23 de septiembre de 2021, 20:59:12
Comunicación

Revista de prensa


Camacho [i](ABC)[/i] denuncia la pinza utilitarista entre el PSOE y los indignados



Mucho helicóptero y mucho indignado del 15-M abucheando a los políticos en los principales diarios por las protestas violentas ante el Parlamento catalán. Es la noticia del día, que para muchos periódicos es casi la única de portada, con descripción detallada de las agresiones y reacciones ante la pasividad del Ministerio del Interior. La indignación por los indignados marca la tendencia en la opinión de los columnistas y editoriales. Sólo se hace un hueco la mala situación económica de Grecia.

El País titula “Grupos radicales bloquean con violencia el Parlamento catalán” y acompaña la información la imagen de Artur Mas poco después de bajarse del helicóptero que necesitó para llegar al Parlamento. Apunta que los partidos y el 15-M repudian los hechos. En esta línea, “Un desahucio menos, una agresión más” para explicar que los manifestantes insultaron a Cayo Lara y le arrojaron un jarro de agua. Más cosas, “Las dudas en la UE sobre el rescate a Grecia castigan a los mercados”, “El Banco de España propone un techo de gasto autonómico” y “Pakistán detiene a cinco personas por ayudar a la CIA a localizar a Bin Laden”.

Josep Ramoneda dedica un artículo a los incidentes a las puertas del Parlament: “Surgió la idea del marcaje directo a los políticos. En principio, podía parecer razonable aumentar la presión sobre quienes podrían emprender las reformas necesarias para renovar el sistema democrático. En la práctica el marcaje se ha convertido en intimidación. Con el agravante del carácter simbólico negativo que tiene tanto tratar de impedir la entrada de los diputados a los Parlamentos como el inquietante gesto, por lo menos para los que tenemos memoria, de marcar con espray a algunos de ellos. Los indignados corren el riesgo de empezar a perder la batalla de la comunicación”.

El Mundo va con “Los ‘indignados’ cruzan la ‘línea roja’ y agreden a los políticos” y destaca que “golpean, escupen, pintan e insultan a los diputados del Parlament”. Las imágenes, para los insultos, el helicóptero y Cayo Lara. Además, “Papandreu fracasa en su intento de lograr un gobierno de unidad” y “Goldman Sachs: lo más popular en la Bolsa es vender España”.

Luis María Anson afirma que “las gentes medias terminan por plegarse a las dictaduras” en su artículo: “La resistencia en el País Vasco a la dictadura del miedo es todavía considerable. Tal vez permanezca esa actitud valerosa. No me parece lo probable. Las gentes medias se irán rindiendo poco a poco. Solo la política firme del Gobierno de España podría reconducir la situación y restañar la hemorragia que han producido los desatinos y los despropósitos zapatéticos. Y la verdad no veo en Rubalcaba, ni tampoco en Rajoy, al cirujano que necesita Euskalherría para cortar por lo sano y desde la democracia, desde el Estado de Derecho, restablecer la libertad de la que carecen los ciudadanos vascongados”.

Salvador Sostres sostiene que “así se fundó el fascismo”, en relación con los altercados en Barcelona: “La turba crecida conduce inequívocamente al desastre. Quienes la azuzaron son corresponsables de lo sucedido y de lo que pueda suceder. Cada fascismo ha empezado igual. El principal enemigo de la libertad es el caos”.

David Gistau, sobre los rifirrafes en el Congreso de los Diputados, destaca que “Zapatero habla del país y sus diputados se cuentan la comunión del niño”. Ante este panorama, propone Gistau, se pregunta si no será lo mejor abrazarnos y tocar el violín.

ABC titula “Ataque a la democracia” y destaca con la foto de los consejeros Pelegrí y Mena tras bajarse del helicóptero. Al respecto, “Gallardón culpa a Zapatero y Rubalcaba por su inhibición” y exige adelanto electoral, que, sobre la agresión, es un privilegiado comparado con los gobernados por los alcaldes de Bildu y que cuando Rajoy deje de ser presidente se irá con él toda su generación.

