23 de octubre de 2019, 5:00:15
Opinion


El dueño de Internet, ¿existe?

Montse Fernández Crespo


Hoy me comentaba un compañero que este fin de semana pasado había presenciado una actuación en directo en un escaparate de Milán del tema “American Boy” de la artista Estelle. Entonces he recordado que hace días revisando mi lista de reproducción de vídeos musicales en Youtube, los vídeos que había añadido en ella de dicha artista se han inhabilitado y se escribía, literalmente: “vídeo no disponible”. Revisé el estado de la lista completa y para mi sorpresa, me encontré con que artistas como Lupe Fiasco, The Walflowers e incluso algunos vídeos de artistas españoles como Porta o La Mala Rodríguez se encontraban, después de meses de permanencia abierta, en la misma situación.

Eso fue hoy. Antes, días atrás recibí un correo muy amistoso del mismísimo Youtube titulado “Tambourine Alex”, sobre un vídeo ingenuo realizado una tarde lloviosa de un domingo cualquiera en el que una marioneta con pelos de color verde era manipulada por mi hijo al ritmo de una tema de Eve (que acababa de conocer, por ende, en Internet). Vídeo tan sorprendente que habían visto 53 personas, la gran mayoría amigos y conocidos (conste que no edité la música, simplemente estaba en play –como si fuera el sonido de la tele de fondo - mientras grababa tal danza). El equipo de Youtube si sabe de marketing y de su negocio –adoro Youtube, mi hijo tb.-. Su contenido, muy amistoso, era el siguiente:

Es posible que el contenido o la licencia de tu vídeo Tambourine Alex pertenezcan a UMG.
No es necesario que realices ninguna acción; sin embargo, si estás interesado en saber cómo afecta esto a tu vídeo, visita la sección Coincidencias de ID de contenido de tu cuenta para obtener más información.

Sincerely,
- El equipo de YouTube

Al pinchar en los enlaces, me informan de que en algunos países la reproducción de dicho tema musical no está permitida pero que, por ser de dónde soy, no tengo que preocuparme. Yo, sospechosa y por si acaso me persiguen y que dinero ni fama tengo, he decidido cambiar su estatus de reproducción a “privado” (no quiero borrarlo, me recuerda una tarde, MI tarde).

Dos primeras conclusiones-reacciones. A, la divulgación gratuita y a la carta de contenidos favorece el conocimiento y expansión de los autores (campaña de publicidad gratuita). Y B, desde entonces, Estelle y los demás han dejado de ser “mis artistas favoritos”, entrando en la fase de mi olvido. Total. Hay tanta gente deseando que se les conozca…Lo contrario me sucedió con Common (http://www.common-music.com/), al que después de ver en un genial concierto en Madrid (en cuyo final me firmó la entrada con un tierno “Love, Cammon” que luego pasó, en cadena horizontal, a nuevas manos cuando semanas después me robaron el bolso), aún disponiendo de su música gratuitamente, me sentí agradecida por lo que me había dado y, a falta de otros medios, me acerqué al Corte Inglés y compre su último CD – cuando el CD está en extinción, obsoleto, que de hecho no se ha reproducido más de una vez-. (Reflexión: la sociedad ha cambiado, ¿deben cambiar los negocios?). Dispuestos a pagar por un servicio lo que vale, no más. Y sí, un líder tiene que hacerse querer, no imponer. Más poder blando y más, mucho más liderazgo –entendiendo al líder como alguien capaz de ser el centro de una extensa red, sin presiones, con carisma).

A estas vivencias se suman los siguientes acontecimientos y declaraciones.

Que un supertal no pareciéndole suficiente su fortuna ha decido que, como los ingresos se reducen, es preciso replantearse el negocio. Lo fácil –pero poco inteligente-: cobrar por la lectura de noticias. Lo difícil y no intentado aún por estos magnates de la artificialidad y la ocasión fortuita: replantearse la vida misma cuando la sociedad se ha modificado estructuralmente. (http://knightcenter.utexas.edu/blog/?q=es/node/3553 ). Una simple duda: ¿son necesarios los periódicos en Internet?

