24 de enero de 2021, 9:12:17
Entrevistas

Diseñador


Roberto Verino: "Presento una colección esperada pero con abundante margen de sorpresa"


Tras varios años de ausencia, Roberto Verino regresa ente viernes a la pasarela de la Cibeles Madrid Fashion Week. El diseñador gallego reconoce que, tras 25 años de profesión, se encuentra más ilusionado que el primer día y adelanta a EL IMPARCIAL su propuesta para la temporada primavera-verano 2010: "Una colección 'esperada' pero con abundate margen de sorpresa".


Dice que comparte con Picasso la frase “la inspiración es muy importante pero conviene que cuando llegue te pille trabajando”, ¿nunca descansa?
Por supuesto que sí, como todos los humanos, incluso como el mismo Picasso, lo que ocurre es que en los trabajos creativos, y el mío por supuesto que lo es, la frontera imaginaria de la oficina no existe. Trabajas no sólo los fines de semana sino incluso -como sugería aquella genialidad del movimiento surrealista- cuando duermes.

El año pasado celebró sus bodas de plata en el mundo de la moda, ¿qué balance realiza de estos años?
El balance es extraordinariamente positivo. Han sido 25 años llenos de trabajo y en los que cada pequeña dificultad o disgusto, han sido superados con creces por el placer del reconocimiento ajeno y hasta de la felicidad personal que da el comprobar que los halagos no son sólo cortesía. Hace 25 años, aunque exactamente hace unos poquitos más, comenzamos muy humildemente desde un pequeño pueblo de Galicia, hoy se nos conoce como uno de los nombres fundamentales de la moda española y, además, como uno de los más reconocidos internacionalmente

Tras 25 años en la profesión, ¿continúa la ilusión del primer día?
Sé que puede parecer una frivolidad, pero creo que estoy ahora más ilusionado que entonces. Entonces no sabía en qué consistía exactamente esto, ahora que lo sé, descubro una especie de síndrome de abstinencia, creo que no sabría hace otra cosa. La experiencia que te dan muchos éxitos y también algún que otro fracaso, te hace cada día más perfeccionista. Los trabajos creativos son como el juego: es muy difícil retirarte cuando vas ganando, e incluso cuando vas perdiendo; en ambos casos la felicidad pasa por seguir jugando.

Abandonó Cibeles porque necesitaba abrirse al mercado internacional, ¿el mercado español se quedó pequeño?
No es exactamente así. Creo que en el mercado español podemos y debemos hacer muchas más cosas. Seguro que en algunas ciudades nuestra tienda no es la que realmente quisiéramos, y en otras aún no hemos abierto tiendas, de modo que el techo español sigue permitiéndonos mucho margen de maniobra. La retirada de Cibeles se debió a que el enorme esfuerzo que esos desfiles nos suponían en términos económicos y de esfuerzo profesional, no tenían prácticamente ninguna repercusión internacional... precisamente en un momento en el que nosotros queríamos conseguirla. Para nosotros Cibeles era un enorme esfuerzo que no podíamos seguir permitiéndonos si sólo nos garantizaba un eco mediático sobre el mercado español. No era matar “moscas a cañonazos” pero casi.

¿Regresa con todos los objetivos cumplidos?
No, que más quisiera yo. Los objetivos siguen pendientes, pero no tengo que explicarle que la dimensión de la crisis económica que en estos momentos nos afecta impiden el normal desarrollo de ese proyecto. Nunca me ha gustado poner excusas para justificar la no consecución de los resultados profesionales propuestos, pero incluso en los contratos más duros aparece la eximente de “fuerza mayor”. Hace tres años, cuando empezamos seriamente nuestra prospección del mercado norteamericano, ya notamos que algo extraño estaba ocurriendo, los precios de los locales comerciales que nos interesaban estaban absolutamente en las nubes y no veíamos a nadie en las tiendas que utilizábamos como referencia. No voy a dármelas de adivino, pero aquella contradicción me previno hacia cualquier alegría farolera.

¿En qué momento se encuentra la moda española?
Como todas las modas, quiero decir la italiana, la francesa o la belga, nos encontramos en un momento muy delicado. No podemos ser ajenos al actual escenario económico internacional, la moda se asocia al lujo, al consumo aspiracional, a la alegría de vivir, e incluso al consumo con ciertas dosis de apariencia social. Todos esos valores están en este momento puestos en tela de juicio, aunque a veces las revistas más prestigiosas del sector insistan en propuestas casi extravagantes. El núcleo duro de esta industria está todavía digiriendo sus tres grades problemas sobrevenidos, la globalización, la crisis económica internacional y las propuestas de un cambio de modelo de consumo, a todas esas influencias en España hay que sumar una nueva, la incertidumbre a medio plazo sobre el comienzo real de nuestra recuperación económica. Parafraseando a Bertolt Brecht, estos no son buenos momentos para la lírica, pero nunca se debe de dar un partido por perdido...

