16 de junio de 2021, 20:10:54
Opinión


La lacra del transfuguismo



Benidorm ha sido protagonista estos días de una esperpéntica moción de censura, por la que el PSOE arrebataba la alcaldía al PP con la ayuda de un tránsfuga. El ayuntamiento levantino es uno de los más importantes de la Comunidad Valenciana, tradicional feudo del PP. Tiene así mismo la particularidad que entre sus vecinos “ilustres” está la familia de Leire Pajín. Se ha dado así circunstancia de que toda una secretaria de organización del PSOE ha tenido que desautorizar a su propia madre, a la sazón socialista como ella y además una de las principales impulsoras de la moción de censura de Benidorm. Ocurre que tras el presunto conflicto político-familiar subyace la idea de obtener un goloso ayuntamiento popular, aún a riesgo de violentar uno de los pactos más incumplidos de la democracia, el Pacto Antitransfuguismo.

A día de hoy, la situación de los concejales socialistas dentro de su propio partido se antoja tan nebulosa como las medidas económicas del señor Zapatero, toda vez que la ahora corporación municipal de Benidorm aún sigue sin aclarar si irán en las listas del PSOE en las próximas elecciones municipales. Y el apoyo que han recibido de militantes socialistas de toda la provincia certifica hasta qué punto la operación de acoso y derribo del ex alcalde popular estaba orquestada desde Ferraz. ¿Intolerable? Desde luego. Pero quizá no sea el PP el más adecuado para criticar algo que ha practicado y practica con la misma dosis de cinismo que sus adversarios del PSOE. Ayuntamientos de Galicia o la Comunidad Valenciana están en análoga situación pero con protagonistas y colores cambiados. Allí, los populares gobiernan gracias a “independientes” que, en un momento dado, ven la luz que desprende la posibilidad de una concejalía más suculenta y se venden al mejor postor. Eso es tanto como hurtar la voluntad popular a favor de espurios intereses. Mal el PSOE con su acción y mal también el PP por no practicar lo que predica. En democracia, las reglas del juego valen para todos, sin excepción alguna. Llámese Benidorm o Denia.

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