7 de julio de 2020, 8:37:24
Economía

El Ejecutivo confirma el fracaso de la huelga: el seguimiento es del 11%


Lección de los funcionarios a sindicatos y Gobierno frente a la crisis


Los trabajadores del sector público han dado este martes una lección de responsabilidad y de austeridad tanto a los sindicatos como al Gobierno contra cuyo "tijeretazo" se había convocado la huelga en todos los organismos públicos. El dato oficial a la una de la tarde era que el seguimiento de la huelga estaba siendo de sólo el 11 por ciento en los centros estatales. La asistencia mayoritaria de los funcionarios a sus puestos de trabajo se explica, no tanto como una muestra de apoyo a los recortes aprobados por el Ejecutivo, que se asumen como inevitables, sino como un plante general a los sindicatos convocantes.


Los trabajadores del sector público han dado este martes una lección de responsabilidad y de austeridad tanto a los sindicatos convocantes de la jornada de huelga en las administraciones públicas como al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero contra cuyo "tijeretazo" se había llamado al paro en todos los organismos públicos. El dato ofrecido a la una de la tarde por Consuelo Rumí, secretaria de Estado de la Función Pública, era que el seguimiento de la huelga estaba siendo de sólo el 11 por ciento en los centros estatales. La asistencia mayoritaria de los funcionarios a sus puestos de trabajo se explica, no tanto como una muestra de apoyo a los recortes aprobados por el Ejecutivo contra el déficit público, que se asumen como inevitables, sino como un plante general a los sindicatos, incapaces de cerrar un acuerdo para la reforma laboral, de detener la sangría del paro o de mantener la distancia frente al Gobierno en defensa de los derechos de los trabajadores.

Sin embargo, los sindicatos se muestran positivos y afirma que la huelga de funcionarios y del personal laboral de la Administración Pública está teniendo un seguimiento masivo. El Gobierno por su parte calcula una participación mínima del paro. En cualquier caso, tanto los sindicatos como el Ejecutivo admitieron que el paro no está afectando al funcionamiento de la Administración ni de los principales servicios públicos, como la Sanidad o la Educación.

Los sindicatos, por otro lado, advirtieron de que el paro de hoy no es ni un experimento ni un ensayo de una eventual huelga general que se pueda convocar más adelante, sino que obedece a una protesta concreta, la del recorte salarial del funcionariado. Las organizaciones sindicales convocantes de la huelga, UGT, CCOO y CSI-CSIF, cifraron este mediodía la participación en el 75,3%, cifra que contrasta con la calculada por el Gobierno -aunque sólo para la Administración General del Estado- hasta las 13.00 horas, que era del 11%.

Por comunidades autónomas, Asturias y Galicia están siendo las que más seguimiento registran según los sindicatos, con una participación del 81% y del 80%, respectivamente, y es el País Vasco donde menos se ha secundado el paro (40%). Los sindicatos consideraron esta mañana que los servicios mínimos marcados por las distintas administraciones están siendo excesivos, con una "ingeniería" que se "ha superado a sí misma", en palabras del líder de CCOO, Ignacio Fernández Toxo.

Por el contrario, la secretaria de Estado de la Función Pública, Consuelo Rumí, aseguró que las instrucciones del Ejecutivo para los servicios mínimos han sido "clarísimas" y que dichos servicios sólo afectan al 6% de la plantilla total.

Asimismo destacó que, en atención a la petición de los sindicatos, en los cálculos de seguimiento no se está incluyendo la prestación de los servicios mínimos. Rumí subrayó que los servicios mínimos esenciales están garantizando el normal funcionamiento de los servicios básicos y de la atención a los ciudadanos sin incidencias destacables y con incidentes "menores".

Citó no obstante algunas incidencias normales en su opinión dentro de un paro como la presión de los piquetes en la sede de los Nuevos Ministerios en Madrid o en una estación de autobuses en Extremadura, así como pintadas, alguna línea de tren paralizada durante algún tiempo o daños en cerraduras, "un clásico" de las jornadas de huelga.

En Barcelona, se produjo el incidente más destacado de la mañana, cuando un grupo de huelguistas cortaron la avenida Diagonal de Barcelona con la quema de varios neumáticos frente al Palacio de Pedralbes, lo que provocó importantes retenciones en el tráfico, aunque más tarde fueron retirados por los servicios de limpieza para dejar el paso libre a los vehículos.

A la espera de la manifestación central que se celebra esta tarde, en Madrid hubo una concentración por la mañana a las puertas del Ministerio de Economía que contó con la asistencia de los dirigentes de las secciones de la función pública de UGT y CCOO y los responsables del otro sindicato convocante, CSI-CSIF.

En esta concentración, el secretario de la Federación de Servicios Públicos de UGT -organización mayoritaria en la función pública-, Julio Lacuerda, advirtió de que los sindicatos "no pararán" hasta que se restituya el salario de los empleados públicos, "sea cual sea el Gobierno que gobierne".

Por su parte, el secretario general de la Federación de Servicios para la Ciudadanía de CCOO, Enrique Fossoul, apuntó que "recortar los salarios a los más débiles no es la solución para salir de la crisis porque mermará la capacidad del consumo", y recordó que otros países europeos han optado por la fiscalidad para reducir el déficit.

También el presidente de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-CSIF), Domingo Fernández, consideró que se deberían haber recortado otras partidas, y denunció así que las administraciones públicas autonómicas y locales han vivido "en el despilfarro" en los últimos años.
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