17 de junio de 2019, 4:39:59
Opinion


Primera carrera de maratón de los autómatas

Hidehito Higashitani


Se celebró a finales de febrero –unas dos semanas antes del desastre sísmico de la región de Tohoku- en la localidad de ATC (Asia & Pacific Trade Center) de la ciudad japonesa de Osaka la primera carrera de maratón en el mundo practicada por unos autómatas. El acto fue organizado por la colaboración entre el gobierno de la Prefectura de Osaka y la empresa privada de alta tecnología Vstone y participaron en él cinco autómatas fabricados por diversas entidades tecnológicas de la región.

Las condiciones que se exigían a los autómatas participantes y las reglas de juego de la carrera eran las siguientes:
1.Se permite sólo la participación de autómatas andantes con dos pies, que tengan provistos de una cabeza, dos manos y dos piernas
2.En caso de que se caigan en el suelo durante la carrera, tienen que levantarse por su propio esfuerzo sin ninguna ayuda ajena.
3.El circuito tendrá cien metros de recorrido y los autómatas participantes tienen que dar 421 vueltas completas y 95 metros de más para hacer el recorrido oficial maratoniano de 42,195 kilómetros.
4. El movimiento del autómata puede ser controlado por el mando de control remoto o puede ser de auto-control.
5.Se permite cambiar de batería durante la carrera, pero el tiempo utilizado para ello será incluido y contado como parte del tiempo del recorrido.
6.El límite de tiempo dado para la carrera es de 82 horas, es decir la carrera se suspenderá automáticamente al cuarto día.

Pues bien, con la participación de cinco corredores autómatas de unos 40 centímetros de estatura cada uno, comenzó el maratón a las diez de la mañana del día 24 de febrero. Uno de los cinco participantes tuvo que abandonar la carrera a sólo 200 metros de comenzar debido a unas inesperadas irregularidades en el funcionamiento de la maquinaria. Pero los cuatro restantes siguieron corriendo de día y de noche sin parar a un ritmo aproximado de cuatro minuto y medio para cada vuelta al circuito de cien metros, es decir a la velocidad media aproximada de 760 metros por hora. Y finalmente el autómata presentado por el equipo de la empresa Vstone fue el primero en llegar a la meta hacia las cinco de la tarde del día 27, con el récord de 54 horas 57 minutos con 51 segundos. La carrera siguió hasta el día siguiente porque el cuarto tuvo muchos percances durante el recorrido y terminó su carrera al día siguiente a las ocho de la tarde estando todavía a la altura de 17,723 kilómetros con el tiempo límite de 82 horas.

Como se puede comprobar por los récords marcados, se podrá decir con franqueza que los autómatas todavía no están al nivel de ‘correr’ sino de ‘caminar’. La verdad es que parece más bien una carrera de resistencia ‘física’, o ‘mecánica’ mejor dicho, que de una carrera de maratón normal humano.
Pero de todos modos, como se trata de la primera carrera del maratón en el mundo participada únicamente por los autómatas, no cabe duda de que la mejor marca registrada en esta ‘competición’ recién realizada en Osaka se puede considerar de momento como el récord mundial cien por cien del maratón de los autómatas. Los organizadores están muy orgullosos de los resultados de esta primera tentativa y por supuesto esperan ir mejorando el récord en un futuro muy cercano.

¿Quién sabe si dentro de muy pocos años llegamos a tener a un atleta autómata de ‘pies planos’ que sea capaz de superar de verdad el récord mundial del maratón normal establecido por los atletas de carne y hueso? Si de hecho el cerebro mecánico artificial está haciedo una fuerte competencia al humano como ocurre en el juego de tablas como el ajedrez o el go, ¿por qué no puede ocurrir lo mismo en el mundo físico de los autómatas?
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