23 de septiembre de 2019, 18:01:45
Cultura

Intenso en todos los aspectos


Nuevas voces interpretan en el Real la "dolce vita" de "Don Pasquale"


Dentro del marco del Proyecto Ópera Estudio que lleva a cabo el teatro madrileño, este domingo fue el día en el que nueve jóvenes cantantes, seleccionados internacionalmente de entre un centenar de aspirantes, debutaron en el Teatro Real como broche final a los dos meses de duro trabajo con el tenor y maestro de canto peruano Ernesto Palacio.


Fotografía: Javier del Real

Ya se habían subido a un escenario para representar la obra elegida para este interesante proyecto pedagógico, la ópera bufa y sentimental del prolífico Donizetti, Don Pasquale, y el buen resultado fue entonces aplaudido como se merecía. Las primeras representaciones del Proyecto tuvieron lugar los días 7 y 8 de marzo en el auditorio de la Universidad Carlos III de Leganés, fiel colaboradora del Real en este objetivo tan importante de ayudar a los jóvenes cantantes a lanzar su difícil carrera profesional para llegar a lo más alto.

Pero es que además, el proyecto pedagógico persigue otro fin particular: acercar a los más pequeños a la música, destinando especialmente para ellos las representaciones de este tipo. A veces, es cierto, demasiado pequeños. Don Pasquale, a pesar de su carácter clásicamente bufo y romántico, es una obra en tres actos de dos horas de duración que no todos los niños podían fácilmente seguir. Y es que, a pesar de que la obra se recomendaba para mayores de 14 años, la gran mayoría de los incipientes aficionados que ayer por la tarde acompañaban a sus padres tenían bastante menos edad de la indicada y algunos se perdían, como es lógico, en la inmensidad de las enormes butacas y de un intenso espectáculo.

Intenso en todos los aspectos y, desde luego, conseguido y acertado. Un gran trabajo de los responsables tanto musicales como escénicos que demostraron cómo, a veces, lo pequeño puede resultar grande. A la escena, a cargo de Tomás Muñoz, no le faltaba de nada para trasladar la acción de la estratagema del doctor Malatesta para ayudar a su amigo Ernesto a casarse con Norina a la Roma más romana, la de los años 50. Eran esos míticos años del cine italiano en los que Fellini se movía para dejarnos las estampas más típicas de un pueblo y de una época plagada de glamour. Una escena sencilla con una original coreografía a manos de Yoko Taira son, sin duda, elementos de vital importancia para acoger la delicada música del compositor italiano dirigida por Álvaro Albiach al frente de la Joven Orquesta Sinfónica de Madrid.

En lo referente a las voces que se escuchaban por primera vez en el Real, timbres nuevos e inexplorados, destacó sobre las demás la interpretación de Sonya Yoncheva, increíblemente profesional en el canto y en la actuación de su primer papel protagonista, Norina. Junto a ella, el tenor Domenico Menini en el papel de Ernesto, Davide Fersini (Doctor Malatesta) y Miguel Ángel Zapater (Don Pasquale).

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