14 de octubre de 2019, 1:36:55
Opinion


22 M: nuevos y viejos caminos, el poder del ciudadano

David Ortega Gutiérrez


Las elecciones autonómicas y municipales del 22 de mayo están ya muy cerca, esta semana se inicia la campaña electoral y realmente están en juego muchas cosas. Desde el 15 de enero que dimos el pistoletazo de salida en el Teatro Alcázar de Madrid, no he dejado ningún fin de semana de visitar alguno de sus 21 distritos, teniendo la oportunidad, casi única, de poder charlar con muchos cientos de madrileños sobre la política nacional y municipal, y curiosamente, el mensaje recibido ha sido bastante uniforme y coincidente. Se podría resumir en los siguientes puntos.

Lo que más he percibido es desilusión y desconfianza frente a la actual clase política. El madrileño está harto, cansado y lo peor, muy resignado. No esperan nada de los partidos políticos tradicionales, los de siempre. Los ven como las dos caras de la misma moneda. Sobre todo critican la presente corrupción y la falta de compromiso real con los problemas de los ciudadanos, ven que la clase política va a lo suyo y no les preocupan los problemas reales y cotidianos de los ciudadanos.

En segundo lugar ya no creen para nada en el viejo y manido discurso de la España de izquierdas y de derechas, lo ven como una tomadura de pelo. Rechazan el bipartidismo y el excesivo poder de los partidos políticos que quieren controlarlo todo. Les aburre las discusiones de “patio de colegio” del Parlamento, donde hay más insulto que discusión racional, más enfrentamiento que propuestas útiles.

Por último critican el presente sistema electoral, que ven injusto y les preocupa mucho el bajo nivel de nuestra educación. Y es mayoritaria la crítica al derroche y “cachondeo” -dicen- que hay en nuestras 17 Comunidades Autónomas.

¿Qué buscan principalmente? Por encima de todo dos cosas, personas honestas y preparadas, que les devuelvan la ilusión en la política. Quieren cambiar el presente, que no les gusta, pero no saben cómo, no ven el camino para lograr el cambio. Muchas personas, principalmente mujeres, me han dicho lo mismo: “te vamos apoyar, pero no nos decepciones, sino no volveré a votar, estoy muy desengaña”. El 22 de mayo es un momento muy importante en nuestra vida pública y política. Es el momento de dar un paso al frente para cambiar nuestro futuro, ese día mandan los ciudadanos. Podemos iniciar un cambio profundo y muy necesario en la forma de hacer política, la honestidad, la transparencia y la eficacia deben ser nuestros tres pilares claves. Hay que recuperar la vocación de servicio público, de trabajar por los ciudadanos y que éstos se impliquen también en la vida pública, esta situación sólo la puede cambiar una reacción decidida y comprometida de la sociedad civil. La regeneración democrática solo puede ser de abajo a arriba, como diría Carlos Martínez Gorriarán, de la calle al Parlamento, eso es lo que tenemos que hacer el 22 de mayo, si no nos gusta lo de siempre, votar distinto.

Unión, Progreso y Democracia (UPyD) lleva más de tres años y medio trabajando muy duro y contra muchos obstáculos para llevar las necesidades y los valores de los ciudadanos al Parlamento, a las instituciones, y para alegría e ilusión de muchos, y también preocupación de otros, no dejamos de avanzar cada día. La falta de medios materiales y el veto de los medios de comunicación social controlados por los partidos tradicionales, lo estamos supliendo con la ilusión y el trabajo de miles de voluntarios, movidos principalmente por la convicción de que hemos cogido el camino correcto. La razón da mucha fuerza y eso empieza a preocupar mucho a los partidos de siempre. UPyD ilusiona y convence cada día a más, el tiempo corre a nuestro favor y el 22 M muchos ciudadanos van a votar distinto a lo de siempre y lograremos comenzar a cambiar muchas cosas que a la mayoría no nos gustan.
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