18 de octubre de 2019, 3:10:45
Sociedad

hay poca conciencia e información


¿Están nuestros datos personales realmente protegidos?


¿Alguna vez ha recibido Spam en su correo? ¿Ha tenido que comprar con la tarjeta de crédito por Internet? ¿Ha sufrido alguna violación de sus datos privados en las redes sociales? EL IMPARCIAL ha hablado con Artemi Rallo, director de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que ha explicado cómo, aunque "la legislación española es una de las más reconocidas del mundo porque contempla mecanismos efectivos", la novedad de este tipo de derechos hace que los ciudadanos todavía tengan una "información y conciencia limitadas".


Si usted es de los que suelen realizar operaciones bancarias por Internet, si alguna vez ha recibido Spam en su correo electrónico o si alguna vez ha recibido publicidad en el teléfono que no haya solicitado esto le interesa.

En referencia a si nuestros datos personales están realmente protegidos, el director de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), Artemi Rallo, ha explicado a EL IMPARCIAL que "hay que constatar un hecho, que la legislación española es una de las más reconocidas del mundo porque contempla mecanismos efectivos, como la propia AEPD que es un organismo independiente".

Rallo considera, además, que el caso español no se repite en otros países y que aunque "el marco jurídico sí es reconocido como garantista, la realidad muestra muchas infracciones, ya que es un derecho nuevo y los ciudadanos tienen una información y una conciencia limitadas".

Sin embargo, el director de la AEPD ha recalcado que "cada vez hay más concienciación y más denuncias". "Los ámbitos tradicionales cada vez son más objeto de inspección por parte de las empresas y eso lo constatamos en la Agencia día a día, ahora bien, hay un mundo relativamente nuevo que es el de las nuevas tecnologías e Internet que plantea dificultades adicionales. Es evidente que el derecho tradicional tiende mal a adaptarse en el mundo de la Red, porque cualquier ley en el mundo virtual plantea dificultades en cómo someter muchos comportamientos de Internet a la garantía efectiva de los derechos", ha explicado Artemi Rallo.

El director de la AEPD ha puesto como ejemplo las redes sociales, que se basan en el envío masivo de flujos de información, y donde "se hace especialmente complicado que se respete el principio del consentimiento, el derecho a estar informado, del uso que se haga de sus datos, etc. Eso es una realidad que lleva a que crezcan mucho las denuncias".

Los ciudadanos cada vez estamos más preocupados por la protección de nuestros datos personales, como demuestra el barómetro del CIS de septiembre de 2009 en el que el 73,9 por ciento de los españoles mostró su preocupación por la protección de su privacidad.

Este aumento también se ha podido observar en los datos de la propia Agencia que en 2009 ha visto incrementarse en un 75 por ciento el número de reclamaciones respecto a 2008, superando las 4.100 quejas.

La percepción de la pérdida de privacidad con las nuevas tecnologías es, además, muy clara puesto que del total de denuncias, 159 eran referidas a servicios de Internet y, de ellas, más de 30 estaban relacionadas con las redes sociales.

Evitar publicidad y estafas
En cuanto al uso de Internet para operaciones bancarias, compras de billetes de avión, reservas hoteleras, etc. Rallo considera que "a pesar de la concepción ciudadana, la gran mayoría de estos servicios tienen una seguridad técnica irrebatible", aunque ha reconocido que frente a esto también hay "mucha práctica fraudulenta".

"Por ejemplo, si nos llega un correo diciendo que 'nuestra cuenta bancaria está en riesgo, haga el favor de facilitarnos su contraseña o acceda a través de este ítem a su cuenta', etc. estamos ante un caso claro de phising, de fraude bancario ante el que debemos ser precavidos. Debemos desconfiar en ese ámbito de las relaciones con terceros y en otros como chats, Messenger, etc. y evitar dar datos personales sensibles que nos identifiquen claramente", ha recalcado Artemi Rallo.

Sin embargo, los problemas de privacidad no ocurren sólo en el mundo virtual, sino también en la vida real. En muchos lugares se exige la presentación de fotocopias del DNI, entre otros documentos, que podrían vulnerar nuestra privacidad si llegan a manos ajenas.

