16 de octubre de 2019, 16:40:57
Nacional

El decreto se aprobará de forma provisional y se negociará en el Congreso


Zapatero, acosado: los sindicatos confirman que habrá huelga general y los partidos critican la reforma


No quieren quedar como los malos de la película y por eso recurren a los catalanes. Lo ha dicho el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, quien ha denunciado que el Ejecutivo ha presionado a su partido para que sea éste quien plantee las medidas más duras de la reforma laboral que será aprobada de forma provisional por decreto y tramitada como proyecto de ley. Acto seguido el PP ha pedido más "concreción" al Gobierno en su "confusa" propuesta. Por su parte los sindicatos ya han confirmado que habrá huelga general y sólo falta conocer este martes la fecha.


La dirección del PSOE asume como suya la reforma laboral diseñada por el Gobierno y está abierta a que se tramite como proyecto de ley y no como decreto-ley, según ha dicho este lunes la secretaria de Organización del partido, Leire Pajín, que ha calificado la propuesta como de calado, profunda y equilibrada. La dirección federal de los socialistas ha calificado como "tremendamente positiva" la propuesta del Gobierno, al estimar que será "una de las más profundas" de todas las llevadas a cabo hasta ahora y, al mismo tiempo, equilibrada con los tiempos actuales.

El Gobierno aprobará el decreto-ley el próximo miércoles después de "agotar hasta el último minuto" el diálogo social y, presumiblemente, el texto se someterá a la convalidación del Congreso el día 22, aunque los diputados podrían acordar su tramitación como proyecto de ley, algo a lo que el PSOE en principio no se opone.

La postura del Gobierno contrasta con la del resto de partidos políticos. El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, ha revelado este lunes que el Gobierno español ha presionado en privado a CiU para que plantee un endurecimiento de la reforma laboral. En declaraciones a Catalunya Ràdio recogidas por Efe, Duran ha denunciado que el Gobierno, para no quedar mal con los sindicatos, no se atreve a plantear directamente determinadas medidas, pero "por detrás" invita a CiU a "apretar" para que se incluyan en la reforma.

"A nosotros mismos nos llegan mensajes del Gobierno diciendo: 'Apretad, porque nosotros no podemos hacerlo ante los sindicatos. Apretad vosotros'. Es una actitud con la que yo no estoy de acuerdo. Yo no estoy aquí para hacer de malo ante los sindicatos. Lo que tenga que salir, que lo asuma en primer lugar el Gobierno", ha recalcado.

Si se incluyen finalmente nuevas medidas al borrador inicial de reforma laboral elaborado por los socialistas, según Duran, "será algo que aceptará el Gobierno, no algo de lo que responsabilizará sólo a CiU". Los aspectos en los que el Gobierno ha llegado a sugerir a CiU que "apriete" son, por ejemplo, las condiciones para el despido, la posibilidad de que las pymes se puedan descolgar de la negociación colectiva o el absentismo laboral.

Duran se ha mostrado, aun así, dispuesto a pactar una reforma laboral aunque ha reconocido que es complicado alcanzar un acuerdo en 48 horas. Una posibilidad, según ha señalado, es que se apruebe el decreto el 16 de junio y después se tramite como proyecto de ley, con lo que se ganaría tiempo para seguir negociando por la vía de las enmiendas durante la tramitación parlamentaria. Ésta, sin embargo, "no sería la mejor solución" ya que supondría a su juicio someter a los mercados a "cuatro meses de incertidumbre".

El PP pide más "concreción"
Acto seguido la secretaria general del PP, María Dolores De Cospedal, ha asegurado que su partido acudirá a la reunión con el Gobierno sobre la reforma laboral sin líneas rojas, si bien ha pedido más concreción, ya que en el documento que se les ha remitido reina "la confusión". De Cospedal, asimismo, reconocido durante una conferencia de prensa la convocatoria por los sindicatos de una huelga general, extremo que no apoya el PP porque "no es lo más adecuado para el país". "Creemos que las huelgas generales no solucionan la crisis económica y social", ha apostillado.

El PNV, sin pronunciarse
Mientras los nacionalistas catalanes denuncian al Ejecutivo, los vascos han indicado este lunes que nos se pronunciarán respecto a la reforma laboral hasta que sea aprobada este miércoles por real decreto por parte del equipo de Zapatero. El portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, ha indicado que su partido no tiene intención de informar sobre los resultados de la reunión en el Ministerio de Trabajo, porque entienden que estas conversaciones tiene que ser lo más discretas posibles.

Sin el apoyo de ERC
Tampoco apoyarán la reforma los independentistas catalanes. El secretario general y portavoz de ERC, Joan Ridao,ha afirmado que, si bien el documento sobre la reforma laboral que el Gobierno envió a los partidos políticos el viernes es "estimable", el suyo no va a apoyar un decreto que amplíe las causas objetivas o económicas del despido. Ridao ha asegurado, en una entrevista en RNE, que su partido se ha trazado una "línea roja muy clara" al respecto y el Gobierno debería aclarar este punto.

El portavoz de ERC, que tiene previsto reunirse con representantes del ministerio de Trabajo esta tarde, también indicó que su partido considera "fundamental" que el decreto sobre la reforma laboral dé "mayor oxígeno" a la negociación colectiva, algo que cree que se conseguiría introduciendo medidas de flexibilidad interna dentro de las empresas. Sobre la propuesta que el Gobierno envió a los partidos políticos el viernes, Ridao explicó que la considera "estimable" porque, si bien no es "revolucionaria" ni "rupturista", tampoco es "inocua" al tener como "objetivo fundamental" el ampliar la entrada al mercado de trabajo "sin tocar los derechos fundamentales de los trabajadores".
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