21 de abril de 2021, 19:29:14
Opinión


Gran tarde de Castella, Puerta Grande

Pedro J. Cáceres


Infortunio de Morante con su lote y Talavante sin alma, con corrida impropia de Garcigrande.

La tarde acompañó en lo climatológico; primaveral, templada y luminosa y, por supuesto, con el molesto viento habitual.

Morante se las vio, para abrir plaza, con un animal de Garcigrande suelto y sin humillar que no dio opción con el capote. Como un borrico sin fuerza deambulaba en busca de la muleta de Morante que busco, sin fe, el abrigo de las rayas, en el 1, para resguardarse del viento y poder sacar algún derechazo de buen aire con motivación de perfil bajo. Mató, sin pasar, de pinchazo hondo, y el toro se echó. Silencio.

Por delante se llevó el cuarto al banderillero Rafael Cuesta en su estampida al salir del caballo infiriéndole una cornada en la parte interior, tercio medio, del muslo derecho. Toro reservón en la muleta del de La Puebla al que el torero aguantó miradas y leves parones, desconcertantes, para irlo sometiendo, firme, y sacarle series cortas por el derecho con ajuste y gusto. Por la izquierda el toro no pasaba y la insistencia de Morante supuso un valle en la labor meritoria. Por encima de su enemigo, se alivió con la espada pinchando una vez para terminar con media, fea, pescuecera. Silencio.

La tarde fue de Castella.
El segundo de la tarde levantó las primeras protestas, serias, por su falta de morrillo y culata; también sin fuerza. Las palmas de tango sonaban fuertes cuando Talavante hizo un quite suave, de frente por detrás, y amainaron.
Replicó Castella por chicuelinas, en promesa de rivalidad, pero faltaba lo esencial, el toro. Se venía agresivo, con más casta que fuerza, pero franco y humillando. Castella le dejó la muleta puesta y le llevó, para sacarle una buena serie por el pitón derecho que repitió con mano baja, corriéndola, y con temple; hasta rajarse el animal, pronto. En los medios lo buscó con la izquierda pudiendo ligar de dos en dos, de buen trazo, entre huidas del funo para apurar, de la misma guisa, con la mano diestra. Faena de mucho mérito con cabeza, disposición y gran temple. Lo cuajó. Lo mató decidido, algo desprendida y atrás, para cortar la primera oreja de la tarde. Sonó aviso, de julay, según caía el toro.

Más cuajado y hondo fue el quinto. Manseó mucho en capotes y caballo, sin clase alguna. Meritorio tercio de banderillas de Curro Molina que se desmonteró la raya le saludó Castella con tres estatuarios, dos trincherazos y dos del desdén que calentaron al público. El toro rompió, repitiendo y humillado, con transmisión por el pitón derecho y Castella, sobrado, le ligó seis, templados, llevándolo, sin enmendar; repitió. Le costó más en las cercanías pero hubo emoción, e igual por el pitón izquierdo, donde el toro no humillaba y se acostaba. Un desarme rompió la inercia triunfal para resolver, en el cuerpo a cuerpo, con un breve arrimón y colofón de manoletinas y pases por alto pasándoselo muy cerca. Sonó un aviso según cobraba media estocada. Cortó otra oreja que le abría la Puerta Grande.

Pocas pasiones, en ningún sentido, despertó el tercer “Garcigrande” en los primeros tercios. Si bien en banderillas proyectó galope. Tuvo, en los medios, cuatro o cinco arrancadas briosas para quedarse con viaje corto, metiendo la cara abajo. Talavante fue un poste dando pases, muchos, de poco contenido y sin ayudar mucho al animal por colocación, al hilo, y más de un tirón. Labor anodina provocando “cansancio” en los tendidos. Despenó de estocada desprendida. Silencio tras aviso.
Grandón y manso resultó el sexto que arrolló en los capotes dentro de una mala lidia en la que destacó el picador Tulio Salguero. Toro soso, sin clase. Talavante le pegó medios pases sin el menor sentido de la lida ni el toreo, todo entre protestas. Pinchó.

Octava de feria, lleno. Corrida de Garcigrande de escasa presencia, algunos protestados de salida y otros tapándose por la cabeza (quinto más cuajado y sexto grande), de juego mansote y deslucido menos el lote de Castella. 2º rajado pero muy noble, humillando, en su medio viaje encastado (pitos por su falta de presencia) y 5º con un buen pitón derecho, repitiendo y humillando, con profundidad. 1º sin casta ni fuerza, un burro (pitos). 3º noble, corto de recorrido. 4º manso, reservón (pitos). 6º manso, soso, sin clase; se dejó, sin servir.


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