21 de octubre de 2019, 15:39:33
Sociedad

velo integral


El burka, incompatible con Francia, "una república a cara descubierta"


Francia debate sobre la prohibición del burka y del niqab en el espacio público. El Ejecutivo apuesta por una "República a cara descubierta" en aras de la seguridad pública. Pero sobre la mesa hay mucho en juego, el principio de libertad religiosa, la dignidad de la mujer y la igualdad de sexos. Por Blanca de Ugarte


El Gobierno de Sarkozy abandera la campaña de “la República a cara descubierta” para proponer una ley que prohíba el burka en los servicios públicos. El documento presentado por tres ministros apuesta por exigir la retirada del velo integral (burka y niqab) en las alcaldías, en la Seguridad Social, en Correos, en las gobiernos regionales, etc. Eso sí, de momento no se habla ni de las universidades ni del transporte público. Pero, una vez abierto el debate, es inevitable que muchos pidan ir más allá, e incluso en las filas parlamentarias del partido del presidente, la UMP, algunos parlamentarios abogen por la restricción total del velo integral en todo el espacio público.

En contra de los valores franceses
En un momento en el que Francia cuenta con 1.900 mujeres que llevan este tipo de velo, los diputados lo consideran como un obstáculo al llamado proceso de “naturalización” con el que se obtiene la nacionalidad francesa e implica la asimilación de los valores de la Républica. En este sentido se pronunció en 2008 el Consejo de Estado. Estimó que una mujer marroquí, casada con un francés y portadora del velo integral había “adoptado una práctica radical de su religión, incompatible con los valores esenciales de la comunidad francesa, con es el de la igualdad de sexos”.

Aferrados a estos valores los diputados de la UMP proponen la prohibición total en calle, medida que sin embargo, según expertos juristas, chocaría con el criterio de Tribunal Europeo de Derechos Humanos pues, en este asunto, se confrontados principios, derechos y libertades fundamentales.

Dos musulmanas, una cubierta con el niqab (derecha) y otra con el Khimar (izquierda), en un centro comercial en Francia. EFE


Limitaciones a la libertad de conciencia y de religión
El Consejo francés del culto musulmán se ha pronunciado en contra de la prohibición del velo pues teme la “estigmatización” de la mujer musulmana que ha decidido ponérselo con total libertad de consciencia. “Podría nacer un sentimiento de injusticia, incluso entre aquellos musulmanes hostiles al velo integral”, advierte el Consejo a través de un comunicado.

Según el catedrático de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid Rafael Navarro Valls, “con la prohibición del burka entramos de lleno en la temática de los límites de los derechos fundamentales pues, sin duda, este tipo de restricciones restringe el derecho de libertad religiosa. El problema es si esa restricción es razonable”.

Navarro Valls no consideró en su momento razonable que Francia prohibiera en 2004 llevar símbolos religiosos ostensibles en las escuelas públicas pues aquella ley “establecía limitaciones unilaterales a la libertad religiosa y sin demasiada justificación”.

Sin embargo, argumenta, en el caso del velo integral, “teniendo en cuenta que el Corán no prescribe el empleo del burka, si no más bien que la mujer deba ir cubierta, podría admitirse una limitación de la libertad religiosa de pequeña entidad, siempre que busque asegurar otro bien de relevancia constitucional”.

En nombre de la seguridad
Efectivamente, el Ejecutivo de Sarkozy propone prohibir el velo integral en los servicios públicos en defensa de la seguridad. El ministro del Interior, Brice Hortefeux, sostiene el principio de “una República a cara descubierta” para “relegitimar a los agentes públicos que pidan a las mujeres retirar su velo para proceder a su identificación necesaria en diferentes procedimientos de la vida corriente”.

Así, indica Navarro Valls, la mujer podría salir con el pelo cubierto con el velo islámico, “que sería irrazonable proscribir, de manera que deje intacto ese interés (de llevar un símbolo religioso) sin incidir en la seguridad pública”.

”Atentado contra la dignidad humana y de la mujer”
Una musulmana pasea cubierta con el burka. EFEPero los diputados que abogan por la restricción total del burka no se contentan con aferrarse al principio de la seguridad pública, considerado por muchos como excusa puesto que los funcionarios ya están legitimados para pedir la retirada del velo integral cuando sea necesario.

Miembros de la UMP, socialistas y comunistas han enarbolado las banderas de la dignidad de la persona y de la igualdad de hombres y mujeres para hacer desaparecer el burka del espacio público, un símbolo que condena a la mujer a “ser un fantasma”, según indica un parlamentario comunista.

El propio ministro de Inmigración, Eric Besson, ha apostado por la interdicción total porque, aunque es consciente de los riesgos que corre esta medida ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, considera que “nuestra República debe prohibir este atentado contra la dignidad humana en el conjunto del espacio público”. Este velo, concluye, “fragiliza nuestra capacidad de hacer emerger un Islam de Francia”.

Recuerda Navarro Valls que “el principio de laicidad obliga a que el Estado no entre a valorar la legitimidad de ciertas prácticas religiosas, de modo que no creo que sea este principio la vía adecuada para sostener su prohibición con base en la igualdad de sexos o posible discriminación de la mujer. Estas situaciones se producen cuando la mujer es forzada a emplear una prenda religiosa en contra de su voluntad”.

”El niqab es sólo una tradición" y "La batalla del velo"
Por otra parte, ante el temor de las autoridades ante el incremento de mujeres con burka y niqab vistas como representantes del fundamentalismo islámico, un sector importante de la comunidad musulmana moderada busca desvincular el niqab con la religión al alegar que se trata sólo una tradición.

Mientras, la mujer del número dos de Al Qaeda hizo el pasado jueves un llamamiento a las mujeres musulmanas del mundo para que lleven el pañuelo islámico, haciendo referencia al “hiyab”, velo que no tapa la cara. “La batalla del velo es la más feroz. Es la batalla entre el islam y la infidelidad. Los apóstatas quieren que las mujeres abandonen su religión y por lo tanto el pañuelo”, afirmó a través de un mensaje den una web islamista.
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