15 de diciembre de 2019, 18:17:38
Opinion


¿Talento español? Claro que sí

Javier Cámara


Qué gran verdad la del reciente premio Cervantes Juan Marsé cuando, junto a la ministra de Cultura y ex presidenta de la Academia, algo que le da más valor, afirmaba que al cine español le falta talento. Totalmente de acuerdo.

No voy a disertar ahora sobre si esto es consecuencia del excesivo proteccionismo vía subvención porque ustedes ya saben que sí. Pero sí está claro que si al margen del éxito o no de mi trabajo, tengo asegurado el próximo proyecto, no me esforzaré lo mismo que si dependiera de su rentabilidad.

Por esto mismo, quizá sí haya talento. Seguro que tenemos cineastas muy buenos y productores con medios. Lo que no hay son ganas de hacerlo bien. Marsé también dijo que "la base del cine es el guión" y en este sentido hay guiones absolutamente malos, improvisados, pobres, cutres –que no “Q-3”– y fracasados. Y no me refiero sólo a los escritos para el séptimo arte, también al de la historia de este Gobierno.

Poco talento es empeñarse en decir que España va bien cuando va mal. Sin ánimo de dar la razón al presidente francés, es poco inteligente decir que estamos a punto de salir de la crisis y que ya se crea empleo y que poco después el FMI nos confirme que no vamos nada bien y que no saldremos de este trance hasta 2011 y que el paro llegará al 19 por ciento.

Poco entendimiento es también, porque no ayuda a nadie, elaborar unos Presupuestos Generales del Estado con unas cifras macroeconómicas absolutamente irreales. Poca capacidad es decirle a la oposición que no hable de las pensiones y luego estar todos los días en los medios rebatiendo los argumentos, totalmente justificados, del gobernador del Banco de España, personaje nombrado por el propio Gobierno.

Poco juicio es cargarse una tradición como el desfile de las Fuerzas Armadas que año tras año ha demostrado el seguimiento y cariño de los ciudadanos. Poco talento es darle una calle sevillana a una incondicional de la ceja porque se piensa que hay que devolverle los servicios prestados. Como si financiar sus películas no haya sido ya un pago previo a esos favores.

Y poca competitividad es hacer un traslado millonario, a cargo del erario, de la sede de RTVE a tan sólo dos kilómetros de distancia en aras de una rentabilidad que, como servicio público, no necesita de todo ese dispendio.

A pesar de todo esto, insisto, no creo que en España falte talento, el problema es que está escondido, por los complejos que sean, o porque alguien está empeñado en esconderlo. En nuestro país hay talento, claro que sí, se ha demostrado a lo largo de muchos siglos y en la actualidad, lo que sucede es que no sabemos canalizarlo. El español es talentoso, es muy válido, pero también es envidioso y cruel con el que sobresale.

Y digo yo: ¿Quién está interesado en que no triunfe el talento? ¿Quién intenta ocultar sus carencias pisando al lúcido y perspicaz? Y digo más, ¿por qué preferimos premiar al caradura antes que al que tiene aptitudes?

Al final, todo es cuestión de educación, no buena o mala, sino poca.
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