13 de abril de 2021, 15:28:43
Nacional

ENTREVISTA


Álvaro de Marichalar: "Zapatero no ha trabajado nunca en nada"



Alberto L. Marín. Madrid

Todos nos preguntamos lo mismo al conocer que se afiliaba al partido de Rosa Díez y que lideraba las listas por su ciudad. ¿Por qué?

Me integré porque, igual que los demás compañeros que estamos en este movimiento social, estaba harto de una situación difícil y enquistada en la política española. Los grandes partidos han convertido nuestra democracia en una partitocracia con un poder judicial secuestrado por los grandes partidos, donde los jueces se convierten en delegados de los propios partidos y con una ley electoral que provoca que partidos que no creen en España puedan gobiernarla de facto. Educación, que es la competencia más importante y la que más cohesiona un país, se encuentra en manos de 17 sistemas distintos.

¿Qué le empuja definitivamente a dar este paso?

Todos estamos en política desde el momento en el que protestamos por cualquier situación. Una cosa es hacer política desde la protesta y otra hacerla desde el compromiso. Como muchísimas personas, no es que me haya metido en política, es que ahora me he comprometido más con una situación que duele porque nuestra casa, España, está hecha unos zorros por una clase política que se sirve de ella para otros intereses ajenos al servicio público, que viven de la política en vez de vivir para la política. Por eso nos proponemos limitar los mandatos ocho años y regular los sueldos de cualquier cargo público, no como tenemos en un una ciudad pequeña como es Soria, con un alcalde que ha decidido unilateralmente ponerse un sueldo de 16 millones de pesetas. Uno, indignado, da un paso más de la mera protesta y se involucra. Políticos somos todos.

En otro contexto esta pregunta habría resultado impertinente, pero su incursión en política nos da licencia para pedirle que se "moje". ¿Qué opinión le merecen los dos principales candidatos a ocupar La Moncloa?

Para mí, los dos partidos tienen los mismos errores, no han dado respuesta real y práctica a los problemas de los españoles. Necesitamos lealtad a los programas. Los partidos se alían con quien sea para gobernar, sobre todo el PSOE, que crea alianzas con partidos que tienen programas casi antagónicos a grandes parcelas del programa socialista. Al final, estamos secuestrados por el antojo y los caprichos de dos políticos que con tal de gobernar hacen lo que sea, y quizá eso ocurra porque han hecho de la política un pesebre, un puesto de trabajo. Tenemos un presidente del Gobierno que no ha trabajado nunca en nada, y se le nota la inexperiencia. Yo empecé a trabajar con 23 años. Monté una sociedad que se llamaba Telesat, la primera empresa de España que vendía antenas parabólicas, y me fue muy mal un año pero empecé a aprender y me fue muy bien. Luego monté una empresa de telefonía móvil, luego una de Internet, luego una de comercio exterior, más tarde una inmobiliaria. Me pegué mis batacazos pero he trabajado mucho y he ganado experiencia. El presidente Rodríguez Zapatero no ha trabajado nunca en nada, jamás. Luego tenemos otros políticos con una preparación, al menos, en entredicho. Ahí tenemos a Montilla, con unos títulos académicos reducidos, o el presidente Chaves, que está ya 22 años en el poder habiendo creado un régimen en Andalucía. Esa situación es triste, estamos viendo que se ha cambiado una dictadura por 17 pequeños regímenes.

¿Qué tal se le da eso de los mítines?

En UPyD no damos mítines, ponemos en común nuestras ideas en coloquios abiertos, casi todos espontáneos y en la calle. Me gusta, tengo la experiencia de las mil charlas que llevo dando durante 25 años de práctica deportiva y nueve récord del mundo que he podido establecer, de los libros que escribo, de los documentales que he producido para Nacional Geographic. Todo eso me ha ayudado a aprender y a expresar esas ideas en público y no tener reparo en compartirlas. Se me da mejor hablar de mi experiencia deportiva, de economía o de mis empresas, pero de todo se aprende y es bueno el abrirse a cualquier ámbito siempre y cuando se haga con pasión, honestidad, espíritu, sacrificio y voluntad.

Como deportista sabrá que los triunfos son muy dulces, pero también se producen sinsabores. ¿Teme que el domingo no salgan las cosas como desea?


El triunfo está en la lucha diaria, en cada singladura o jornada de navegación. Llegar a un objetivo es parte del triunfo pero también el compromiso, el arrojo, la lucha del día a día. No me planteo el resultado, no me importa, estaría incómodo si no estuviera dándolo todo para obtener el mejor posible. Estoy durmiendo cuatro horas diarias desde hace dos meses, he tenido que cancelar conferencias, cerrar mi empresa inmobiliaria y financiar parte de la campaña. Cuando preparo una travesía no me planteo si llegaré al último puerto. La preparación constante y la lucha diaria es lo que hace que uno se sienta victorioso siempre.

¿Le está beneficiando su apellido?

Intento no plantearme esas cuestiones. Quien valora el apellido sabiendo lo que significa un pequeño empresario, deportista, nieto de un gran político español, precursor de la jornada laboral de ocho horas o de la Seguridad Social en España, fundador de la Legión o alcalde de Madrid, el que sepa ese tipo de cosas, me puede beneficiar el apellido pero, evidentemente, hay una gran parte de la sociedad que se deja llevar más por el prejuicio que por el juicio con conocimiento de causa.

¿Navarro o soriano?

Me siento español, y cada vez más. He nacido en Pamplona, mi apellido primero es de Lesaka, del norte de Navarra. Además, tengo apellidos asturianos, de Soria, que es San Clemente, una de las 12 familias que fundaron la ciudad de Soria hace 800 años. Tengo una abuela de Mataró y lazos con la Rioja y también País Vasco. En definitiva, soy Español cien por cien.

¿Y sus retos políticos, deportivos y personales?

Como deportista tengo un reto que he tenido que postergar, que es la travesía de la Antártida, pero que he congelado –y nunca mejor dicho- por esta travesía política. Además, tengo un proyecto que es navegar desde Europa hasta Tierra Santa, probablemente desde Francia o Melilla y unir Palestina, Israel y Líbano. Personalmente, tengo que continuar con mi pequeña inmobiliaria e intento salir adelante en esta actividad económica en la que llego 16 años. Si eso puedo compaginarlo con mi actividad política política lo haré y, si no, elegiré la que pueda ser mejor para mí.

Web de Álvaro de Marichalar: www.oceano2002.com
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