17 de noviembre de 2019, 18:43:01
Cultura

recibe un homenaje en el teatro real


Plácido Domingo, ante los 70 años: "No se puede pedir nada mejor para acabar la década"


Plácido Domingo contaba esta tarde que en una entrevista que le hicieron en Londres cuando tenía 33 años, dijo que los mejores años en la carrera de un tenor son los que van de los 33 a los 38. Más tarde, cuando cumplió 55, pensó que seguiría cantando uno o dos años más. Está claro que se equivocaba y él mismo se burla ahora de sus erróneas predicciones. Sigue siendo el más grande, con una humildad que en él se convierte en un arma tremendamente poderosa, porque si su inmensa calidad artística cautiva desde el escenario, fuera de él, es su profunda humanidad lo que conquista a cualquiera.


El tenor español siempre atrae a numerosos medios de todo el mundo, pero cuando está en Madrid, entre los suyos, y encima con la vista puesta en la celebración de su cumpleaños con una “gala sorpresa” en el Real, las demandas para recoger alguna declaración suya se cotizan más alto que el mismísimo oro. De modo que, con tantas peticiones de la prensa para estar con él unos minutos y hacerle una entrevista, faltaban horas a los días que aún estará en Madrid Plácido Domingo, para satisfacer a todos. Por ello, el Teatro Real se ha visto obligado a convocar una rueda de prensa, en forma de tranquilo café sentados alrededor de una mesa, para que nadie se quedara sin hacer preguntas al artista, a sólo dos días de que celebre su cumpleaños. Además, se justificaba Plácido: “Aprendí a cantar, pero no hablar. Hablar es lo que realmente me cansa y si hablara con todos, peligrarían las funciones”.

En todo caso, con los 70 a la vuelta de la esquina, parecía buen momento de hacer balance sobre muchas cosas. Tiene compromisos hasta el año 2014, porque sigue mirando al futuro y, como buen previsor, confiesa que siempre es más fácil cancelar en caso de que llegue el momento en el que no pueda cumplir, que dejar la agenda en blanco. Y es que, en su opinión, es el propio artista el primero que debe sentir que ha llegado la hora de dejarlo y, por lo tanto, no hace falta ponerse límites. Además, ha ido variando sus papeles y ahora ya no es el amante que se pelea con el barítono por conseguir el amor de la soprano, sino el padre, en armonía con los cambios que impone el paso del tiempo.

A pesar de que estos días vive otro aniversario, el de los 50 años transcurridos de su debut en el Teatro de la Zarzuela, Domingo asegura tener todavía muchas cosas pendientes en su carrera, tantas que “harían falta tres vidas para poder hacerlas”. Por ejemplo, el Don Giovanni, ese papel que siempre le ronda, pero con el que aún no se ha lanzado, y con el que tiene una relación extraña, porque, en realidad, no le gusta nada el personaje como tal, un tipo que trata mal a las mujeres, aunque, también ha advertido, que mucha culpa de ello habría que dársela también a las mujeres que, conociendo como es, siguen queriendo tener relaciones con él. “Porque nuestro Don Juan Tenorio es otra cosa y al final se redime”.

Plácido Domingo durante una rueda de prensa en el Teatro Real (Foto: Manuel Engo)


Otro de los proyectos que nunca abandona, pero al que pretende dedicarse más, es a la zarzuela, su inspiración, ya que fue la primera música que escuchó y por la que sus padres sacrificaron una carrera en la ópera. De hecho, ya la ha llevado por todo el mundo y no hay concierto que haga en el que no dedique, por lo menos, la mitad del mismo a la zarzuela. Su gran ilusión es, por ello, establecer dos o tres compañías de zarzuela, que puedan recorrer el mundo para que el género se extienda y vuelva a resurgir. Por eso, le molesta profundamente cuando alguien utiliza el término zarzuelero de forma peyorativa, porque él “ha sido, es y será siempre zarzuelero”.

Fuera de la ópera, también se guarda sueños: ver a Selección Española ganar en Europa en 2012 y, en Brasil, otra copa del mundo para 2014. Y este mismo año, ver el triunfo de Fernando Alonso, de quien se ha declarado entusiasta seguidor, y a Pau Gasol, otro anillo de la NBA. No ha podido, sin embargo, aprovechar estos días en la capital para ir al Bernabeu, se quejaba, porque todas las fechas de los partidos han coincidido con ensayos o representaciones.

Y buena noticia para todos, el genial tenor anuncia que quiere venir más a España, porque “la verdad es que la echo de menos”. De momento, ya hay dos proyectos cerrados con el Real para los próximos años, y seguro que habrá para más, porque Plácido adora Madrid y, como él sabiamente dice, “lo importante es tratar de hacer las cosas bien, dar gusto al público y darme gusto a mí, porque si yo no estoy contento, tampoco lo estará el público”.
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