El director de la Agencia cree que "si es la Administración pública se supone que está sometida a unas garantías que deben permitir un uso correcto de este tipo de documentos, lo que hace que podamos estar mucho más tranquilos que en el sector privado, donde, es verdad, que se nos pide muy habitualmente una fotocopia del DNI para justificar unos determinados datos y, obviamente, hay que ser más precavidos".

En cuanto a las dudas sobre el uso ilícito de nuestros números de teléfono, Artemi Rallo ha asegurado a este diario que "podemos pedir a la compañía que no nos incluyan en el listín telefónico, podemos indicar que esos datos no sean usados para fines publicitarios -porque en caso contrario la empresa tiene derecho a usar esos datos-. Si no lo hacemos, en cualquier momento, podemos oponernos a futuras llamadas con naturaleza publicitaria".

Además, Rallo nos ha descubierto que hay otros mecanismos adicionales como "la inclusión en una lista de autoexclusión que existen y donde si un ciudadano incluye sus datos, las empresas tienen la obligación de consultarlo para que no realicen llamadas u ofertas comerciales a los titulares de esos datos".

Por otra parte, el decálogo de la Agencia recomienda, entre otras cosas, no grabar ni publicar imágenes sin el consentimiento de las personas y advierte de la configuración adecuada de la seguridad en las redes sociales, en las que no se recomienda publicar excesiva información personal y familiar, ni datos que permitan la localización física y no aceptar solicitudes de contacto de forma compulsiva.

Que cuando se envíen mensajes de correo a una variedad de destinatarios se utilice el campo "Con Copia Oculta (CCO)" y antes de aportar ningún tipo de datos personales en la banca electrónica el usuario se asegure de que se ha establecido una conexión segura con el portal. También explica que no es conveniente contestar al Spam.

Cómo trabaja la Agencia Española de Protección de Datos
"La Agencia recibe fundamentalmente denuncias de los ciudadanos y, en ocasiones, inicia un oficio de investigación por hechos que conoce a través de los medios de comunicación. Esas denuncias de situaciones concretas son objeto de análisis y de inspección por parte de los funcionarios de la Agencia, que hacen un informe proponiendo que se abra un procedimiento sancionador a la empresa que ha infringido la legislación y que puede culminar con sanciones y multas de carácter leve, grave o muy grave que van de los 600 a los 600.000 euros", ha explicado el director de la AEPD.

Respecto a los casos públicos conocidos y que han tenido mayor trascendencia en la opinión pública como la revelación de la identidad del primer donante de cara en España o como la identidad del presunto agresor de una menor en Tenerife y que después resultó ser una falsa alarma, la Agencia actúa de oficio. Sin embargo, el director de la AEPD ha asegurado que "la realidad va por otro lado".

Rallo ha explicado que "la mayoría de quejas provienen de ámbitos tradicionales como inclusiones erróneas en ficheros de morosos, de obtenciones ilícitas de datos de clientes para contratar servicios que el afectado no quería, o para realizar envíos publicitarios o, cada vez más, cuando se denuncia la instalación de cámaras de seguridad sin las debidas garantías para la privacidad".

El director de la Agencia también ha querido valorar el aumento de la seguridad en detrimento de la privacidad, en medio del debate por la instalación de escáneres corporales en los aeropuertos de todo el mundo. Artemi Rallo ha apostado por buscar un "equilibrio", ya que la demanda de seguridad "está justificada", pero ha abogado por salvaguardar la intimidad.

Sin embargo, Rallo ha comentado que "en los últimos años se han tomado muchas iniciativas para garantizar la seguridad, como el intercambio masivo de información personal, que no ha dado unos resultados efectivos", por lo que ha considerado que "tenemos que pensar que el hecho de ampliar el uso de estos instrumentos tampoco acaba resultando tan efectivo porque donde se falla es en otros ámbitos".

Por último, Artemi Rallo ha explciado que se puede denunciar a través de la web de la Agencia, aunque tendrán que acompañar la denuncia de un mínimo de prueba que invite a la AEPD a que investigue la cuestión.

Además, el director de la AEPD ha hecho una llamada al sentido común y de la prudencia de los ciudadanos para "que sean conscientes de que en la cesión de los datos personales hay ámbitos en los que requiere una especial prudencia, como es en las nuevas tecnologías".
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