6 de diciembre de 2019, 0:26:36
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experto electoral


"Los resultados del 9-M se parecerán muchísimo a los de 2004"



¿Cómo ha ido la campaña?

Desde el punto de vista de la comunicación política, ha sido una campaña tranquila, dentro de un orden. Frente a lo que se esperaba, no ha habido problemas ni grandes gritos. Una campaña que yo calificaría como normal, sin nada especial.

¿Qué le han parecido los dos cara a cara televisivos de Zapatero y Rajoy?

Quizás ha sido lo más extraño y singular de la campaña. Han dado buenos resultados, ya que han servido para que la gente se informe algo de los principales asuntos de Estado. Por otro lado, han valido para reforzar la imagen que se tenía de ambos dirigentes. Si preguntamos ahora por la imagen de Zapatero o de Rajoy, la que ha quedado es la transmitida en los dos cara a cara. Pero no es una imagen de campaña, sino una percepción que ya estaba fijada.

¿Por qué cree que ha disminuido en un millón el número de espectadores en el segundo debate? ¿Podría estar este dato relacionado con el “fenómeno abstención” ?

En todo caso, no creo que sea una cifra significativa. Es mucha gente la que ha visto ambos debates. En el primero 13 millones de españoles y, en el segundo, 12 millones, es un buen resultado. Yo creo que si está relacionado con algo, es con esa gente que tomó ya una decisión en el primer debate y, por esa razón, dejó de ver el segundo. Pero no con aquellos que se van a abstener. El que se va abstener no ve los debates.

¿Cómo describiría los mensajes políticos de los principales líderes?

Lo mensajes políticos son relativamente claros. El del PP es el tradicional, no ha introducido ningún cambio. Todo lo que ha hecho el Gobierno está mal y esperamos llegar nosotros para ponerlo mejor. Ha sido un mensaje muy negativo, que le sirve para conservar su electorado. En cuanto al PSOE, se ha metido en la justificación de sus supuestos errores, que ya se verá el día 9 si los ha tenido, y ha intentado dar un mensaje de cierta esperanza frente a la crisis económica. Los socialistas han hecho un esfuerzo para mostrar una cara más optimista.

¿A quién cree que votará ese millón setecientos mil votantes, que participan en sus primeras elecciones nacionales?

El Partido Socialista se quedará con más de un 40% de estos nuevos votos, que son muchísimos. El resto de votos se repartirán. El Partido Popular aglutinará aproximadamente un 20% de este nuevo electorado y los demás serán para otros partidos periféricos.

¿Qué proporción de puesta en escena y cuánto de ideas y contenidos ha llevado a cabo en sus sendas campañas los principales candidatos?

No creo que haya habido un gran esfuerzo de campaña, no ha sido una campaña inteligente ni espectacular. Ni siquiera ha sido una campaña rica, de mucho gasto. Todos los partidos han economizado recursos y se han concentrado, aunque no lo parezca, en el debate de ideas, en que cale lo que ellos querían transmitir. Ha sido mucho más potente el juego de ideas que el de imágenes.

Acontecimientos como el de las cuatro víctimas de violencia de género en menos de 24 horas, ha propiciado propuestas electorales inmediatas. Resulta chocante que esta lacra social no estuviese incluida en los programas de los principales partidos.

Por lo general, los partidos sí han intentado abordar este tema, y sí se han ocupado de este asunto, aunque de forma insuficiente. Lo que ocurre es que la sociedad asume los acontecimientos de una forma muy lenta hasta que los llega a considerar problemas. Hasta ahora, no había habido cuatro víctimas en un solo día, lo que es una salvajada. En la pregunta de agenda pública de las encuestas cuándo se pregunta cuáles son los principales problemas que preocupan a los ciudadanos, todavía la violencia de género no ocupa un lugar relevante, está en el puesto quince, empezando a entrar esta agenda social.

Hemos vivido un aluvión de encuestas de empresas y medios de comunicación de distinto color político que reflejan datos dispares. ¿Son fiables?

Los resultados son fiables respecto a la recolección de datos, pero no la estimación de éstos. En general, las encuestas coinciden en casi todo, salvo en la estimación general del voto, que es una estimación más artística que científica. Pero en el voto directo, que es lo más interesante ahora, coinciden casi todas. En cambio, en el voto estimado sí ha disminuido la distancia entre los dos principales partidos. Por el momento, las encuestas han descrito una situación muy clara. Y ése es su cometido: describir situaciones pero no para adivinar el futuro. En la medida de lo posible son procesos estadísticos muy rigurosos y científicos.

Su pronóstico para el 9-M.

Siguiendo la trayectoria de las encuestas y todo el razonamiento que está detrás, sumado a cómo han hecho uso de la comunicación política los principales partidos, yo diría que es posible que el escenario sea muy similar a 2004. Subirán en número de votos y escaños, pero tampoco muchos. Creo que la distancia entre ambos se va a mantener en unos 5 puntos.
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