20 de enero de 2020, 2:33:15
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Dívar pide que no se ponga en cuestión la labor de los jueces y tribunales


El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar, ha pedido hoy que no se ponga en cuestión la labor de los jueces y de los tribunales, porque la Constitución es la que legitima democráticamente al juez y la que lo coloca al mismo nivel de los demás Poderes.


En su discurso en el acto de apertura del Año Judicial, que preside el Rey, ha añadido que el descontento provocado por la actuación de los Tribunales en casos concretos "a veces trasciende el ejercicio del derecho a la crítica de las instituciones públicas para cuestionar, desde bases jurídico-políticas no siempre sólidas, la legitimidad democrática de nuestro modelo de juez".

Dívar ha aludido así, aunque sin citarlas expresamente, a las acusaciones de politización que en los últimos meses ha recibido el Tribunal Supremo (TS) por los procedimientos abiertos contra el juez Baltasar Garzón.

"Asistimos en ocasiones a manifestaciones públicas que ponen en cuestión" que el Poder Judicial goza de pleno fundamento democrático, lo que sucede, según ha explicado, en los casos en que la decisión del juez no ha sido bien recibida por sus destinatarios o por determinados grupos sociales o, en general, cuando la compleja labor judicial no es bien comprendida por los ciudadanos.

A veces, según Dívar, el juez "debe soportar la crítica por decisiones que no son de su responsabilidad, sino consecuencia de carencias o disfunciones ajenas a él".

A su juicio, no es correcto poner en cuestión la legitimidad de origen de los jueces, y la legitimidad del ejercicio de la jurisdicción corre riesgos "cuando la idea que la sociedad tiene de la labor de los jueces no se ajusta siempre a la realidad cotidiana del quehacer jurisdiccional".

"El grado de civilización de una sociedad se determina, también, por consideración a la eficacia de su sistema de Justicia y al grado de aceptación por parte de los sujetos de los mandatos de los jueces", ha señalado.

También ha manifestado que para que las decisiones de los jueces sean respetadas se precisa que su trayectoria profesional y personal sea acorde con la responsabilidad que asumen, y su legitimidad se logra mediante el respeto al ordenamiento jurídico y por la eliminación de cualquier factor que pueda incidir en su imparcialidad.

El presidente del Supremo se ha referido a la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatuto de Cataluña, en la que, según ha recordado, se reconoce al CGPJ como "único órgano de gobierno de los jueces y magistrados".

Dívar ha tenido un especial recuerdo con las víctimas del terrorismo y ha asegurado que la contribución de la Audiencia Nacional y del TS para eliminar esta lacra "sigue manteniendo el impulso que reclama nuestra sociedad, sin posibilidad de retroceder ni un milímetro".

También ha recordado a los miembros de las fuerzas de seguridad del Estado fallecidos en acto de servicio, como el caso de los dos oficiales de la Guardia Civil -José María Galera y Leoncio Bravo- y un intérprete -Ataollah Taefik Alili- asesinados el pasado 25 de agosto en Afganistán, y el agente Miguel Jorge Piñeiro, fallecido en el atraco perpetrado en A Cañiza (Vigo) el pasado 17 de agosto.

Por otra parte, ha aludido a la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para sustituir al juez en la instrucción de los procedimientos penales, la cual, en su opinión, "de llevarse a cabo habrá de ser abordada con suma prudencia".

En cuanto a la actividad del Supremo, ha concretado que en 2009 el Alto Tribunal realizó "grandes progresos" para eliminar los retrasos y así, de los 48.536 asuntos sin resolver al comenzar 2005 se pasó a 24.597 al finalizar 2009, lo que supone una disminución del 49,32 por ciento.
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