6 de abril de 2020, 22:34:11
Opinion


En el desierto de Atacama

Beatriz Reyes Nevares


33 mineros chilenos vuelven a nacer, ven de nuevo la luz, como la primera vez al salir del vientre materno. El carácter, la fuerza de voluntad, la organización perfecta. Combinación que ha dado buenos frutos. Salvar vidas. Ser héroes que pusieron todo su empeño, su carácter, la disciplina , el orden, la organización. Volverse uno, entre todos.

Juntos luchar los que padecían a casi 700 metros bajo la tierra de esa mina de cobre, en ese pueblo minero, de tradición familiar dedicados a laborar en las entrañas de la tierra. Coraje, valor, entereza.
Liderazgo que les permitió, con inteligencia salir triunfadores. Vivos, diferentes los de arriba y los de abajo, con la gran ventaja que los unía una sola misión. SALVARSE Y SALVARLOS.

Así de simple suena. pero el esfuerzo, la armonía lograda entre gobierno, científicos de la N.A.S.A, médicos de varias especialidades, ingenieros petroleros, ingenieros de experiencia probada en mecánica de suelos. Los dueños, los patrones estaban allí también codo con codo. Cerca de las familias sufrientes. Hicieron entre todos un gran equipo. los psicológos jugaron y lo seguirán haciendo un papel fundamental.

Corrijo, todos desempeñaron su mejor papel, sin protagonismos personales. Esa es la diferencia, se ayudaron y se dejáron ayudar. Los adelantos de la ciencia, de la tecnolgía, el poder comunicarse,
verse, oirse, escucharse, seguir las indicaciones con precisión de relojería, lograron la proeza.

Chile esa gran nación iberoamericana que ha dado a la Humanidad, a un Pablo Neruda, a una Gabriela Mistral, a un Salvador Allende, a un país que padeció una de las más terribles y dolorosas dictaduras, un país que ha sabido posteriormente vivir las transiciones políticas, sin echar culpas, solamente preocupados por salir avantes. Un país que ha sufrido devastación con terremotos terribles tiene como característica la capacidad de luchar, la fortaleza y cierto sentido del humor, que los vuelve educados, por ende civilizados.

Sin alardes lo han conseguido. El Presidente Piñera y su mujer, estuvieron al pie del cañón. En el abrazo justo, con las sonrisas, con las palabras precisas. Con una enorme capacidad para aprovechar
--en el mejor sentido de la palabra--- la escena, aparecer carismático, oportuno, cercano a su pueblo, ante los ojos del mundo entero de la BBC británica, los canales de Francia , de todas las grandes cadenas norteamericanas, de España, de México se ganó un rating, una audiencia impresionante, lo mediático, le salió redondo. Demosle el beneficio de la duda. Merece reconocimiento Seguramente lo
envidian más de dos, a los que comunicarse con el pueblo nada más no se les da.

Explicable por la euforia y por las emociones del momento pero es lamentable que no haya agradecido el apoyo invaluable de la N. A.S.A. Bienvenidos a la vida los heróicos mineros de Acatama.
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