero sentido del fracaso. No te va bien en algo y cambias con total naturalidad. Yo decidí cambiar el rumbo de mi vida. Donde yo nací no había ningún tipo de esperanza a mis aspiraciones como actor. Así que decidí marcharme a Nueva York y estudiar Arte Dramático. Para poder costearme los estudios trabajo como peón y camarero.

¿Llegó allí sólo con su talento?
Exáctamente y durante un tiempo yo sólo era el único que creía en mí. Un día, un empresario de televisión me dijo que era demasiado apasionado y no lo bastante atractivo para salir en televisión. Me sugirió que lo intentase en el cine ¡y aquí estoy!

Tiene fama de hombre valiente y arriesgado. No le gusta que le doblen en las escenas de riesgo ¿Nunca ha tenido miedo a la vida?
Cuando empecé en este trabajo no tenía muy claro qué íba a ser de mí. Vivir me ha servido para conocer de cerca los obstáculos que te pone la vida en el camino. Siempre he intentado tener la sangre fría suficiente para vencerlos.

¿Y ha logrado todo lo que quería?
En determinados momentos de mi vida ¡más de lo soñado!. Mi infancia fue dura, pero la disfruté con alegría. Se culpa a los padres, cuando algo no funciona, pero debe de ser uno mismo el que afronte sus propias responsabilidades. He sido feliz y espero seguir siéndolo mucho tiempo más.

¿La vida le ha tratado bien?
Sería un ingrato si te contestara que no. La vida me ha dado más de lo que nunca imaginé. Se han quedado cosas en el camino, pero el futuro se presenta muy esperanzador. Vuelvo a estar ilusionado en mi vida personal y tengo tres hijos, que son mi razón de vivir.

¿Qué le ha dado la paternidad?
Una felicidad inexplicable. Siempre tuve una gran vocación de padre aunque por circunstancias de la vida tardé mucho en poder lograrlo. Durante algún tiempo, mi carrera fue primordial. Hoy en día, mi familia ocupa el primer lugar. La necesito para sentirme bien en mi propia piel.

¿Es su mejor papel?
Ser padre es una experiencia que no puede compararse con nada. A mí me ha permitido dejar de ser yo mismo, y ver la vida desde un punto de vista distinto. Cada cosa cotidiana adquiere un valor diferente. Cuando mis hijos mayores descubrieron que el jardín de mi casa tenía césped, por ejemplo, tuve la sensación de descubrirlo yo también porque ellos hacen que lo veas diferente.

Y si le dicen un día que también quieren ser artistas..
Yo quiero que mis hijos tengan sus propios pensamientos, que no se sientan influenciados por mi profesión. Siempre les apoyaré, pero lo que realmente me importa es que sean felices y que eso les dure toda la vida.

Lo que también dura es su indiscutible posición entre las estrellas de Hollywood ¿Es intocable?
¡Ni mucho menos! Si algo me ha enseñado esta profesión es que nada es para siempre. Además, yo nunca me doy por vencido. Siempre quiero más .Soy un insatisfecho permanente. Creo que soy excesivamente perfeccionista y, tengo que reconocer, que no he perdido ni un ápice del espíritu luchador que me llevó a querer triunfar en el cine. Tengo muy claro que lo que realmente me gusta es afrontar riesgos. Y, en este trabajo, cada día hay más.

¿Películas con peligro, como “Misión Imposible” por ejemplo, son las que quiere hacer?
No estoy cerrado a nada, pero me gusta la acción y el riesgo. Creo que seguiré haciendo esas películas hasta en silla de ruedas. En estos rodajes disfruto muchísimo y, si lo hago entre amigos, me siento realmente feliz.

¿Este cine es el que le ayuda a demostrar que es algo más que un chico guapo?
La tenacidad y la confianza en mí mismo es la que me ha ayudado a hacerme un sitio en esta profesión. Eso es lo que me ha permitido superar los innumerables obstáculos, que me he encontrado en la vida. Me he preocupado de ser muy profesional y, siendo perseverante, creo que he convencido a crítica y público.

No se queje. Sus incondicionales se cuentan por legiones....
Sí, pero lo que intento decir es que nunca me han regalado nada. Es cierto que, en mis comienzos, me convertí en uno de los actores preferidos de la juventud. Las películas que hacía en aquel momento propiciaron esa predilección, pero tuve que demostrar que quería llegar más lejos ¿Crees que lo he hecho mal?

Si ha logrado lo que quería, es señal de que ha acertado.
Soy feliz con lo que tengo. El nacimiento de mi hija Suri me ha hecho experimentar una felicidad que nunca imaginé que disfrutaría. Ella y Kate ocupan mis prioridades. Creo que la vida me ha dado más de lo que he pedido, aunque haya pasado por momentos críticos. He aprendido a superarlos y eso ha hecho de mí gran parte de lo que soy.




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