21 de octubre de 2019, 12:48:10
Deportes

presidente de la federación española de balonmano


Juan de Dios Román: “La información deportiva debería llamarse información de fútbol”


Juan de Dios Román está considerado como la persona que más influencia ha tenido en el crecimiento del balonmano en España y en los éxitos de la selección nacional en las últimas décadas. En la actualidad, ocupa el cargo de presidente de la Real Federación Española de Balonmano pero también ha dirigido al combinado nacional y al Balonmano Ciudad Real. El Imparcial repasa la situación del “handball” patrio con este icono de nuestro deporte.


¿Cuál es la situación del balonmano español en la actualidad?
La situación es complicada debido a las circunstancias económicas que rodean al deporte. Asumimos la responsabilidad ante la situación pero, al mismo tiempo, se debe saber que los tintes de gravedad son muy diferentes dependiendo del club y del presupuesto. Se está caminando en una línea de austeridad y de tranquilidad, pensando que hay que ir adaptándose a la situación actual y prepararse para volver a la primera línea.

¿Qué grado de responsabilidad recae en la Federación?
La gestión de este presidente es amplia, pero no se puede decir que la responsabilidad solo radique aquí. La gestión puntual de la primera categoría no corresponde a la Federación, sino que corresponde a la liga ASOBAL. Las federaciones cada vez están más dirigidas a las actividades internacionales y al cuidado de la base para las selecciones nacionales. También tenemos la obligación de gestionar la información de los árbitros y la defensa absoluta del marco legal de los estatutos y competiciones. A veces se estima que los problemas que pueden tener los clubes es responsabilidad única de la federación, y no es así.

¿Cuál es el principal problema que sufre la Federación para gestionar el balonmano español?
La estructura está sometida al proceso dictatorial que marca el calendario internacional. Existe una exagerada utilización de las fechas de las federaciones, una cantidad exagerada de competiciones internacionales. Nos encontramos con la obligación de jugar cada año un mundial o una eurocopa con sus fases de clasificación y, además, el brutal calendario de las competiciones europeas de clubes en todas sus modalidades. Nos enfrentamos, por tanto, anualmente al problema de la confección del calendario. No es lo ideal pero todos somos responsables.

¿Cómo ha afectado la crisis económica a nuestra competición?
En poco más de dos años estamos viviendo con los peores años económicos del país. Estamos tratando de superar esas dificultades y conviviendo con ellas. Queremos descentralizar más. Me gustaría que hubiera un momento en el que nuestras federaciones provinciales actuaran de manera personalizada y con absoluta responsabilidad.

Usted ha sido seleccionador, entrenador y, ahora, dirigente de la Federación. ¿Cuál ha sido la evolución del balonmano en España?
El momento clave se produce a partir de los JJ.OO. de 1992, coincidiendo con la formación de la Federación Europea de Balonmano. Hasta entonces, la Federación Internacional era la responsable de Europa, que no tenía su propia federación. Este organismo aplicó un gran dinamismo. Este hecho provocó una evolución que se ha traducido en el carácter neo profesional actual. Digo neo profesional porque se actúa como profesionales pero no tenemos competiciones realmente profesionalizadas todavía. Además, el encuentro con países que habían estructurado sus competiciones en torno a la élite ha sido la gran línea de evolución de nuestro balonmano en los últimos años. Cuanta más profesionalidad, más entrenamientos y los jugadores aguantan más tiempo. Además, se produjo un amplio desarrollo del juego.

¿Cuál es la situación que viven los clubes?
Hay que reconocer que, salvo el fútbol, las motos y el baloncesto, el deporte español está subvencionado por el Estado. Estamos en una situación en la que las empresas patrocinadoras van al retorno inmediato. Si no se construye una vía jurídica donde se aumenten las posibilidades de un retorno que no sea inmediato, será imposible para nosotros. Aquí nadie quiere perder dinero y se apuesta por el retorno inmediato. El deporte español no puede basarse únicamente en el fútbol. El mercado se ha ampliado en cuanto a empresas, pero todas se concentran en aquello que le da retorno inmediato. Da igual tener ocho o nueve canales de televisión deportivos si se pelean por un solo deporte. En ese sentido, estamos luchando contra una pared. El hecho de estar en los medios está en función de lo que pagues y no de lo que ofrezcas. La información deportiva debería llamarse información de fútbol.

