23 de septiembre de 2021, 10:02:31
Opinión


SUSPENSO A LA EDUCACIÓN SOCIALISTA

Luis María ANSON


Las imposiciones socialistas en Educación empezaron en tiempos de Adolfo Suárez, que cedía a las presiones de la izquierda para que no le recordaran su pasado franquista. Por su carné de demócrata pagamos entre todos una agria factura. Desde el jardín de infancia a la universidad, las utopías socialistas del igualitarismo y la opresión de padres y educadores se fueron imponiendo. Los profesores perdieron su autoridad. Los suspensos se eliminaron. La excelencia fue arrumbada en los desvanes de la historia. Se estableció un igualitarismo estúpido. Llevamos treinta años, salvo escasas reacciones, soportando unas fórmulas educativas insufribles.

Y, claro, ha pasado lo que tenía que pasar. El informe PISA nos ha situado a la cola de los países de la OCDE en rendimiento educativo. Una vergüenza para España, pues la educación es la clave del progreso futuro y del nivel real de una nación. El fracaso escolar produce escalofríos. El 36% de alumnos fracasados en España contrasta con el 5% de Finlandia. Una vergüenza que enrojece la piel entera de la nación.

España se encuentra entre los países europeos que desde la Edad Media lideraron la educación. Puso en marcha varias de las universidades más prestigiosas de Europa. Las exportamos a América ya desde el siglo XVI. Fuimos paradigma de la educación universal. En sólo treinta años, la disparatada política socialista y la liviandad del centro derecha nos han instalado en la cola de la OCDE para ludibrio general.
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