20 de mayo de 2019, 8:49:00
Cultura

los accesorios llamativos, grandes y coloridos, protagonistas de la pasarela


Delfín, Larrainzar y Berhanyer clausuran la Cibeles Madrid Fashion Week 2010


Este miércoles concluye la Cibeles Madrid Fashion Week, que estos días ha marcado las tendencias para la primavera-verano de 2011. Diseñadores de la talla de Roberto Verino, Carlos Díez, Alma Aguilar, Miguel Palacio, Victorio & Lucchino o Kina Fernández han mostrado esta semana las tendencias de la próxima temporada. Los desfiles de David Delfín, Javier Larrainzar y Elio Berhanyer clausuran la 52 edición de la pasarela, que ha hecho un hueco en el vestidor a los accesorios llamativos, tanto en forma como en tamaño y color. Además, ha habido un gran protagonismo de bolsos XXL, tanto para hombre como para mujer. Vea aquí las imágenes


Dos mujeres, Amaya Arzuaga y Lydia Delgado, pusieron la nota más interesante en las últimas horas de una Cibeles Madrid Fashion Week que ha pasado sin pena ni gloria y que contó con Elio Berhanyer para su broche final.

Pocas novedades, escasa imaginación y ausencia de tendencias es un rápido resumen de lo que han sido estos seis intensos días de pasarela, con más desfiles de los necesarios.

Especial atención merecen las dos mujeres que en la tarde de hoy llenaron la pasarela, aunque Amaya Arzuaga dejo al público con ganas de contemplar la colección que presentará en París el próximo martes. En Cibeles tuvimos que conformarnos con ver sus segundas líneas, AA pret a porter y AA maille, dos colecciones de ropa de calle y funcional.

Para el día la burgalesa propone siluetas trapecio, escotes triangulares, la esencia de los largos minis, vestidos y short de paillettes metalizadas, bodys y pequeños monos y shorts, en una colección en la que los volúmenes son campana, las siluetas triangulares y las cinturas muy marcadas.

Los colores de Arzuaga son kaki, gris humo, rojo y azul marino para el día, y para la noche rosa, beige, gris humo y negro.

Por su parte, Lydia Delgado presentó la colección "Garden in love", una propuesta "muy personal que no se parece a nada", comentó la diseñadora catalana a Efe poco antes de mostrar unas propuestas con las que quiere recrear, explicó, el mar, los jardines y el amor.

Delicadas camisetas con anclas de muselina y perlas bordadas, en las horas más tempranas del día y vestidos y pequeños quimonos creados con pañuelos de seda estampados "que recuerdan a los jardines de La Riviera", donde por la noche la playa se llena de sirenas que visten en leopardo, oro y plata.

La estética de colegiala, con grandes lazos en el cuello, también está presente en una línea que Lydia Delgado denomina "las amigas de Coco" y con la que quiere que las mujeres se sientan guapas y cómodas.

Los drapeados en tul y los corsés dan un toque sexy en una colección en la que Lydia Delgado ha querido recuperar "las novias Marilyn", a las que viste con delicados vestidos en tul de seda en color alabastro y envuelve en lazos de satén champagne.

Elio Berhanyer, siempre apoyado por sus numerosas seguidoras fieles al maestro, presentó una colección en la que de nuevo reivindicó la costura, pero en esta ocasión con cortísimos vestidos, muchos de ellos palabra de honor y con drapeados.

El diseñador cordobés, al que el verano gusta menos porque considera que es menos elegante, eludió presentar pret a porter y mostró una colección compuesta por vestidos de cocktail y de fiesta.

En un homenaje a sus gatos, propuso un estampado pintado a mano con motivo felinos e hizo una reinterpretación del traje corto de torero, por entero en negro; los colores son suaves y claros y la novia Elio va velada.

Javier Larraínzar hizo una apuesta casi absoluta por los vestidos, mostró cuatro estampados diferentes y eligió el encaje como hilo conductor de unas propuestas que, según el diseñador, son para vestir a una mujer real, sin demasiados artificios.

De veintinueve salidas se compuso la colección que David Delfín presentó hoy en Cibeles, la misma que mostró la pasada semana en Nueva York. Blanco, negro y azul eléctrico en prendas desestructuradas sobre tejidos como el nylon, el acetato, la poliamida o el elastán.