Y hay más. En el congreso que Google celebra cada año en el Reino Unido, Zeitgeist, se han escuchado declaraciones como éstas:”… subrayó la importancia para el sistema democrático de la supervivencia de los grandes gigantes de la información y alertó contra quienes como Google agregan contenidos de otros y hacen dinero con ellos sin pasar por caja”. (http://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/19/comunicacion/1242691793.html)

Y mucho más. Nos asombra Francia con su Ley recién aprobada en el vecino territorio, contraria a consensos de la UE, en la que se puede “cortar” el acceso a Internet a los usuarios de las redes P2P –te pasas o te asombras al menos- (http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Francia/aprueba/ley/permite/cortar/conexion/internautas/elpepisoc/20090513elpepisoc_8/Tes ). Me castigan con eso y juro que…

Y a más a más… “EE UU abronca a España por "pirata". Lo peor es que entramos a formar parte de la Lista 301 –y ese nombre? cambiará cada año numéricamente o proporcionalmente -, una lista que clasifica la piratería-. Pero no hay que asustarse, tan sólo estamos “bajo vigilancia” –de quién? Del vigilante mayor del reino?-. Lo más preocupante, como siempre son los mecanismos de presión: “Los países de la lista 301 deben entablar negociaciones con EE UU para salir de la lista y se enfrentan a sanciones comerciales si no combaten la piratería”. (http://www.elpais.com/articulo/cultura/EE/UU/abronca/Espana/pirata/elpepicul/20090506elpepicul_1/Tes ).

Y qué decir de nuestro compatriota, enjuiciado cuando ha sido más listo que cualquiera de las empresas de este país consiguiendo 25 millones de usuarios. En fin, así recompensamos la inteligencia. Adoctrinar o castigar. No deja de ser una muestra más de cómo se intenta controlar el conocimiento, la superioridad y, en suma, boicotear a cualquiera que pueda hacer sombra. ¿Les suena haberlo conocido en su entorno? Y conste que no entro a considerar si se lucraba o dejaba de hacerlo (¿Parásito o benefactor?http://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/20/navegante/1242808032.html ). En otra ocasión sería pertinente hablar sobre la propiedad intelectual. Este tabú, la protección de los intocables. El mundo, la sociedad, se han modificado tanto que valores como éste empiezan a perder seriedad, convicción, necesidad. Se vislumbra una nueva era, la del comunismo social, que se establece fuera de los poderes públicos, sin el beneplácito de los gobiernos.

¿Nos queda una salida, digan? Sí, por supuesto que sí. Propongo algunas.

Que cobran por los periódicos online: simplemente, dejar de consultarlos (hay muchísima gente dispuesta a narrarnos el día a día).
Que algunas discográficas y autores eliminan sus vídeos y demás comparecencias públicas: escucharemos y veremos a otros de similar o superior calida artística deseosos de saltarse los filtros convencionales y darse a conocer.
Que finalmente y es medio de un Apocalipsis los hasta ahora dueños de la información –el oro de hoy en día- se cierran en sus cuarteles y nos niegan el acceso, pues lo nos quedará otra que la revolución. Y no lo duden, la información saldrá, gratuitamente, de los mismos cuarteles.
Que se empeñan en cobrarnos por todos lados, por la publicidad y por el propio acopio de productos y servicios: pues nos negaremos a consumir publicidad –conociendo el hecho de que algunas cadenas de TV “estén con las marcas” (y esto es otro gran tema de debate o simplemente una muestra de la acuciante necesidad del cambio de modelo de negocio)- y compraremos “no marcas”, que tb. las hay, y muy buenas.

Porque el capitalismo parecía la solución –el comunismo falló pese a sus democráticos y revolucionarios ideales-. Y no lo ha sido tanto. Coincido con Dominique Moisi cuando habla en su artículo “La revolución de las masas”: “Mientras los ricos se enriquecían, los pobres no se empobrecían, pero la brecha entre ricos y pobres se expandió significativamente.” Esto, señores, es el capitalismo. (http://www.project-syndicate.org/commentary/moisi41/Spanish )

¿Es la Web social el retorno mismo de un comunismo globalizado?

Incluso el mismo presidente Barack Obama se asombra del resultado de esta economía de mercado tan venerada por algunos ultraliberales y habla de “daños morales sociales” en su discurso en Atlanta en enero de 2008: “We have a deficit when CEOs are making more in ten minutes than some workers make in ten months; when families lose their homes so that lenders make a profit; when mothers can't afford a doctor when their children get sick”. Sí, déficit moral. Es absurdo: ¿Cómo puede ganar una persona en diez minutos, por más probado Einstein que sea, lo mismo o más que cualquier otra en diez meses? Ya opiné sobre esto en “La crisis, el pastor y el Apocalipsis” (http://www.elimparcial.es/contenido/25214.html)

Me he extendido demasiado, creo o me parece ¿no les parece? Pero el tema no es que sea candente, es que nos la jugamos todos. ¿Creen que les funcionará el recorte? Sería como si damos de comer a un hambriento y pasadas las semanas, levantamos vallas esperando que empiece a pagarnos por la comida que nos sobra. Denle un nombre a esto. Mejor. Imaginen el desenlace.

Nosotros no empezamos la guerra, pero si se arremete contra las libertades y se intenta menoscabar las posibilidades de futuro y desenvolvimiento de la ciudadanía, responderemos. Por una sencilla razón: la supervivencia.

PD. Y lo haremos. No lo duden. Cuenten conmigo.

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