14 de diciembre de 2019, 4:35:15
Opinion


Aniversario del fin de la Guerra Fría

Izabela Barlinska


La semana pasada se cumplieron 10 años de que la República Checa, Hungría y Polonia se incorporaron a la OTAN. Fueron tres países de máxima influencia en el desaparecido bloque soviético y “aquel día cuando ingresaron a la OTAN terminó la Guerra Fría y la justicia triunfo en la historia”, dijo Jaap de Hoop Scheffer, Secretario General de la Alianza Atlántica, durante una conferencia conmemorativa en el Parlamento húngaro. Los representantes de los tres países ex-miembros del Pacto de Varsovia que se integraron en la OTAN el 12 de marzo de 1999, participaron en los actos de celebración del aniversario y resaltaron que formar parte de la OTAN fue un paso decisivo después de la caída del Muro de Berlín y uno de los acontecimientos más importantes en la historia de sus países.

Al recordar esta significativa fecha para el continente europeo, Jaap de Hoop Scheffer afirmó que las puertas de OTAN quedarán abiertas para otros países después del ingreso de Albania y Croacia previsto para el próximo mes. Se refería a la posible futura adhesión de Ucrania y Georgia a la OTAN, algo a lo que Moscú se opone dado que estos países están dentro de su tradicional área de influencia.

Parece que actualmente la Alianza Atlántica tiene que afrontar tres retos: las misiones en el extranjero, las relaciones con Rusia y los nuevos problemas como el crimen organizado relacionado con los medios electrónicos y la piratería. A pesar de los conflictos persistentes, el Secretario General estimó que Europa es más segura gracias a la ampliación de la Alianza y aprovechó para confirmar el retorno de Francia al mando militar de la OTAN.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es