18 de noviembre de 2019, 10:01:00
Cultura

feria de san isidro


Los novillos impiden triunfos en una tarde en las Ventas que pudo ser trágica


El banderillero Gimeno Mora, que actuaba esta tarde en Las Ventas en la Feria de San Isidro, ha sido corneado de gravedad por el segundo de la tarde. El parte médico evidencia graves daños en su cuerpo.


Un banderillero de la cuadrilla de Miguel Tendero es volteado por un toro, durante la novillada, quinta de abono de la Feria de San Isidro, que se celebra, esta tarde, en la Monumental de Las Ventas, en Madrid. Efe

Por un momento se temió lo peor. La cogida al banderillero Gimeno Mora en el segundo de la tarde, con tintes de tragedia. La forma de prenderle; el tiempo que lo tuvo zarandeándole en el aire y buscándole posteriormente en el suelo. Una paliza tremenda aún sin calibrar en esos momentos el alcance de la cornada, que la llevaba seguro, en el muslo izquierdo, y eso que no sangraba mucho. El quite duró una eternidad, sin hacer una crítica a la presumible pasividad de las cuadrillas. Los segundos se tornaron horas. El hombre, desmadejado, todavía a merced del novillo.

Tanta angustia desde el mismo momento en que Gimeno Mora se había plantado frente al astado esperando que cumpliera un tranco más, cuando en realidad el que "esperaba", al acecho, era "el montealto", que al tenerle encima, en el instante de clavar, ¡zas!, se fue por él, levantándole los pies del suelo.

Fuera del quirófano, hasta conocerse el parte médico, se pasó mucho miedo. Pero hubo alivio para tanto temor cuando se supo que la cosa era "por suerte" solamente grave. Así que, trastocando el verso del poeta, ahora se puede hablar de "la cornada y la suerte". La buena suerte del buen banderillero Gimeno Mora. Enhorabuena a pesar de todo. Después de ese pasaje, la novillada tiene pocas secuencias que merezcan la pena contar.

A Mas se le escapó un triunfo claro con el único astado realmente noble y con clase, el primero, en el que la faena resultó intermitente. Algunos muletazos bien diseñados, por bajo y limpios, incluso lentos. Pero otros, muchos más, haciendo el cite fuera de cacho, rapiditos y tropezados. El manso cuarto no quiso ni en la querencia, y aunque el joven Mas estuvo tenaz, en lucha también con el viento, al final no llegó a armar faena.

Tendero fue todo arrestos en sus dos trasteos. Muy firme y suficiente frente al descompuesto primero de su lote, el que había herido a Gimeno. Tuvieron mérito los pases a derechas, y el hecho mismo de intentarlo por el izquierdo, por donde no tenía ni uno. La faena al quinto, más compactada y con mejor aire por el pitón derecho, terminó a menos, como el novillo.

Cortés se echó también para adelante, a por todas, en su complicado primero, que le "avisó" constantemente por los dos pitones, reponiendo las embestidas. Y el sexto ya no quiso, frenado y negándose a embestir. En pocas palabras, no fue "material" apropiado.

FICHA DEL FESTEJO.- Novillos de Montealto, bien presentados, encastados y de poco juego. El bueno, el primero, terminó yendo a menos; igual que el quinto, que se movió mejor por el pitón derecho; los demás sacaron dificultades, y hasta peligro, como el segundo.

José Manuel Mas: pinchazo y estocada (silencio); y pinchazo, y estocada casi entera, perpendicular y caída (silencio tras un aviso).

Miguel Entero: cuatro pinchazos y estocada (ovación tras un aviso); pinchazo, media y dos descabellos (silencio).

Javier Cortés: estocada casi entera y dos descabellos (palmas); y cuatro pinchazos y seis descabellos (silencio).

En cuadrillas, buen tercio de banderillas en el sexto a cargo de Julio Campano, que saludó montera en mano.

En la enfermería fue operado el banderillero Juan Gimeno Mora de "cornada en el tercio medio de la cara anterior del muslo izquierdo con dos trayectorias, una descendente de 20 centímetros y otra ascendente de 15 centímetros que produce destrozos en el músculo cuadriceps. Fractura de clavícula derecha, contusión en región frontal y scalp en cuero cabelludo. Pronóstico grave". Fue intervenido bajo anestesia general y al final trasladado a la clínica "La Fraternidad".

La plaza casi se llenó en tarde de nubes y claros, y viento a rachas que molestó mucho en el ruedo.

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