¿Cómo se podría revertir esta situación?
Entiendo que el deporte profesional necesita un estudio diferente. Hemos trabajado duramente en la línea de sensibilizar para cambiar la ley del deporte, en la teórica nueva Ley del deporte profesional, para que se entienda que deporte no es solamente el fútbol. Hasta que este tema no se elimine desde el punto de vista jurídico ni se faciliten opciones de subsistir independientemente del dinero, no se tendrán deportes profesionales independientes y se continuará con el peligro de depender de la administración pública.

¿Cómo están afrontando los problemas relativos a impagos a jugadores de la Liga ASOBAL?
Aunque vamos con retraso, estamos trabajando en un marco jurídico que se inició con una propuesta des este presidente hace dos años. Estaba relacionado con un marco jurídico que tuviera como centro la responsabilidad de los clubes y de los jugadores, por un lado, y de las asociaciones de clubes con sus asociados, por otro. Había que marcar líneas de compromiso para no superar presupuestos. Esto es difícil porque someterse a la disciplina supone reeducarse. Los jugadores tienen que reducir sus salarios y los clubes deben bajar sus presupuestos. Llevamos dos años de retraso, pero estamos con ello.

¿Resulta un problema para la gestión el hecho de que los clubes no sean sociedades anónimas deportivas?
Es un problema propio del balonmano: da buenos resultados, genera atención deportiva, a nivel internacional estamos entre los mejores, pero tenemos problemas derivados de estructuras internas al no ser una liga profesional. Dicho esto, los procedimientos internos de control y seguimiento, coordinado entre la federación y la patronal y el sindicato de jugadores, está bien organizado.
Los clubes no son profesionales porque no cumplen los requisitos legales para ser sociedad anónima deportiva y nuestro deporte, de momento, no tiene para 16 sociedades anónimas deportivas. Por ello tenemos que movernos más en el plano de actitudes, de confianzas y de control.

¿La crisis económica ha afectado al nivel deportivo del balonmano español?
Ha habido cierta pérdida de calidad debido a que no se ha podido contratar a algunos jugadores, aunque esto se considera un paso hacia una mayor igualdad entre los clubes. Desde la Federación tenemos el objetivo de mantener el nivel. La austeridad no supone la reducción de los objetivos deportivos. No se puede justificar el que no se cumplan los objetivos deportivos por la crisis.

¿Cómo valora la situación actual de la selección nacional?
La medalla en el pasado mundial fue un proceso ajeno a la crisis. Era un equipo que se venía gestando desde hace dos años. Los jugadores han demostrado una enorme cohesión y cada día mejoran. Además, Valero Rivera es la persona que tiene el perfil ideal para ser seleccionador. En su trabajo se encuentra con dificultades, lesiones, carencias y ha tenido que estar probando, cosa que en el equipo nacional es un castigo porque no hay tiempo. Pero ha encontrado el equipo que le da estabilidad. La salud de la selección está asegurada porque tenemos una cantera con un potencial tremendo y, a la que cuidamos, ya que hacemos un seguimiento incluso hasta la planta de los pies de los niños desde los 13 años.

¿El balonmano debería promocionarse en los medios de comunicación para desarrollarse?
Si el balonmano piensa en crecer por el hecho de estar más en la prensa está perdido. Estamos ante un problema de estructuras que superan las propias soluciones que se plantean desde el balonmano. El balonmano tiene que cumplir con sus obligaciones y deben existir medidas que faciliten a otros deportes desarrollar sus obligaciones.



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