19 de enero de 2020, 23:52:13
Sociedad

según un estudio de la universidad de zaragoza


Beber un refresco mejora la atención al volante


Beber un refresco permite mantener la capacidad de atención al volante y que la respuesta ante un obstáculo sea un 26 por ciento más rápida, según un estudio realizado por la Universidad de Zaragoza.


El "Estudio sobre la influencia de la ingesta de bebidas en los niveles de atención de los conductores" ha sido elaborado por el Grupo de Seguridad Vial y Accidentes de Tráfico del Instituto de Investigación de Ingeniería de Aragón, de la Universidad de Zaragoza, mediante pruebas realizadas en un simulador de conducción en carretera.

En las conclusiones, según ha informado el Instituto, se demuestra el efecto beneficioso que puede tener la ingesta de refrescos en relación con el mantenimiento de las capacidades de atención y percepción de los conductores en situaciones de cansancio y fatiga, ya que el tiempo de respuesta de aquellos que los bebieron fue un 26% más rápido.

El tiempo medio necesario para accionar el freno es de un segundo, de forma que aquellos que no tomaron refrescos tardaban 1,26 segundos, un 26% más.

De esta forma, cuando se circula a 120 kilómetros por hora el vehículo habrá recorrido 8 metros antes de iniciar la frenada, lo que aumenta el riesgo de colisión ante un obstáculo o retención repentina durante un desplazamiento.

El director del estudio, el profesor Juan José Alba, explica que se pudo observar que con el paso del tiempo de conducción, los voluntarios que ingerían bebidas refrescantes mantenían su capacidad de respuesta en los distintos escenarios de conducción que se les iban planteando, lo que evidencia que el consumo de estas bebidas mejoraba los tiempos de respuesta frente a estímulos externos durante la conducción.

La fatiga es la cuarta causa de siniestralidad con víctimas mortales en las carreteras españolas. En 2008 se produjeron en España 136 accidentes mortales por fatiga y sueño en carretera, con un resultado de 151 muertos y 62 heridos graves, indica el Instituto, según fuentes de la DGT.

La fatiga afecta la capacidad de atención, a la concentración, a la agudeza visual, a la percepción de señales y a la estimación de las distancias, además de que aumenta el tiempo de reacción ante cualquier obstáculo.

El informe concluye que conducir descansado y beber un refresco -que hidrata, despeja y no contiene alcohol-, puede ser un método efectivo para reducir el cansancio y la fatiga durante la conducción, así como que un estado de hidratación óptimo ayuda a mejorar el tiempo de respuesta medio ante estímulos externos durante la conducción.

La investigación se realizó sobre una muestra de 80 voluntarios que previamente se sometieron a una serie de pruebas médicas para determinar un buen estado de salud general, además de reunir las condiciones legales psicofísicas requeridas para conducir.

La unidad de bebida se estableció en 330 mililitros y la cantidad que cada conductor debía tomar se calculó en función de su índice de masa corporal (IMC). Tras la ingesta, los voluntarios realizaron dos tipos de pruebas, las primeras con el apoyo de dos polireactígrafos y las segundas con unos simuladores de conducción.

Los polireactígrafos son unos equipos homologados según criterios de la DGT con los que se pretendía medir las posibles alteraciones que limitasen la capacidad para adecuarse con seguridad a situaciones que requieren estimaciones de relaciones espacio-temporales, y también posibles alteraciones que supongan incapacidad para adaptarse adecuadamente al mantenimiento de la trayectoria del vehículo.
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