23 de septiembre de 2019, 6:46:35
Sociedad

LA AUTOPSIA REVELA QUE LA AGONÍA DEL JOVEN FUE TERRIBLE


El joven atropellado y arrastrado vivo sufrió "una muerte horrorosa"


El juicio por el homicidio del joven alicantino que murió tras ser atropellado y arrastrado por el vehículo de un matrimonio inglés ha celebrado este miércoles su primera vista. José Antonio Caro fue arrastrado dos kilómetros y después, el conductor se bajó para desengancharlo y abandonarlo todavía con vida. El rastro de sangre condujo a la Policía hasta la victima por la que nada se pudo hacer.


El juicio por la muerte del menor se celebra en la Audiencia Provincial de Alicante contra la pareja de nacionalidad inglesa formada por David W. Cook y Angela M. Green de 57 y 46 años respectivamente. El conductor imputado por conducción temeraria y homicidio se enfrenta a una pena de 13 años de prisión, mientras que la mujer está acusada de un delito de omisión de socorro.

El letrado José Luis Benedicto, abogado de la familia del joven ha declarado a los periodistas tras conocer la autopsia que ha sido una muerte horrorosa. La pareja era consciente de que arrastraba a una persona y aún así no paró por lo que pedirá para ambos 15 años por homicidio doloso. Benedicto añadió: “pedimos lo máximo porque consideramos que hubo mucha intencionalidad” y continuó, “la autopsia del arrastre describe una muerte horrorosa, la peor agonía que podáis desear a alguien, a vuestro peor enemigo”

El padre de la víctima, José Caro, acudió al juicio con su mujer y a la salida afirmó que su hijo, José Antonio, no habría muerto de no haber sido arrastrado y pidió Justicia porque “un asesino anda por ahí”

Un reguero de sangre
Los hechos ocurrieron una noche de viernes, el 21 de marzo de 2008. La víctima circulaba en su ciclomotor por una carretera comarcal en dirección a Alfàs del Pi (Alicante) cuando fue golpeada por un coche que circulaba en la misma dirección, según la Policía Municipal que llevó la investigación. Seguidamente, fue atropellado por un segundo vehículo, en el que viajaba un matrimonio inglés, quedando enganchado en los bajos del automóvil y siendo arrastrado a lo largo de dos kilómetros.

El reguero de sangre permitió a la Policía encontrar al menor todavía con vida, quien, a pesar de recibir ayuda del SAMU, murió. Los acusados fueron localizados al cabo de una semana gracias a que la matrícula del coche de Cook quedó registrada en las cámaras de una rotonda del municipio de La Nucía. El conductor, una vez en comisaria confesó su autoría.
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