20 de octubre de 2021, 13:08:21
Opinión


Zapatero ha dicho que se marcha, ¿y ahora qué?

Javier Cámara


El presidente del Gobierno ha anunciado que dejará de serlo dentro de un año. Es una buena noticia después de tantos años de desatinos y por ella nos tenemos que felicitar todos, los españoles en general y en el PSOE en particular. Su conocida postura de no durar más de lo que lo hizo su predecesor en el cargo, José María Aznar, le ha hecho esclavo de su decisión final, aunque los datos económicos y las encuestas tampoco le han dado muchas opciones.

La pregunta es ¿y ahora qué?

De momento, la guerra en el PSOE por la sucesión está definitivamente abierta y ese va a ser el único debate en el mundo socialista hasta el congreso federal después de las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo. Así, le guste o no, la decisión de Zapatero tendrá influencia en el proceso electoral y será eje del discurso de la oposición.

Por otra parte, Zapatero no ha querido nombrar sucesor oficial aduciendo que él no es amigo del “dedazo”, pero también es verdad que, aunque ya lo ha hecho en la figura de Rubalcaba, ha abierto la puerta a otros candidatos al asegurar que “respetará procedimientos” y Chacón se descubre como la posible “tapada” del presidente.

Por otra parte, aunque quiera dárselas de fiel seguidor de la democracia interna, no hacía falta colgarse esa “medallita”, ya que el propio aparato de su partido le podía haber dicho que las cosas se hacen según los estatutos. Las normas de actuación ya están marcadas, nadie las está inventando ahora.

Así pues, las luchas a nivel interno por formar candidaturas se van a encarnizar, volveremos a oír hablar de bandos, de “nuevas vías”, de reformistas y las quinielas, en este punto, vuelven a situar en el ojo del huracán al “todopoderoso” Rubalcaba y a la ya mencionada ministra Chacón. Dos apuntes a tener en cuenta son el desgaste político que la política antiterrorista, la negociación con Eta y el caso Faisán –aparte de los problemas de salud– puedan ocasionar en uno y la condición de “casi” nacionalista que pudiera tener la otra. Por eso, tampoco hay que descarta a Bono, que siempre está ahí y que, aunque ya perdiera una elección interna frente a Zapatero, no parece que se haya terminado nunca de autodescartar.

Y digo yo: ¿Tendría que haber anunciado el jefe del Ejecutivo su retirada mucho antes? ¿Debería adelantar elecciones Zapatero tras este anuncio? ¿Cómo va a marcar la agenda del PSOE la retirada del presidente? ¿Se hablará de otra cosa en las filas socialistas de aquí a los próximos meses?

Lo cierto es que Zapatero lo tenía difícil. Dijera lo que dijera, y en el momento que lo hiciera, le iban a llover críticas de algún lado. Pero, si hubiera pensado en la mala marcha de España, debería haber anunciado su retirada hace dos años. Ya tendríamos otro presidente. Ahora, Zapatero dice que ya no lo quiere ser, pero adelantar elecciones para cinco meses no se sabe qué efecto podría tener.

En cualquier caso, demasiado tarde, “amigo”.
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