19 de septiembre de 2019, 12:51:31
Opinion


La Noche Buena

Isabel Gómez Acebo


Con independencia de las creencias de cada uno creo que los españoles hemos acertado en llamar la noche del 24 al 25 de diciembre, la noche buena. Llevamos dentro la memoria histórica de nuestra niñez, la que gozaba con la ilusión del portal de Belén, el musgo y la oveja con la pata rota, un cuadro adornado con unos villancicos que hablaban y hablan de un Niño especial, un Niño necesitado que trae paz al mundo.

Los que hemos cumplido años sentimos estos días, más que nunca, la nostalgia de las personas de nuestra familia que se han ido y tenemos la tentación de llenar la noche de dolor, cuando se nos llama a todo lo contrario. La paz que trae la Navidad viene de nuestra mano y nos empuja a sembrarla por todos los lugares en los que discurre nuestra vida, una paz festiva que invita a celebrar.

De aquí que sintamos la necesidad de regalar, de decirles a aquellas personas con las que convivimos que nos alegramos de su existencia. Nuestros presentes llevan impresas esas frases de cariño, que por vergüenza de mostrar nuestros sentimientos, no somos capaces de pronunciar.

Si todos ponemos de nuestra mano haremos que la noche sea buena de verdad, que por unas horas reine la paz en nuestro mundo y que la sonrisa y el abrazo tengan prioridad en nuestras relaciones. Los que nos sentimos cristianos tenemos un plus añadido en estos días, pero invitamos a todos los que no participan de nuestra fe que se unan a esta celebración que busca la concordia y la generosidad entre todos los habitantes de este pobre planeta tierra.
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