1 de junio de 2020, 0:43:29
Opinión


El doble duelo de México: contra Estados Unidos y contra Francia

Juan Federico Arriola


El modelo que inspiró a los revolucionarios latinoamericanos fue doble: la Revolución de Independencia de Estados Unidos y la Revolución Francesa." Octavio Paz (Tiempo Nublado)

El poeta y diplomático mexicano Octavio Paz tenía razón cuando pensaba que los revolucionarios de América Latina se habían inspirado en los revolucionarios americanos y franceses. Sin embargo, México cometió el error de copiar mal algunas instituciones norteamericanas como el federalismo y la vicepresidencia.

El influjo de la ilustración francesa más determinante fue màs por el pensador suizo Rousseauque Monstesquieu, pesó más la voluntad general -término que no definió el autor de El contrato social pero es sospechoso de autoritarismo-, que la división de poderes durante dos siglos. Washington fue un presidente admirable que no se aferró al poder, pero los siguientes presidentes de Estados Unidos se vieron obsesionados con el expansionismo de su paìs en detrimento de otros: España, Francia, Rusia y México. La historia de Estados Unidos en el concierto de naciones es doble: a veces fue liberador y otras tantas francamente invasor -en Vietnam, en Iraq, o Afganistán- y/o sustento de dictaduras en varias regiones del planeta Tierra en diferentes épocas: Corea del Sur, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, España bajo Franco, Chile, Argentina, Brasil, Uruguay, Cuba, México bajo el régimen priista, Iraq, etcètera.

Estados Unidos se convirtió en una paradoja, y por eso Paz afirmó que ese país era un democracia hacia dentro y una dictadura hacia fuera. México perdió pocomás de su territorio en 1848 por una guerra infame y un tratado perverso (Guadalupe-Hidalgo). Después de ese episodio, Estados Unidos no dejó de presionar a México y todavía lo invadió una vez más en 1914, despuès de que en 1913 su embajador Henry Lane Wilson fue el autor intelectual de los asesinatos del presidente Francisco Madero y de su vicepresidente Josè María Pino Suàrez,electos democráticamente en noviembre de 1911. Hoy nuevamente Estados Unidos saca el sable para retar a duelo a México. El pretexto de ahora es que, en palabras de la secretaria de seguridad, la señora Jeanette Napolitano, puede haber una coalición entre un grupo de narcos mexicanos "los zetas" y los terroristas àrabes de "Al Qaeda". Esto lo dijo sin pruebas. Más aún, el subsecretario de defensa de Estados Unidos volvió a aludir (lo hizo hace poco tiempo Hillary Clinton) que hay narcoinsurgencia en México y las autoridades de ese país dejan ver la posibilidad de una intervención militar para "acabar con la amenaza de los narcotraficantes mexicanos." Los mexicanos no queremos el Plan Mérida, asistencia económica ridícula para combatir a los delincuentes mexicanos ligados al narcotráfico. Sería mucho mejor que las autoridades federales y locales -del sur: California, Arizona, Nuevo México y Texas- de Estados Unidos eviten el flujo impresionante de armas de allá hacia México. Tambièn sería magnífico que las autoridades de salud de Estados Unidos tuvieran mejores programas de prevención de consumo de drogas.

El consumo de drogas tan alto es el financiamiento para los narcos. Si los estadounidenses bajaran drásticamente el consumo de drogas y controlaran eficazmente la venta de armas convencionales, dismunuiría el poderío económicode los narcotraficantes mexicanos. No sé que es más grande: la hipocresía de las autoridades estadounidenses o la corrupciòn y la ineptitud de las autoridades mexicanas. Por otra parte, con Francia, hay otro duelo, derivado de un juicio de secuestro contra una ciudadana francesa -Florence Cassez- que ha sido condenada a 60 años de cárcel. Todas las víctimas -sus secuestrados- la señalan en el juicio como su victimaria junto con su amigo íntimo Israel Vallarta, hoy en espera de ser sentenciado. El presidente Sarkozy vino a México hace algunos meses y tocó el tema con el presidente Calderón y con los senadores mexicanos para presionar al sistema judicial a efecto de que Madame Cassez dejara la cárcel para cumplir supuestamente parte de su pena en Francia.

La ministra de Asuntos Exteriores de Francia, Michelle Alliot-Marie ha dicho de manera poco diplomática el pasado viernes 11 de febrero, que la decisión de los magistrados mexicanos que negaron el amparo a la ciudadana francesa, puede afectar seriamente las relaciones entre México y Francia -para mí no es más que chantaje- porque efectivamente hubo irregularidades en su detención en diciembre de 2005 - a cargo del señor Garcìa Luna, entonces jefe de la policía federal y hoy temido e inepto secretario de seguridad pública federal- pero que hay evidencias de su culpabilidad penal grave como secuestradora. Si es verdad lo que dicen las víctimas y el ex procurador general de la repùblica Daniel Cabeza de Vaca -que interrogó personalmente a Cassez y a sus víctimas- la francesa es verdaderamente culpable y no será extraditada a su país natal y pasará casi el resto de su vida en México, porque se agotaron todas las posibilidades judiciales enMéxico. ¿Los abogados de Cassez y el gobierno francés litigará su causa en algún tribunal internacional? A la ministra francesa Alliot-Marie que ha criticado duro al gobierno mexicano, olvida que en México ya habita el espíritu de Montesquieu y quehay división de poderes y por tanto no puede culpar al presidente Calderón de las decisiones judiciales de tres magistrados penales que gozan de buena fama. Francia quiere tratar a México, como si fuese el siglo XIX, cuando los franceses invadieron a mi país pero tuvieron que retirarse porque Napoleón III,necesitaba de sus soldados en prevención al ataque prusiano que efectivamente ocurrió poco tiempo después.

Señores Obama y Sarkozy: México no es una colonia a su disposición. México tiene estructuras de corrupción graves, pero jamás ha invadido a otro país ni lanzado bombas atómicas y mucho menos ha sostenido y financiado dictaduras en otros paìses. En otras palabras, aquella admiración que tuvieron los revolucionarios Hidalgo y Morelos a principios del siglo XIX por Washington y Laffayette no existe más: Estados Unidos y Francia con la riqueza política y cultural que tienen, no son superiores moralmente a México, porque en su historia hay también lamentables episodios de violaciones a derechos humanos y de barbarie jamàs registrados en ese grado en México. Mi país nunca ha tenido a un Truman y tampoco a un Petain. El primero un auténtico criminal de guerra que desapareció a dos ciudades japonesas con cientos de miles de vidas de por medio y el segundo comparsa de Hitler que mandó a millares de personas de varias nacionalidades y religiones -entre otros a muchos españoles- a campos de concentración nazis. Algunos sobrevivieron pero otros no. A pesar de todo, en México no ha habido un George W. Bush y tampoco un Robespierre. El doble duelo continúa...
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.elimparcial.es