20 de septiembre de 2019, 16:43:08
Cultura

Segunda jornada de la Pasarela Cibeles


David Delfín se esposa a su colección más intimista



Como era de esperar, el malagueño no ha dejado indiferente en la 47 edición de la Pasarela Cibeles. Aunque para el público en general, David Delfín nos mostraba un campo de concentración, con una gran alambrada con pinchos y luces blancas, él intentaba expresar, algo muy distinto: la intimidad, la familia que protege y recluye, la maternidad… De hecho, la colección que propone para el próximo Otoño-Invierno la ha llamado "Intimidad". "He trabajado sin preguntarme lo que quería hacer y, al acabar, ha sido ella misma la que me ha hablado. Lo único que sabía era que era muy íntima y me he dado cuenta de que tiene mucho que ver con el amor y su familia". Todo ello se traduce en chalecos tejidos con ganchillo a mano, como aquellos que hacía la abuela de Delfín, la austeridad en los cortes, con muchos detalles pero siempre ocultos, y en los colores con tonos blancos, azules, negro y una única concesión al rosa que es la manera en que el diseñador expresa su admiración hacia Louise Bourgeois, con un tejido en este tono que ha nacido inspirado en "la especie de muñequitos que cose y revuelve la escultora".

Ese amor que ha querido expresar David Delfin en su colección, llena de referencias de su infancia, lo ha llevado incluso a algunos de sus jerseys en los que aparece la frase "Je t'aime". Juega con cortes que evocan épocas pasadas como los años 40, 70 y 80; se busca realzar el cuerpo con cortes entallados y se prescinde de los complementos, a excepción del calzado. Los tejidos, los habituales de lana, seda, algodón, alpaca, poliéster y cachemira. Sus largos vestidos parten del concepto del rectángulo y van dibujando y ajustándose a la figura femenina con cremalleras. Aunque uno de los más aplaudidos fue el que lució en su primera aparición Bimba Bosé, simulando una larga falda gris que parte del escote palabra de honor, encajado con un cinturón, y cae hasta los pies. Las camisas, una de las piezas fundamentales en las colecciones de este diseñador, se abrochan en la espalda o en un lateral, con dibujos geométricos que representan las líneas de un cuerpo musculoso. Continúas referencias artesanales, un poco rústicas, que conviven con tejidos tecnológicos. Un año más no han faltado las sorpresas como, por ejemplo, un vestido con adorno en la tripa simulando la silueta de una embarazada.

El hombre de David Delfín viste perfecto y tiene en el rosa de sus chaquetas una baza especial, así como en las creaciones de una sola pieza de pantalón, jersey y camisa, en una puesta en escena que el diseñador ha cuidado hasta el último detalle, como el dossier de prensa que ha elaborado simulando un pasaporte en el que aparece la foto de su madre, o los corazones cosidos con punto de cruz que llevaban los modelos ocultos.

Sobre la pasarela, el mismo vestido de rayas negras y blancas que lució hace dos semanas Blanca Portillo en los premios Goya. Por su estrecha relación con el modisto, la actriz de "Siete mesas de billar francés" no podía faltar a la cita, como también lo hicieron Luis María Anson, que aplaudió como el que más a una Bimba Bosé que dejó ver más que nunca sus curvas. Una figura que a más de uno le ha hecho pensar que podría estar embarazada.
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