28 de septiembre de 2021, 6:12:01
Opinión


Revolviendo en la Guerra Civil



El secretismo que ha rodeado a la apertura de los osarios del Valle de los Caídos contrasta vivamente con el interés que tiene el Gobierno de airear todo lo que huela a Guerra Civil. Puede que dicha apertura se haya llevado a cabo sin la preceptiva autorización judicial, no contando tampoco con el permiso de todos los que allí tienen sepultados a sus familiares. Bien es verdad que en derecho todo es susceptible de ser interpretado, y que la explicación aducida por el Ejecutivo de que le ampararía un presunto mandato parlamentario podría tener un pase -por más que resulte sumamente cuestionable-. Pero, desde luego, no parece que enredar ahora con los restos de personas que fallecieron hace más de 70 años sea lo que más conviene a España.

Siempre se ha hablado de la Transición española como de una etapa que buscaba el acuerdo y fomentaba la comprensión, un periodo razonable, modélico y digno de admiración. Gracias a ella se pasó la página de la Guerra, de una dictadura vengativa y cruel y se empezó a escribir una nueva historia, mucho menos sombría, positiva y común, la de la democracia. Pero dicho proceso no debió parecerle adecuado a José Luis Rodríguez Zapatero. Con unas incomprensibles ansias de azuzar rencores pasados, se sacó de la chistera una Ley de Memoria Histórica con el único fin de utilizarla como cortina de humo que distrajese de los problemas reales del país, al tiempo que colgaba del centro-derecha un sambenito franquista. Una cortina que reabría viejas heridas, que nacía con un indudable interés sectario hacia un determinado bando y que, como no podía ser de otra manera, detraía una significativa cantidad para sus fines.

Y todo ello para encontrar algunos restos -hay 40.000 en el Valle- en muy mal estado, mezclados y la mayoría corroídos por la humedad. Lógico, a tenor del tiempo transcurrido y de las condiciones naturales del Valle de los Caídos. ¿Restañará esto las heridas producidas por la Guerra Civil? ¿Paliará las injusticias cometidas en el franquismo? ¿Ayudará a resolver la crisis económica? En absoluto. Hoy todo el mundo sabe qué paso en la Guerra Civil y quién fue Franco. De igual modo, se conoce lo que fue el Valle de los Caídos, la naturaleza triunfalista que inspiró la idea y los presos vencidos, forzados y maltratados que lo construyeron. Todo ello es parte de un pasado felizmente superado. ¿Es necesario entonces seguir escarbando en ello? “Paz, perdón y piedad”, pedía Azaña aún en plena Guerra. Pues eso.
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