19 de septiembre de 2019, 2:32:33
Opinion


¿Es Fernández de la Vega la “X” de la conspiración contra el PP?

Joaquín Vila


Se trata de la histórica patada que el Gobierno de Zapatero acaba de propinar a la democracia, a la independencia de la Justicia, al Estado de Derecho. El precipitado anuncio de la vicepresidenta del recurso de la Fiscalía General a la sentencia que absolvía a Camps demuestra que quien hila esa trama contra el PP, mano a mano con el presidente, es ella. Que son ellos los que toman las decisiones. Y que utilizan a su antojo todos los poderes del Estado. Hasta los que no les corresponden.

El fiscal general del Estado todavía estaba en las nubes cuando Fernández de la Vega adelantaba lo que él tendría que elaborar con prontitud. Pero, como siempre, cumplió sin pestañear con las instrucciones del Gobierno que le ha nombrado. A veces, eso sí, llega tarde a la rueda de prensa.

Esta vez, la decisión de sus jefes no era otra que la de impedir que el PP disfrutara por unas horas de su victoria judicial, después de cinco meses de ataques desde ciertos tribunales y desde la prensa adicta, como dice el maestro Anson. Y, naturalmente, desde Moncloa y desde la sede del PSOE, destinadas en exclusiva a esta operación.

La incógnita se ha despejado. Se han borrado todas las dudas. María Teresa Fernández de la Vega urde e hila con paciencia, y una manita que le echa Zapatero, los entresijos de esta trama en la que han pretendido involucrar al PP en la corrupción.

El tiro les había salido por la culata hasta que apareció la vicepresidenta, desde Costa Rica, para anunciar que el Gobierno, su partido y toda su artillería mediática iban a seguir atacando al PP, empezando por Rajoy y terminando con el resto. Ni un día de tregua. Y lo harán. Desde Costa Rica hasta Ferraz. Y hasta las elecciones de 2012. De momento, el Supremo ya ha anunciado que tardará cerca de un año en decidir sobre la inocencia de Camps. Un año todavía de asedio.

Lo grave es, en efecto, que para atacar al PP el Gobierno y su partido, además del patadón a la independencia de la Justicia, están volcados en la operación de acoso al PP, en lugar de afrontar los problemas más graves de España: la situación económica y el escandaloso número de españoles que está en paro.

Y eso que Zapatero prometió el oro, el moro y el pleno empleo en la campaña que le llevó de nuevo a la Moncloa para desgracia de España, de la democracia y del Estado de Derecho.
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