15 de noviembre de 2019, 16:37:29
Cultura

el tenor actuará los días 22,25 y 28 de julio


El Teatro Real despide la temporada con [i]Simon Boccanegra[/i] y Plácido Domingo


Un total de ocho funciones de Simon Boccanegra, una de las más desconocidas óperas de Verdi, cerrarán la presente temporada del coliseo madrileño a partir del próximo sábado día 17. La producción es la misma que ya se hizo en el Teatro Real en el año 2002, pero las novedades que se han introducido en la misma desde entonces son tan importantes que podría decirse que se trata de una producción completamente nueva. En primer lugar, porque la escenografía ha sufrido un cambio radical por parte de su veterano director escénico, el italiano Giancarlo del Monaco, quien ha estado de acuerdo en transformar la escena para dejar atrás el ambiente claustrofóbico y telúrico que caracterizaba a la primera, a través del mármol pintado de blanco de un marco arquitectónico que evoca las dictaduras de entreguerras y que contrasta con los fastuosos trajes de época en color negro y rojo profundo.


Otra novedad importante llega en el capítulo de las voces, a cargo esta vez de dos repartos y en los que, además, figuran artistas de una gran talla profesional, como es el caso del barítono georgiano George Gaznide y de la soprano albanesa Inva Mula, que debutarán sus respectivos papeles. También Angela Gheorghiu, que formará parte del segundo reparto junto a quien es, sin duda, la gran estrella de la ópera programada para despedir la temporada de ópera madrileña: el gran tenor español Plácido Domingo. En esta difícil obra, Plácido se mete en un papel de barítono, todo un acontecimiento que este año ha protagonizado la temporada en los teatros más importantes de todo el mundo, como el de Milán, Viena, Berlín, donde el público le premió con veinticinco minutos de aplausos, o el Covent Garden de Londres, en el que lo está interpretando durante estos días, justo antes de llegar a Madrid para las tres funciones en las que se le podrá ver en el Real los días 22, 25 y 28 de julio, fechas para las que las entradas se acabaron en pocos minutos después de ponerse a la venta en taquilla, a causa del inmenso tirón que tiene el gran artista entre el público con independencia de la obra que vaya a interpretar.

Representación de Simon Boccanegra (Foto: Javier del Real)

Pero en este caso, con más razón, porque Simon Boccanegra, a pesar del fracaso que tuvo en su estreno de 1857 en Venecia y que obligó al genial compositor italiano a reescribirla muchos años después, es una fantástica obra con una peculiaridad: la presencia del mar cuya orquestación resulta muy especial y en la que, fiel a su estilo, Verdi subraya con la orquesta los caracteres que aparecen en el escenario. En definitiva, una interesante e intensa obra que narra las luchas e intrigas ancestrales de familias rivales a lo largo de dos generaciones con libreto de Francesco Maria Piave y Arrigo Bolto basado en la obra de Antonio García Gutierrez, cada vez más presente en las programaciones de los grandes templos de la ópera internacionales y para la que, en cambio, como ha querido subrayar Antonio Moral, director artístico del Real, durante la presentación de la obra esta mañana, aún quedan 2.000 entradas en taquilla para los días en los que actúa el primer reparto.

Y para que, en todo caso, nadie en la capital se quede sin verla, el teatro madrileño colocará una pantalla gigante en la Plaza de Oriente en la que podrá verse en directo la representación del día 25, además de retransmitirse para todo el mundo a través de radio Clásica y de la UER, Unión Europea de Radiodifusión.
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