23 de noviembre de 2019, 0:16:15
Opinion


Diplomacia pública

William Chislett


Hace 14 meses José Luis Rodríguez Zapatero dijo en una conferencia en el Museo del Prado, organizada por el Real Instituto Elcano, que iba a establecer una Comisión Nacional de Diplomacia Pública. “Resulta sorprendente”, dijo, “que un país con una lengua tan extendida y una cultura tan atractiva no haya contado hasta el presente con una estrategia e instrumentos de lo que se viene en denominar diplomacia pública”.
Estas comisiones, que incorporarán a miembros del Gobierno, de la sociedad civil, de los medios de comunicación, del mundo de la cultura y de la empresa, analizarán la proyección de un país en todos los ámbitos y propondrán futuras líneas de actuación.

Por razones que desconozco la Comisión ha tardado en lanzarse. Iba a arrancar a finales del año pasado. Aunque hay muchos temas más importantes en la agenda apretada de Zapatero, empezando por la recesión económica, una Comisión es algo que merece la pena establecer y cuanto antes mejor. El Reino Unido tiene una, ligada al Ministerio de Asuntos Exteriores, para mejorar la proyección exterior en la opinión pública de otros países, y los defectos de mi país en este campo son mucho menos profundos que los de España.

Basta ver a la prensa americana para comprobar que los estereotipos sobre España siguen siendo muy vivos. Una de las poquísimas noticias sobre España en el New York Times en julio se titulaba, “Spain: Bull Kills Man at Pamplona” (España: Un Hombre Muerto por un Toro en Pamplona). Mi amiga Elvira Lindo expresó, desde Nueva York, su rabia en su columna semanal en El País, diciendo que lo que en España es “un suceso reseñable, allí, aislado como única información sobre nuestro país durante días, nos convierte una vez más en el país de toreros, pasión y muerte que a algunos tanto les gusta.” Hasta cierto punto, es culpa de Ernest Hemingway: para los americanos San Fermín tiene una connotación literaria. “Visto con perspectiva y dadas las consecuencias habría preferido que Hemingway hubiera elegido para su aventura vital otro país menos exótico,” ironizó Elvira.

A largo plazo, una Comisión de Diplomacia Pública, si es seria, bien informada y no es partidista (su función es trabajar para el bien del país, no para el partido en el poder) puede crear una imagen más acorde con la realidad de un país. (Aquí, declaro un interés particular: he sido propuesto por un ministro cuyo nombre prefiero no divulgar como miembro de la Comisión).

España no puede seguir operando en su proyección exterior como hace 30 años, cuando no tenía presencia en la arena internacional, o cuando apenas tenía intereses que defender en el exterior. Hoy, es otro país. Y mucho menos aspirar a ser tomado en serio y convertirse en miembro de pleno derecho del G-20 (o de un nuevo grupo).

El país sigue operando a través de un conjunto de instituciones independientes entre si, como el Instituto Cervantes, la Fundación Carolina, el Instituto de Comercio Exterior, (ICEX) y la Sociedad Estatal para Exposiciones Internacionales. Según un informe de Elcano sobre diplomacia pública, hace falta unir a estas herramientas públicas las conjuntas o mixtas, con participación de la sociedad civil, como el Foro de Marcas Renombradas Españolas. Si este sucede, España, comparada con otros países, estaría en la vanguardia de la promoción y proyección exterior. Sin embargo, dice el informe, “está en la cola en lo relativo a la estrategia y la coordinación, puesto que estas distintas iniciativas surgen en momentos distintos por circunstancias diferentes, y apenas cooperan las unas con las otras”. Además, hay 17 autonomías, las más conocidas de ellas prefieren ir a su aire y no unirse a proyectos nacionales, creando cacofonías en la imagen y derroche en los costes. Sobran ejemplares de esto.

Espero que la Comisión no arranque con representantes de cada autonomía y consista solo en reuniones donde se habla mucho (sobre qué es España) pero no se haga nada. Hace falta una Comisión - en el mundo ideal sin ningún político - ágil. Le deseo suerte y que no tarde más en arrancar.
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