Cintas de protección, elementos de andamiaje y arneses de plástico coordinaron "Tautología", en cuya presentación contó con zapatos de Christian Louboutin.

Siempre original y mostrando su buen hacer, el malagueño ha subido a la pasarela prendas incompletas, que unió, separó, desplazó e injertó con correajes propios de los andamios, teñidas en tonos ácidos y flúor como el naranja o el amarillo limón.

Juanjo Oliva ha celebrado en Cibeles su décimo aniversario como diseñador presentando una colección basada en el modelaje, en la que el noventa por ciento de las creaciones eran sus clásicos vestidos vaporosos. Piezas ligeras con siluetas fluidas, sexy y muy femeninas, en las que el negro ha sido sustituido por un potente verde pradera y un naranja intenso, que compartieron escenario con azules, amarillos, rosas, rojos, todos muy luminosos y veraniegos.

Inspirada en los tejidos de un hogar con sabor a campo, Kina Fernández ha mirado a los cincuenta para crear una colección marcada por las cinturas de avispa y elaborada en base a popelines, organzas o algodones rústicos estampados con rayas anchas y estrechas, cuadros y discretos motivos vegetales.

Accesorios llamativos para la próxima temporada
No hay medias tintas. La próxima primavera-verano quedan desterrados del armario los complementos intermedios en bolsos, bisutería y también en calzado, dónde se pasará del tacón de vértigo o la plataforma al mocasín plano.

Si los diseñadores participantes en Cibeles Madrid Fashion Week crean tendencia, la próxima temporada habrá que hacer un hueco en el vestidor a los accesorios llamativos, tanto en forma como en tamaño y color.

Nicolás Vaudelet también ha confeccionado para El Caballo unos maxi-bolsos y mochilas de piel rematadas con flecos en su colección inspirada en Camarón de la Isla, en la que incluye unos vertiginosos botines de tacón con espuelas.

También la cordobesa Juana Martín ha equiparado en su colección los bolsos con la ropa, condicionada por su inspiración del Capri de los años 50 y 60, en blanco, negro y rosa, y llenos de flecos.

Roberto Verino fue el que se llevó la palma en lo que a tamaño se refiere, con exagerados bolsos-bandolera, en negro o camel, que cuelgan hasta las rodillas y que contrastan con pequeñas carteras de mano.

El siempre imprevisible Carlos Díez no ha querido quedarse fuera de la onda, y ha presentado en la pasarela enormes bolsos con estampaciones alusivas a la bandera americana, en torno a la cual gira esta temporada toda la colección.

También ha aprovechado el madrileño la insignia de EEUU para sus deportivas, de Converse, con las que viste tanto a chicos como a chicas, desechando el tacón en toda la colección.

En moda de baño Dolores Cortés ha sido en esta edición una de las diseñadoras más atrevidas con los complementos, al conjuntar sus biquinis y bañadores, de estampados trivales y futuristas, con espectaculares collares y brazaletes de aires africanos en tonos dorados.

Más romántica y femenina ha presentado su línea de baño Guillermina Baeza, con una colección a lo "Brigitte Bardot" en Saint Tropez en la que el máximo exponente son las flores, que le sirven para adornar tanto el cabello como las muñecas, y alguna pamela en tono camel.

Entre los que este año han decidido conceder un verano cómodo a las féminas y redimirlas del suplicio de los tacones figuran Alma Aguilar o Antonio Alvarado, quienes se entregan a la placidez de los mocasines planos.

En el caso de Alvarado, el diseñador encargó los zapatos de su desfile a una empresa dedicada a confeccionar calzado sólo para religiosos.

Pero nuevamente han sido más quienes se han decantado por el tacón altísimo como forma de estilizar la figura femenina, entre ellos, Miguel Palacio, quien propone unos originales y elegantes zapatos de charol de lengüeta subida.

También Palacio ha sido de los que más han apostado por el cinturón, de pasamanería en forma de concha, como complemento estrella para marcar la cintura y recoger los vestidos.

Los sevillanos Victorio & Lucchino hacen que el próximo verano la mujer llame la atención allá por dónde quiera que va, al ponerle a sus zapatos unos sonoros cascabeles combinados con plumas nada discretas, mientras que sus trajes de chaqueta los proponen siempre con mocasines.
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