14 de diciembre de 2019, 15:39:36
Opinion


Prince Charles y la Estética

Luis Racionero


Es un personaje que me cae muy bien desde siempre, por intuición. Hablé con él en Madrid hace unos años y me fascinó su inglés: tiene el acento más bello de cuantos he oído en Oxford y Cambridge. La voz suave, cálida, dicción exacta, gesto amable y siempre elegante en el vestir. ¿Qué más se puede pedir de un príncipe? Pues que tenga algunas ideas, que defienda una causa. Charles eligió la estética urbanística.

No estoy con los que le descalifican como profano en la materia: tiene sus asesores, Krieg era uno de ellos. Supongo que no se trata de argumentar que Rogers ha diseñado malos edificios, sino de dónde se ubican éstos.

Hay buenos arquitectos que han sido pésimos urbanistas, por ejemplo, Le Corbusier. Una casa puede ser intrínsicamente buena pero desentonar en un entorno con las otras casas que estaban antes allí. Urbanismo es crear espacios externos –la arquitectura sólo se ocupa del edificio, la fachada y su espacio interno. A veces, un edificio bueno en sí mismo, chirría al lado de otros. Un urbanista sabe armonizar los edificios, un arquitecto suele no saber o no querer dialogar con el entorno por soberbia o por incompetencia.

Supongo que la crítica de Prince Charles va por esa arrogancia de ignorar lo que rodea al nuevo edificio. No olvidemos que un supuesto genio como Le Corbusier propuso arrasar el barrio gótico de Barcelona para suplantarlo por unidades de habitación de las suyas, como Bellvitge, para entendernos.

La falta de criterios estéticos en el arte moderno que se extiende a todos sus aspectos, incluído el urbanismo, posibilita que alguien con proyección pública deba romper una lanza en favor del sentido común o de la estética perenne. ¿Acaso Roger se cree mejor que Paladio?
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