18 de septiembre de 2021, 22:40:56
Opinión


Espías españoles a la caza del cerdo africano

Alicia Huerta


Parece, señores, que el ex ministro Bermejo no es el único al que le gusta eso de disfrutar de su afición cinegética en la modalidad de gratis total, es decir, aprovechándose de los recursos materiales y humanos a cuenta del Estado. Para algo están, debe pensar algún que otro alto cargo político. Lo cierto es que ahora algunos agentes del CNI han acusado a su “Superintendente”, el conquense Alberto Saiz, de utilizar los presupuestos del Centro en su propio beneficio para no dejar escapar la ocasión de practicar sus deportes favoritos, la caza y la pesca submarina, coincidiendo con reuniones o jornadas de trabajo en lejanos y exóticos lugares del mapa.

Cuentan, por ejemplo, que en Mali, durante un viaje en abril de 2008, Saiz se empeñó en cazar nada menos que un cerdo africano, pieza muy codiciada para los entendidos, y que como el mejor momento para atrapar al preciado bicho es por las noches, a los hombres del CNI destacados en aquel país, no les quedó otra que hacer guardia con Saiz durante dos noches. Y encima, para nada. El avispado animalito no se dejó cazar por los experimentados espías encabezados por el jefe supremo y, por lo visto, el humor que se le puso a Saiz después de tan frustrante experiencia fue bastante desagradable. Menos mal que en Senegal la cosa se le dio mucho mejor y que en Cancún las tediosas reuniones de trabajo no se alargaron demasiado y hubo tiempo para disfrutar de la pesca en las profundidades de aquellas tibias aguas.

Y ya puestos, añaden que los gastos de Saiz al frente de “La Casa” son exagerados y superfluos, que también le ha dado por los coches, en concreto un BMW blindado y un Volkswagen Touareg, y que los “arreglillos” de su domicilio en una zona residencial de Madrid, que no bajan de los 300.000 euros, han corrido asimismo a cargo del erario público. Desde luego, mucho han cambiado las cosas cuando los espías, esos personajes ligados en la imaginación al más absoluto secreto, se ponen a largar así de sus intimidades. Pero es que Saiz, con tanto cambio en los altos cargos, lleva tres secretarías generales y cuatro directores técnicos de Inteligencia en cinco años, no se ha debido hacer muchos amigos en la Cuesta de las Perdices.

Así es que ante la inminencia de la fecha en la que se cumplen los cinco años de su mandato, el próximo 20 de abril, se ha abierto la veda en la Inteligencia española y proliferan las maniobras internas de uno y otro bando. La ley establece que 5 años es el tiempo máximo de mandato de un director del Centro Nacional de Inteligencia, pero no dice si el cargo es renovable o no. Y como no podía ser de otra forma, Saiz, que aterrizó en Madrid como parte del “equipo manchego” de Bono cuando fue nombrado Ministro de Defensa, se quiere quedar, aunque ya no se lleve tan bien con quien le puso en el cargo. Dicen que ha buscado el apoyo de la Casa Real y que Zapatero y Chacón le avalarían, no así Rubalcaba. Por eso, este el momento de que quien tenga algo que decir, lo diga o calle para siempre.


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