23 de septiembre de 2021, 2:37:25
Críticas de Teatro

Todos los jueves


Madrid abre 22 salas teatrales para la tercera edad



Como es sabido la población de España ha sufrido un proceso de envejecimiento muy rápido, donde los mayores de 65 años ascienden ya al 16.8 por ciento del total – sólo en Madrid la cifra asciende a 600.000-, transformándose en un tema central para las políticas de población tanto en el presente como en el futuro inmediato.

Este es uno de los puntos de partida de la iniciativa que la Comunidad de Madrid y Asociación de Empresarios de Locales de Teatro, pone sobre el tapete, junto al tema los derechos de los adultos mayores, la relación sinérgica que siempre existió entre teatro y sociedad. Se trata del programa "Mayores al teatro", por el cual quienes hayan cumplido sesenta años podrán asistir a las salas teatrales asociadas con una entrada de tres euros los jueves que no sean fiesta.

Elemento central en el juego del intercambio cultural, el carácter presencial del teatro y el ritual que conlleva lo convierten en un espacio que si bien ha ido cambiando su función con el tiempo y, sobre todo, en la aceleración de las nuevas tecnologías en los siglos XX y XXI, continúa perviviendo por el carácter único de esa relación complementaria y definitoria, de ese encuentro irrepetible de cada noche entre actores y espectadores.

Así, a la iniciativa que implica una retribución vital: "Los madrileños tenemos una deuda pendiente con quienes a lo largo de su vida han contribuido activamente a construir nuestra ciudad", se le suma, desde el punto de vista de las propias salas, un estímulo a la asistencia, que va a reforzar una franja de público, la de los adultos mayores. Aunque las variaciones tal vez no sean excesivamente significativas, la concurrencia afecta a una de los rubros que mayor vigilancia exige a gestores y empresarios teatrales, sean privados o públicos: las cifras de ocupación de sala.

En esas cifras van incluidos los diferentes rubros, uno de los cuales, tiene que ver con la propuesta de programación, la difusión, etc, lo cual se traducirá, indefectiblemente, en la respuesta del público a dicha gestión. Sobre este punto las políticas se dividen entre quienes entienden que debe programarse aquello que el público ya acepta por conocido y otros que, por el contrario, sostienen que de no realizarse un esfuerzo por mejorar la calidad de la oferta y actualizarla en su mejor nivel, el propio hecho teatral es quien se verá perjudicado, ya que perderá atractivo, interés y competencia con otros medios.

Uno de los aspectos interesantes del programa "Mayores al Teatro", radica en que la convocatoria al nuevo público se produce sobre una oferta de contenidos que es la cartelera actual que todos los públicos consumen y no en una supuesta programación especial destinada a sintonizar con unas igualmente supuestas particularidades del sector. Este sólo hecho representa, para los adultos mayores, la continuidad en el presente y la asunción de los desafíos temáticos del hoy, con sus consecuencias sociales respectivas. Y para los teatros aporta la posibilidad de comenzar el fin de semana con un jueves más fuerte, sin que tal vez signifique un costo extra, ya que el volumen de concurrencia del nuevo público podría compensar por sí mismo un ingreso de taquilla similar al habitual para dichos días y es conocido el efecto de que “el publico trae más público”.

La experiencia iniciada con los "Martes de Cine", muestra una reacción más que positiva en este sentido e indica que se trata de un nuevo modelo de disfrute con alto grado de repercusión en el sector. Las consecuencias en el terreno del enriquecimiento cultural, el envejecimiento saludable, la ocupación del tiempo libre, la prevención de situaciones de dependencia y la dinamización de las relaciones humanas, constituyen un punto altamente favorable a la iniciativa.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.elimparcial.es