24 de noviembre de 2020, 22:02:07
América

Serra no ha podido remontar en las encuestas


Brasil vuelve a las urnas electorales con Dilma como favorita


El domingo se celebra el balotaje por la sucesión de Luiz Inacio Lula da Silva entre Dilma Russeff y José Serra, quienes dejan tras de sí una contienda electoral marcada por los reproches, los baños de masas, el populismo y una pelea sin cuartel por los votos. Pero los sondeos parecen indicar que los brasileños se decantarán por la continuidad del lulismo, bajo el brazo de la llamada Dama de Hierro suramericana.


El “todo vale” ha sido la premisa a seguir para los candidatos de la presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, abanderada por el oficialista Partido de los Trabajadores (PT), y José Serra del opositor Partido Social Democracia Brasileña (PSDB), que en la cuenta final para la decisiva segunda vuelta, se han inmerso de lleno en una maratónica campaña que los ha llevado de norte a sur por el gigantesco país suramericano. Desde Pernambuco, ciudad natal de Lula, hasta las muy publicitarias playas de Copacabana, sendos políticos han paseado por todo el territorio brasileño los colores de su ideología, con el propósito de recaudar la mayor cantidad electores posibles.

La neutralidad de los verdes, liderado por la senadora Marina Silva, ha complicado el mapa electoral de cara a los comicios del domingo y hecho más duro el duelo por la captación de votantes, instando más a los reproches y a la ventilación de los trapos sucios, que a un debate sobre el futuro de la que hoy es considerada una de las principales potencias emergentes.

La propia Silva, que fue la tercera más votada en la primera vuelta con su plataforma Partido Verde, aseguró en declaraciones publicadas por la agencia Efe, que los aspirantes a heredar el testigo de Lula "están pasando de largo" la discusión de propuestas y se centran apenas en "lo negativo".??

"Creo que el perfil administrativo de ambos (Serra y Rousseff) no los deja salir del cajón de discutir números, tablas, o si no, de hacer (la táctica) del embate", opinó.

PIE DE FOTOTales críticas responden al tono acalorado y religioso que ha tenido la campaña de sendos aspirantes, en las que los dos han echado mano a temas sensibles y controvertidos, como los escándalos de corrupción que han salpicado en los últimos meses la política brasileña, con el único objetivo de erosionar la imagen del adversario.

En este sentido, Serra capitalizó al máximo la aparente postura ambigua de su contrincante ante asuntos comprometedores como el aborto, a la vez que cuestionó su acercamiento a los movimientos campesinos que luchan por la reforma agragaria.

Por su parte, la abanderada del PT ha acusado a sus rival de pretender privatizar la estatal petrolera Petrobras y vender los ricos yacimientos de crudo ubicados en el lecho del Atlántico.

Sin embargo, los sondeos indican que la Dama de Hierro de Brasil tiene todas las de ganar de cara a este segunda vuelta, a fin de darle continuidad a la era Lula. De acuerdo con el último estudio realizado por el Instituto Ibope, Rousseff obtendría este domingo el 52% de los votos, mientras que su oponente recibiría tan sólo el 39%.

Una tendencia que se mantiene en la línea de otras encuestas divulgada a lo largo de los últimos días, como la publicada por el Instituto Sensus, que sitúa al oficialista con el 51%, respecto al 36,7 al opositor, o la del Instituto Datafolha que aportó un margen del 49% versus el 38%.

Este domingo 31 de octubre 135,8 millones de ciudadanos con sus votos echarán la cartas que determinarán el rumbo de Brasil después de ocho años con un carismático Lula en el poder. Todo a punta a que su brazo derecho, Dilma Rousseff, no sólo se convierta en su sucesora, si no en la primera mujer presidente de la potencia suramericana.
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