9 de diciembre de 2021, 7:39:40
Opinión


Culto a la personalidad del líder: bombo y autobombo de Zapatero

Enrique Arnaldo


Aunque puede parecer demodé la cita del Estado marxista-leninista, uno de sus rasgos definidores –el culto a la personalidad- parece haberse abierto camino en la España de hoy. El encumbramiento del líder carismático, democráticamente legitimado, alcanza grados patológicos. Los que son algo y los que quieren ser algo elevan de estatura a su líder al que colocan el aura del gran hacedor, del guía máximo de la esperanza. En no pocas ocasiones el propio líder se autoaplica el incensario y levita ante sus hazañas consagradas que son aplaudidas con sonrisa forzada por la corte de los pelotas de la oficina siniestra que ideó el dibujante F. Ibáñez.  
            
Que resuciten los Reyes Católicos, George Washington, Garibaldi y Vittorio Emmanuele. Ha nacido su sucesor. Nuestro Presidente se ha proclamado “vertebrador de España”, tras el acuerdo de financiación autonómica que pone a disposición de Cataluña la tercera parte del fondo extraordinario de 11.000 millones de leuros, que diría el maestro de la comunicación Carlos Herrera.  
            
Ya lo dijo el ahora Ministro y entonces Vicesecretario del PSOE, José (ya nadie le llama Pepiño desde que fue investido de la toga ministerial) Blanco, quien poco después de las elecciones del 14 de marzo de 2004 empezó a cantar las bondades de Zapatero. El más listo, el más progresista, el más innovador, el más cercano a los ciudadanos, el más demócrata, el más líder de la alianza de las civilizaciones. Y, tras repetir mayoría en el 2008, lo ha vuelto a reiterar y son muchos los que se lo creen a pesar, incluso, de los datos.  
            
El listón de zapaterismo en vena exigible a los miembros del club de los zapateros women and boys se puso muy alto, pero no han dejado de sumarse voces suministradoras de más autoestima al jefe supremo autoconvencido de que su huella será histórica y no de pie de página.  
            
La ex–Secretaria de Estado y ahora Secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, entró en troncal cuando imaginó la conjunción planetaria de Obama y Zapatero, reunidos en uno de esos cónclaves que empiezan por G (8 – 15 – 20...) que ahora, de pronto, se reúnen con tanta frecuencia. El líder sonrió al oírle desde su galaxia.  
            
Hace menos días la sonriente Ministra Cristina Garmendia nos ilustró con un dato que nos conmovió a todos: desde que Zapatero llegó a la Moncloa, el sector tecnológico ha crecido en España más de un 15 por 100. El líder sonrió desde su planeta autocomplaciente.  
            
¡Qué más podemos pedir los españoles!. Se esperan grandes manifestaciones para agradecer al líder su entrega y sus inconmensurables éxitos.
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