18 de septiembre de 2021, 8:53:38
Cultura

entrevista


Laila Escartín: "Mi primera novela está contaminada de psiquiatría"


Laila es creativa, intensa y atípica. Ha demostrado con su primera novela, "Desvío", que, en medio del caos, la calma es posible. Lo ha hecho con un relato libre, sin ataduras y de retazos sofisticados.


Ha escrito un relato muy intenso…
Sí, así es. Lo concebí de una manera muy orgánica. Sabía qué historia contar pero no establecí ninguna estructura. Me importaba abordar la cuestión de cómo una mujer joven se casa pero sigue teniendo un lazo muy fuerte con su madre y su hija. Tres relaciones, en definitiva, muy exigentes.

Su protagonista, Lili, no duda en responsabilizar a sus padres de sus traumas.
Todos somos el resultado de los traumas de los padres. Lo dice la psiquiatría. Nos vamos cargando de los problemas de nuestros padres y abuelos y, por naturaleza, repetimos las fórmulas negativas que hemos vivido en nuestro primer hogar. Es algo que analizo mucho así que por eso creo que mi novela está contaminada de psiquiatría.


En su novela, el futuro parece despertar más preocupación que el presente.
Lili está demasiado pendiente del futuro y del pasado, mientras que en el presente se siente atrapada. Busca en el pasado las razones de su estado y pregunta al futuro por lo que vendrá.

¿Qué papel adquiere en todo su hija?
Es la que le da la fuerza para no tirar la toalla, aunque también le angustia porque le consume tiempo y energía. Es la trampa a la que se enfrentan hoy las mujeres: debemos lanzarnos al mundo profesional sin olvidar nuestro papel de madres, esposas y señoras de nuestra casa. Ella lo que está intentando es hacer que la fórmula funcione.

Lili dice que ninguno de sus sueños de veinteañera se ha cumplido. Triste, ¿no?
Sí, es triste. Ella empieza y termina dejando a su marido, pero habrá que esperar al término de la trilogía para saber qué será de ella. Si, por ejemplo, conseguirá realizarse o no.

Y eso que es una mujer con carácter, casi violenta…
Sí. Eso es porque la psique es algo terriblemente complejo. Si analizamos a una persona, podemos caer en la cuenta de que es muy fuerte y al mismo tiempo percatarnos de lo inmensamente insegura que puede llegar a ser.

Ha titulado “El hombre de mi vida” a un capítulo dedicado al marido de Lili…¿contradictorio?
Es irónico. Ella se mofa de sí misma. Afirma que es el hombre de su vida pero al mismo tiempo dice cosas horribles de él. Creo que es una manera de despreciarse a sí misma. El resultado es que termina proyectando su negatividad en él.

Es un texto muy impulsivo, ¿también lo ha sido su método de trabajo?
Sabía que quería contar algo sobre la co-dependencia, la dificultad de relación de pareja y la paterno-filial. En un primer momento, escribí de una forma muy caótica, permitiéndome todo y sin censura. Luego, llegué a la estructura y entendí que debía ser estudiada. Esta segunda fase la he pulido mucho.

¿Por qué ha elegido escribir en primera persona?
Me gusta mucho. Disfruto con los textos que tienen un gusto muy íntimo, casi sinvergüenza e impúdico. Henry Miller y Marguerite Duras, dos de mis escritores favoritos, escriben en primera persona. Así que pensé: “Si ellos pueden, yo también”.

Verónica, la amiga de Lili, ¿seguirá siendo en el resto de la trilogía la voz de su conciencia?
No. La trilogía va a evolucionar y su papel va a cambiar. En el segundo libro, participarán las dos. En el último, Verónica será quien cuente su historia.

¿La muerte y el tiempo estarán presentes?
Sí. La trilogía la planteo así de oscura y tenebrosa.

La autora estará firmando ejemplares de "Desvío" en la Feria del Libro este sábado de 12:00 a 14:00 en la caseta 279.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.elimparcial.es