20 de septiembre de 2021, 7:10:04
Cultura

ceremonia de entrega de los príncipe de asturias en el teatro campoamor


Norman Foster apuesta por afrontar el reto de las ciudades ecológicas



En una solemne ceremonia, los Premios Príncipe de Asturias 2009 han arrancado este viernes en presencia de todos los galardonados. Don Felipe, Doña Letizia y la Reina han presidido la entrega de un reconocimiento que valora la trayectoria de figuras de las artes, el deporte o las ciencias sociales.

El arquitecto Norman Foster, el literato Ismaíl Kadaré, la OMS o la deportista Yelena Isinbayeva, han recogido el galardón de manos de los Príncipes de Asturias en el Teatro Campoamor de Oviedo. Se han dirigido a los presentes el albanés Kadaré, la directora general de la OMS, Margaret Chan, y el alcalde de Berlín, Klaus Wowerit.

El primero en pronunciar unas palabras ha sido Ismaíl Kadaré. El literato albanés ha agradecido el galardón y se ha referido al régimen comunista albanés, sobre el que fluye parte de su obra literaria. "Hace 20 años, en mi país comunista si alguien hubiera sugerido que un albanés recogería este premio habría sido calificado de loco; y ese habría sido el menor de los males", ha afirmado. El literato ha tildado a Don Quijote de "milagro de la literatura" y ha afirmado que "fue el único al que no logró detener el régimen comunista de Albania".

Kadaré, Premio Príncipe de Asturias de las Letras, ha insistido en que la defensa de que la independencia de la literatura es "global" y ha dicho que se encuentra todavía en "desarrollo". Porque, según el escritor, "la literatura depende de la vida". El albanés ha terminado su discurso con el convencimiento de que "en ningún caso la iteratura y el arte atacan al mundo real con intención de dañarlo".

Junto a Kadaré, otra de las caras más conocidas de estos premios era la del británico Norman Foster. Aunque el arquitecto no se ha dirigido al auditorio del Teatro Campoamor, sí ha comparecido en rueda de prensa este viernes para agradecer el galardón. Uno de los "mayores retos" a los que deben enfrentarse los arquitectos es el de "cómo gestionar la vivienda a gran escala y a precios que se puedan permitir los ciudadanos", una cuestión que "aún no ha sido abordada de forma global", ha afirmado Foster. El premio, en la categoría de las Artes, le ha sido concedido por anticipar "con brillantez la única 'polis' posible en el siglo XXI, al servicio del desarrollo sostenible y de la libertad personal y social".

Foster ha incidido este viernes también, horas antes de la entraga de premios, en la necesidad de conseguir "una arquitectura que trabaje con la naturaleza y en todo tipo de climas", y que sepa adaptarse a los materiales que tenga más cercanos. En su opinión, es otro de los grandes retos que debe afrontar esta disciplina y al que él se ha acercado desde el proyecto "Masdar", una "ciudad ecológica" diseñada para levantarse en medio del desierto de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) que produciría cero emisiones de carbono y que se autoabastecería de energía limpia. En cualquier caso, se ha mostrado convencido de que en el futuro las urbes seguirán el modelo europeo, el de ciudades "densas y compactas", de las que, según ha comentado, Oviedo "es un buen ejemplo".

Sir Norman Foster, que dirige un equipo formado por más de mil profesionales, con oficinas de proyectos en más de veinte países, ha asegurado que el premio que ya ha recibido de manos del Príncipe Felipe supone un "reconocimiento a la aportación de todas las partes que intervienen en sus proyectos".

Otro de los premiados que ha pronunciado un discurso ha sido el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Ramón Narro, Premio Príncipe de Asturias de la Comunicación y Humanidades, que ha reivindicado el derecho a la educación como vía de superación humana y ha advertido de que el "verdadero saber" no puede ser neutro, sino que tiene que estar "impregnado de compromiso social", y que la modernidad debe traducirse en "mejores condiciones para los excluidos de siempre".

La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, ha reclamado una "mayor justicia a la hora de compartir los beneficios de los avances médicos". A su juicio, este galardón reconoce los principios que guían la labor de la OMS, basados en "el valor intrínseco de la salud para todas las personas y la importancia de la cooperación internacional para alcanzar mejoras sanitarias". Según ha afirmado, "la salud es la esencia misma de nuestra humanidad común" por lo que ha animado a "todas las naciones" a "construir un entendimiento común" y "buscar y compartir soluciones" ya que "a nadie le debería ser negado el acceso a una atención sanitaria por razones injustas", incluidas aquellas de índole económica o social.

El alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, ha cerrado el turno de discursos y ha asegurado que su ciudad "se siente comprometida con el ideal" de "construir un nudo de la concordia en el corazón de Alemania y Europa que contribuye al entendimiento, la convivencia, la justicia, la paz y la libertad en el mundo". El alcalde ha asegurado que la entrega de esta distinción servirá de "acicate" para que los ciudadanos berlineses continúen por el camino emprendido. Además, ha recalcado que espera que el ejemplo de la "revolución pacífica" ocurrida hace veinte años en la ciudad alemana sirva de ejemplo para derribar otros "muros" que existen todavía en el mundo.









El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.elimparcial.es