Una retrospectiva de toda su carrera en el mundo de la moda ha estado expuesta en museos de Nueva York, Madrid, Valladolid… ¿cree que la moda es arte?
Creo que se mueve en sus mismos parámetros de referencia, que nos inspiramos en lugares comunes, que trabajamos con herramientas muy similares y que, incluso, interactuamos entre nosotros, es decir, que muchos artistas se inspiran en la moda y muchos diseñadores de moda se inspiran en el arte, todo eso hace que cada vez confluyamos más. Esto no quiere decir que todo lo que hace la moda sea arte, pero tampoco puede excluir que nada que haga la moda sea arte. Siempre fue así, en la Grecia clásica, en el Renacimiento florentino, en la España barroca o en la Francia neoclásica, pero aún más en nuestros días. La tolerancia, la relatividad de las fronteras temporales y el sano instinto de la provocación han hecho que todo esto, en nuestros días, aún sea más evidente. Hoy lo anacrónico casi es que el arte presuma de no estar interesado por la moda.

Adelántenos lo que podremos ver en Cibeles
Una colección en la que mezclo los elementos básicos del estilo Roberto Verino con ciertas lecturas de los años 80. Una colección “esperada”, pero con abundante margen de sorpresa.

Empresas como Zara o Mango se empapan e incluso llegan a imitar las tendencias que se proponen en las pasarelas, ¿qué opina sobre la “clonación” en la moda?
Es inevitable. Estamos en un mundo informativamente tan conectado que es imposible no saber, no querer saber, lo que hacen los demás. El nivel de información que barajamos es tan abrumador que lo primero que necesita un diseñador cuando establece las líneas generales de su próxima colección es hacer un verdadero “descarte” de información. Aunque no quisieras darte por enterado en los escaparates o puntos de venta, tendrías que darte por enterado en las revistas de moda... y aunque no quisieras darte por enterado en éstas, tendrías que hacerlo cuando eliges los tejidos.

Un rasgo característico e imprescindible en una prenda de Roberto Verino.
Supongo que la calidad. Esa sensación que te proporciona una mezcla de estilo, tejido exclusivo y un remarcado gusto por el acabado.

¿Afecta la crisis al mundo de la moda o ésta agudiza el ingenio?
Las dos cosas, pero la primera es mucho más importante, la segunda sólo aparece como una inevitable técnica para capear el temporal... Con la crisis pasa como con la inflación, unas pequeñas dosis pueden ser buenas para la actividad económica, pero un exceso del problema siempre agrava las condiciones en las que te mueves. No voy a insistir en que atravesamos una crisis que desborda todas nuestras expectativas.

Moda: ¿Tendencia o esclavitud?
Siempre tendencia, la moda sólo nos esclaviza si nosotros lo permitimos. Siempre hay que verla como una propuesta sugerente que nos proporciona información, nunca hay que caer en la tentación de aceptárselo todo.

¿Una prenda fundamental en el armario de toda mujer?
Hay muchas, pero siento debilidad por la trench, quizás porque se ha convertido en un icono de la marca Roberto Verino, mezcla técnica y poesía o lo que es lo mismo, funcionalidad y moda.

¿Y de todo hombre?
Para bien y para mal el traje de chaqueta, si no existiese el traje de chaqueta no podríamos imaginarnos a un hombre del siglo XX, ni del XXI, por supuesto.

Mójese, ¿quiénes son las tres mujeres más elegantes de España?
No sé si son las tres más elegantes, pero son tres muy elegantes: Isabel Preysler, la Princesa de Asturias y Nati Abascal...

¿Cuál es la esencia de la marca “Roberto Verino·?
Convertir la funcionalidad -como diría Baudelaire- en un capricho de moda “sin interrupción”.

Diseña ropa, cerámica, complementos, perfumes e incluso produce su propio vino, ¿se considera modisto o empresario?
Modisto nunca, no hago “ropa a medida”. Me considero un diseñador de moda, etiqueta que defiendo porque me parece indiscutible. Me considero un diseñador de moda que, eso sí, ha necesitado hacerse cargo de su propia empresa... ¡ya me habría gustado a mí que eso no hubiese sido necesario!

Comenzó a producir su vino hace ya diez años. La aventura comenzó como un “hobby” y sus caldos ya son todo un éxito. Háblenos de “Terra do Gargalo”.
Me gustaría repetir lo que ya he dicho muchas veces, hago los mejores vinos que puedo, quiero decir, los mejores vinos que se pueden hacer en una tierra por la que siento la “pasión de un hijo” y con todo el respeto posible a sus tradiciones, quiero decir, sin forzar las condiciones de esta geografía. Son vinos hechos con mucha honestidad, buscando, como en todo aquello que lleva mi nombre, una calidad comprometida con la mejor relación calidad precio.

¿Es más fácil diseñar una prenda o elaborar un buen vino?
Es mucho más fácil diseñar una magnífica prenda que elaborar el más normal de los vinos. No se pueden imaginar las personas relacionadas con el mundo de la moda lo dificilísimo que es hacer una buena botella de vino.
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