Ignacio Camacho opina que se está “batasunizándose” la calle: “Después de haber permitido que Batasuna se instale en el poder, el Gobierno ha empezado a tolerar la batasunización de la calle a cargo de las excrecencias radicales del movimiento 15-M. La pasividad policial ante las algaradas antidemocráticas de los extremistas sólo se explica si alguien está pensando en utilizarlos como fuerza de presión y de choque. El asunto tendría menos importancia si obedeciese sólo al desconcierto propio de los mareos políticos que sobrevienen tras un descalabro electoral. Lo que sucede es que se atisba el comienzo de una estrategia, de una especie de pinza utilitarista y oportunista entre un partido con responsabilidad de poder y de un difuso colectivo de alborotadores antisistema. Si no lo es, lo parece. Y no hay más que un modo de que deje de parecerlo”.

La Razón, con las dos fotos del día, helicóptero e indignados frente a la policía, apunta “Democracia secuestrada” y destaca que el 15-M muestra su cara violenta, la pasividad del Gobierno y que Mas estuvo en peligro. Resalta también que intentan robarle el perro-guía a un diputado ciego y rocían con pintura a otros cuando llegaban a la Ciudadela. También, “Rubalcaba: No gustamos porque no resolvemos problemas”.

César Vidal apunta que ZP significa ahora ‘Zombi Perdido’: “Si ZP tuvo alguna vez el menor sentido de lo que es el honor debió perderlo hace muchos años. ZP pasará a la Historia marcado indeleblemente por la deshonra de, entre otras desgracias, haber dejado como un erial a una nación que se encontraba entre las primeras de la UE y que ahora necesitará no menos de una década para volver a los niveles de empleo que él encontró en 2004. Quizá algunos opinen que para que se piense que su alma zapateril abriga un átomo de honor la única salida que tendría sería la de comportarse como un samurái deshonrado aplicándose el harakiri. Tampoco hay que exagerar. Yo me conformo con que convoque elecciones anticipadas”.

Público, con la foto más repetida, señala “El 15-M se desmarca de los violentos” y destaca que la mayoría de los indignados criticó en asamblea los actos de violencia. Además, “Papandreu cambia el Gobierno para afrontar el rescate”, “La crisis obliga a la mitad de la población a comprar comida más barata” y “El imputado Manuel pascua aún entrena en la selección pese a estar suspendido”.

A Ignacio Escolar tampoco le representan los ‘indignados’ no pacíficos: “Quienes escupen a los parlamentarios, quienes los zarandean, quienes lanzan piedras o pintura contra ellos o quienes llevan la protesta contra un político hasta las puertas de su casa, donde duerme su familia, no me representan. Tampoco representan a los indignados, cuyos portavoces se han desmarcado de estos actos violentos. Ayer todo el 15-M perdió fuerza por culpa de esta minoría violenta, con la que habría que poner kilómetros de distancia. Es una lástima que la violencia haya eclipsado el verdadero debate: el brutal recorte social que ayer aprobó CiU en Catalunya (con la inestimable ayuda del PP, que apoyó el plan mientras Mariano Rajoy disimulaba). Entre las víctimas de esta poda está la educación, que se queda sin gran parte de sus becas. O la sanidad, donde el tijeretazo pretende cerrar los quirófanos por las tardes o atender a 76.000 pacientes menos en urgencias. Esto, que no se contó en ningún programa electoral, también es violencia. Pero para responder ante este abuso sobran las pedradas o los escupitajos”.

La Gaceta, con la segunda foto más repetida, apunta “El secuestro del Parlamento de Cataluña ‘no preocupa’ a Zapatero” y resalta que los ‘indignados’ ilegales retienen 12 horas a los diputados y que existe el temor de que los ataques se repitan en Madrid y Valencia. También, “El Gobierno ‘regala’ a CCOO una sede de 7.000 Metros cuadrados en pleno centro de Madrid” y, sobre los 70 personajes de la sociedad civil que analizan la grave situación del país, entrega dos, se destaca la frase: “Las elecciones son una emergencia nacional”.

Carlos Dávila comparte tema con el resto de columnistas destacados del día: “Más indignados aún que ellos, no secuestramos parlamentos, ni acampamos en la vía pública, ni nos orinamos en plazas céntricas, ni contravenimos ningún orden democrático, ni acosamos e insultamos a alcalde alguno. ¿Se preguntan por qué el amigo Alfredo no ha tomado acción alguna contra ellos? ¿Se preguntan por qué no han atacado posición alguna del PSOE? Dejémonos de bromas. O pensamos en esto o es que estamos idiotas”.
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