19 de enero de 2020, 21:06:03
Opinion


¿Quién manda en TVE en la campaña?



La respuesta a esta pregunta es muy fácil: el Gobierno. La televisión oficial ha apoyado con descaro a Zapatero desde el día en que entró por la puerta de La Moncloa, a su política, a su ideología trasnochada. La pluralidad y objetividad que debe tener una televisión pública, sobre todo en cuestiones políticas, ha sido inexistente. El PP se ha quejado. Pero poco.

El PSOE ha sido siempre el partido más experto y acertado en la propaganda política, y con Rubalcaba y José Blanco por la zona es fácil adivinar cómo se mueven los hilos y cómo se hacen las “escaletas”, la guía de los programas informativos de las televisiones.

Y ahora que los socialistas andan tan preocupados con la marea azul del PP, los esfuerzos por retorcer y manipular la realidad desde que comenzó la campaña comienzan a ser alarmantes. Este sábado, por ejemplo, Zapatero, en su tierra, en León dejó medio vacío el aforo del local donde celebró un mitin y además se llevó una buena pitada y un montón de abucheos de un grupo de parados que se acercó a aguarle la fiesta al presidente del Gobierno. Pues ni lo uno ni lo otro aparecieron en las pantallas de TVE.

Como tampoco el domingo se escucharon en los informativos de la cadena pública los aplausos a Rajoy y a Esperanza Aguirre de los miles de madrileños que llenaron la nueva Explanada del Río. Bueno, se escucharon poco y muy bajito.

TVE, más que nunca, tiene que ser neutral durante las elecciones. Los partidos tienen sus tiempos reglamentados y eso se cumple con cronómetro. Pero, luego, la realización y los ángulos que aparecen están demasiado distorsionados. El PP ya está estudiando al milímetro el tratamiento que TVE está dando de la campaña. Y, según fuentes del partido, lo denunciarían a la Junta Electoral si acumulan pruebas suficientes.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.elimparcial.es