13 de junio de 2021, 23:31:04
Entrevistas

Ex jugador de baloncesto


Juanma Iturriaga: "En nuestra época no teníamos a un Pau Gasol para ganar títulos"



¿Tenía alguna urgencia en contar todas estas vivencias?

No, urgencia no, quizás ganas. No le he dado otra transcendencia que la de hacer lo que me apetecía. Me gusta escribir y creo que he tenido una vida, por suerte, muy interesante con el aliciente de que buena parte de ella ha sido pública. De alguna forma, estás contando cosas que más o menos se conocen pero con un punto de vista diferente y personal.

Ha escrito una crónica sobre su vida. ¿Cómo ha sido ese retorno al pasado? ¿Siente que se has dejado algo por el camino?

Si, de hecho la primera versión tenía 500 páginas y se quedaron bastantes cosas por contar. De todas formas, el proceso de acortar fue más fácil de lo que pensaba porque, poco a poco, cuando te das cuenta de que el libro es un visión más general y particular, muchas de ellas se fueron autoexcluyendo de forma natural. Aún así, me he quedado con ganas de completar de otra forma “esta media naranja” con otro libro, pero ahora no dispongo del tiempo que tuve hace un año, cuando empecé este libro.



Tras la lectura, se nota que le quedó algo por hacer en el mundo del baloncesto. ¿Es cierto?

En el análisis de lo que fue mi carrera deportiva creo que pude ser mejor jugador y me he dado cuenta de que tenía mucho más talento del que desarrollé. Con la capacidad que tenía de jugar al baloncesto con 16 años pues realmente tuve una buena carrera pero podía haber tenido una mejor a nivel individual.

Hemos podido leer que el baloncesto no era su vocación y en aquella época practicaba los deportes autóctonos de su tierra. ¿Llegó a pensar en probar el baloncesto?

No, creo que tuve suerte y llegué al baloncesto cuando se suponía que debía llegar porque en esa época cuando eras pequeño no podías elegir deporte. Con once años jugaba en un frontón pequeño pero también jugaba al fútbol, creo que soy un futbolista frustrado porque mi fantasía de pequeño era jugar de delantero centro en el Athletic de Bilbao. (risas)

Hay un capítulo dedicado a su fan número uno, su padre. Cuenta cómo la tristeza se reflejaba en los ojos de su padre cuando le comunicó que se retiraba. Se ponía fin a una época en su vida pero se cerraba toda una vida para él. ¿En algún momento llegó a pensar que se retiró pronto? ¿Se ha llegado arrepentir de esa decisión?

Me dio pena en su momento pero creo que hay decisiones en la vida que tienes que tomarlas. Pero sí que es cierto que me produjo mucha tristeza cuando fui consciente del efecto que tuvo la decisión en mi padre. Pese a que quedaba Juanma para rato, creo que fue el momento indicado y estoy seguro de que lo entendió.

¿Cómo se plantea uno la vida el día después de abandonar la élite del baloncesto siendo tan joven aún? ¿Cuál es el antes y el después de Juanma Iturriaga?

En mi caso, fue una situación bastante natural porque mi ruptura con el baloncesto no fue tan bestia. Pasar de estar sin trabajo a comentar y a presentar en televisión fue algo cómodo. Antes de pasar mis dos últimos años como jugador profesional en un equipo de Bilbao, cuando me echaron del Real Madrid, ya era consciente de que en algún momento se iba acabar. Cuando llegó el momento, supe que la situación no daba para más, ni yo daba más para el baloncesto ni el baloncesto me daba lo que quería.

¿Puede ser que su paso por la selección española denotara más momentos agridulces?

Fui un gran jugador de club, mi carrera en el Real Madrid fue una etapa muy buena, pero en la selección no fue así por mucha razones y me quedó esa espinita clavada. Me lo pasaba muy bien con la gente con la que convivía pero realmente y deportivamente era una situación más complicada; jugaba menos que en el Madrid y mis relaciones con el seleccionador no eran las mismas que tenía con el entrenador del club, entre otros factores. Pese a que en aquel momento culpaba a otros de mi situación, ahora me doy cuenta de que el gran responsable fui yo porque no hice cosas que tenía que haber hecho. Y la verdad es que hubo días en que lo pasé muy mal por todo ello.

Haciendo una comparación con la actual selección de baloncesto, ¿el grupo de los Pau, Calderón, Garbajosa… se asemeja con el “grupito de chavales frescos” de aquella época?

Tiene muchas similitudes. Nuestra columna vertebral era como la actual. La formaban chavales de una misma generación, un grupo de veteranos y, hasta teníamos la misma savia nueva con jugadores que apuntaban muy alto. En nuestra época, al igual que ahora, se formó un grupo muy competitivo y ambicioso que se mantuvo durante muchos años y que hizo cosas impensables en aquel momento como lo ha hecho la actual selección de baloncesto.

Juanma Iturriaga presenta su primer libro, Antes de que se me olvide (Foto: Manuel Engo)

¿Qué os faltó a vosotros para ganar más títulos?

Creo que nos faltó algo más de talento y no habernos enfrentado al antiguo equipo de la URSS que ahora mismo se ha difuminado pero que en aquel momento, era muy competitivo porque contaba con jugadores croatas, eslovenos y yugoslavos. Pero, sobre todo, en aquel momento no teníamos a un jugador como Pau Gasol para ganar títulos.

