24 de enero de 2020, 16:05:51
Sociedad

entrevista con el doctor josé leiva


"La bacteria E.coli es muy ubicua: la vamos a encontrar en muchos sitios"


El director del Servicio de Microbiología y Parasitología de la Clínica Universitaria de Navarra, José Leiva, ha explicado a EL IMPARCIAL que la bacteria E.coli es muy ubicua, “nos la vamos a encontrar en muchos sitios”, pero la cuestión es que la cepa de la contaminación puede no producir ningún tipo de patología y “lo difícil, a veces, es detectar la cepa que causa la enfermedad grave”.


¿Qué es la bacteria E.coli?
Lo primero que hay que saber de la bacteria Escherichia Coli (E.coli) es que es muy ubicua, es decir, que nos la vamos a encontrar en muchos sitios, entre ellos en el intestino humano, en el de los animales, e incluso en el suelo. Pero hay algunas cepas que han adquirido la capacidad de producir enfermedad. Para que nos entendamos, la bacteria se infectó por un virus y éste le transmitió la capacidad de producir una toxina. Esta toxina, cuando infecta, es la responsable de producir diarreas (colitis hemorrágicas) y también la complicación que está produciendo la muerte, el síndrome hemolítico-urémico.

¿Cómo se transmite?
Esta bacteria mortal vive en el intestino del ganado vacuno, al que no produce ningún daño. Cualquier alimento que se pueda contaminar con heces de vaca puede portar la bacteria y al consumir ese alimento podemos adquirir la enfermedad. Curiosamente, esta enfermedad siempre se ha asociado a las hamburguesas de la comida rápida, cuando se mata la vaca y la carne se contamina. Si se hace carne picada y no se cocina bien puede transmitir la enfermedad.

Pero también la pueden transmitir las frutas, las verduras que se han podido contaminar, muchas veces por la utilización de abonos, que llevan heces de vaca. Igualmente, el consumo de agua contaminada con las heces y también se da con el consumo de leche sin pasteurizar.

PIE DE FOTO¿Qué tenemos que hacer para evitar la contaminación?
Si yo tengo un pepino en casa o una verdura, una de las opciones es lavarlo bien, si es posible con un poco de lejía (muy pocas gotas para mucha agua) mantenerlo un tiempo para que limpie bien la cubierta y luego pelarlo. Y comerlo pelado. La bacteria, en principio, se queda en la cáscara, a no ser que la pieza esté dañada y pueda penetrar en el interior.

¿Cómo se averigua en qué momento se produce la contaminación?
Lo que hay que hacer es tomar muestras en distintas partes de la cadena alimenticia: origen, transporte, en el mercado mayorista, en la zona de la cámara frigorífica o en los puntos de venta. Si ya se sabe cuál es el producto contaminado, se averigua así en qué punto aparece la bacteria.

¿Es muy habitual?
En el mundo desarrollado se dan casos, pero muy pocos. Nosotros en nuestro hospital, en tres años tan sólo tuvimos un caso y no era mortal, era sólo un cuadro diarreico.

¿A qué se debe, entonces, una contaminación tan importante como esta?
Se debe expresamente a una contaminación masiva de algún tipo de alimento. Y un alimento, además, con bastante extensión. Pero lo importante es ver cuál es. Hay que tener en cuenta que la detección de la bacteria E.coli en cualquier producto nos está hablando de contaminación fecal, así que cuidado, porque ya se está viendo que ha ocurrido algo que no se ha hecho bien, que ha habido un tratamiento que no ha sido el adecuado porque el origen siempre va a ser fecal.

La cuestión es que la cepa de la contaminación puede no producir ningún tipo de patología. Lo difícil, a veces, es detectar la cepa que causa la enfermedad grave porque requiere técnicas de biología molecular que lo que detectan son los genes que codifica esta toxina.
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