19 de septiembre de 2021, 21:52:47
Opinión


El español: un servidor ninguneado

Mayte Ortega Gallego


Parece ser que Manuel Marín, el anterior presidente del Congreso de los Diputados, permitía una breve intervención en lenguas cooficiales al inicio de cada sesión de la Cámara. Esta idea llevada al absurdo nos puede hacer pensar en la gente que se empeña en saludar al recibir un premio y que acaba pidiéndote si puede cantar al término de un testimonio sobrecogedor en un programa de la tele a media tarde. Se supone que en el Congreso nos están representando para llegar a acuerdos, no para poner tenderetes cual feria de muestras. Y la mejor forma de entenderse pasa por hablar en español, que no es lo mismo que castellano, el primero es koiné del segundo pero ése es otro asunto que no ha lugar ahora.

Ya se han esgrimido argumentos presupuestarios, argumentos legales, pero el argumento del sentido común sigue sin hacer mella. Estos días he pensado en la reunión que sostuvieron Carod Rovira y algunos miembros de E.T.A. en Perpiñán a finales del año 2003. Algunos ya pensaron entonces, sin ser en absoluto lo importante de la reunión, que tal vez tuvieron que hablar en español. No creo que considerasen oportuno un servicio de traducción con pinganillo al más puro estilo del Congreso de los Diputados Español. Se nos pueden ocurrir escenas grotescas en las que los traductores no comprendan alguna palabra y recurran al español entre ellos para asegurar su correcta interpretación. Como decía Arcadi Espada en su blog hace pocos días “El presidente Zapatero dice que el debate plurilingüe refleja la realidad. Es exactamente lo contrario: la oculta. La realidad imperativa de que diversos territorios tiene una lengua común”.

Y unos por otros, la casa sin barrer y el debate lingüístico impuesto impide que defendamos nuestros intereses en Europa. Digo impuesto porque no creo que fuera una necesidad acuciante la traducción simultánea pero ahí está, ocupando portadas y ocultando información. Como que por ejemplo el español se ha quedado fuera definitivamente de la nueva patente comunitaria que funcionará en inglés, francés y alemán. Vanos han sido los esfuerzos italianos y españoles para frenar el procedimiento. Como vanas las palabras del diputado socialista Antonio Masip, que fiel a sus colores, manifestó que por esta vez votaría de acuerdo con su colega del PP: Antonio López-Istúriz pero que esto no crea precedente. Son de partidos diferentes y el sentido común jamás será único. Todos sabemos que se compone de gobierno y oposición. La lengua es única, el interés por el desarrollo industrial del país también debiera ser único pero sin tocar, eh.
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