Hay varias derrotas clave que cuenta en el libro como la que sufrieron jugando el minibasket en el 71 contra Italia, cuando el árbitro os robo el partido o por ejemplo en la semifinal del torneo de Stuttgart, después de la medalla de Plata en Los Ángeles. Pero, ¿Su peor derrota profesional fue cuando Lolo Sáinz le comunicó en aquella cafetería de Colón que no quería que siguiera en el Madrid?

Pese a que fue un momento catastrófico, primero, por lo inesperado y, segundo, por lo que suponía concluir mi etapa en un club que jamás me planteé abandonar, esa situación la saco fuera de lo deportivo. La verdad es que sí que recuerdo que, a partir de ahí, empezó una cuesta hacia abajo infinita en mi carrera porque aún tenía recorrido para hacer en el equipo.

¿Le ha vuelto a preguntar por aquella decisión que tomó?

He tenido oportunidad de estar con él en varias ocasiones pero nunca hemos hablado de ello. Estoy seguro de que él tendrá sus razones pero yo cuento mi versión, lo que supuso para mi y lo que yo creo que fue aquello. Pero sí que es verdad que me gustaría que Lolo me diese su versión porque fue un trago muy duro para mi.

¿El paso del tiempo ha recompuesto las relaciones con algunas de las personas con las que tuvo desencuentros y que cita en el libro?

La verdad es que con algunas de ellas fueron hechos puntuales pero con las otras personas con las que tuve mis diferencias llegó un momento en que no era razonable alargar los conflictos durante mucho tiempo, no era lógico.

¿Hay algún recuerdo que guarda en su memoria de su carrera profesional con especial cariño y que no está reflejado en el libro?

En lo que se refiere a temas personales hay algunos que me he guardado para mi y que no han quedado reflejados. Y en el terreno deportivo, creo que no me he autocensurado y, si me he dejado alguno, espero recuperarlos y completarlos en el próximo libro.

Hace unos días salió una noticia de que la liga ACB tiene el peor promedio de anotación en toda su historia. ¿Qué cree que queda actualmente del mundo del baloncesto que dejó atrás?

El baloncesto actual ha cambiado mucho respecto al que viví. Parece que en algunos determinados aspectos vamos a peor y nuestro baloncesto actual se está quedando atrás en la búsqueda de lo atractivo hacia el público. Hay un problema de difícil solución y habrá que poner medios al respecto.

En su primera entrevista como jugador le preguntaron qué tenía el Real Madrid que le faltase al resto. Ahora, es al contrario. Pese al enorme esfuerzo económico que hizo el club merengue, todavía está lejos del Barcelona. ¿Cuándo cree que el Real Madrid tendrá suficientes argumentos para estar a la altura del Barcelona?

El Real Madrid de baloncesto, desde hace muchos años, sufre una cierta ansiedad que le produce el estar tanto tiempo cambiando de proyecto deportivo, de ideas y de personas. Los equipos necesitan un tiempo y si no le das ese tiempo para que se acoplen y, además, hay alguien de tus rivales directos como el Barcelona que ha hecho las cosas bien, es muy difícil montar un verdadero equipo. No es cuestión de fichajes y de cambios, sino que es cuestión de hacer unos proyectos de club sin olvidar la figura tan decisiva como la del entrenador, que al fin y al cabo, un equipo es resultado de lo que hace un míster.



Haciendo una estrambótica comparación entre el jugador de fútbol y de baloncesto, ¿Con qué tipo de jugador se compararía? ¿Con un extremo, un luchador, un punta con llegada...? Más concretamente, ¿hay algún nombre con el que se veas identificado?

Me identifico mucho con Fernando Llorente , jugador del Athletic de Bilbao. Un tío que se mueve bien, buen rematador y con criterio, capaz de hacer algo más que meter el balón en una portería o, en mi caso, meter el balón dentro de un aro.

Tras concluir su carrera como jugador, conoció el mundo del periodismo y de la comunicación. Pasó de ser la noticia a contar la noticia y se convertió en cronista, comentarista y presentador de TV. ¿Hubiera cambiado el baloncesto por esta profesión?

No, para nada. En mi escala de profesiones, mi carrera deportiva no la cambiaría por nada en el mundo. Ser un deportista de élite es un club muy exclusivo al que llegan pocos. Además, nunca me he considerado un periodista, soy más un comentador y el periodismo siempre lo he asociado a un interés y a una búsqueda de la noticia con criterios más objetivos de los que utilizo.

Escribió una carta despidiéndose del comentarista fallecido Andrés Montes. En ella, cita que se ha ido sin saber realmente cómo era detrás de las cámaras. ¿Cómo nos podría describir al que fuera su compañero y gran amigo?

Era un tipo peculiar, muy especial y bastante raro (risas). Precisamente es ahí es donde residía uno de sus grandes atractivos. Cuando estabas con él, te dabas cuenta de que tenías al lado a una persona tremendamente especial y nunca antes conocida. Es una persona con la que he pasado momentos inolvidables y los dos nos procesábamos un cariño tremendo. He conocido gente rara pero la verdad es que el negro era único en su especie.
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