26 de enero de 2020, 4:53:48
Opinion


EL 15-M PUEDE CONVERTIRSE EN UNA OPCIÓN POLÍTICA

Luis María ANSON


Está claro que el grueso del 15-M no quiere verse manipulado por el agitprop comunista. El rechazo a Cayo Lara resultó concluyente. Está claro también que las exigencias del movimiento benefician en gran parte a IU, sobre todo, por lo que respecta a la ley electoral.

En todo caso lo sustancial del 15-M ha permanecido en las manifestaciones del domingo. Son muchos los ciudadanos que están indignados ante los abusos y la prepotencia de los partidos políticos, ante el derroche y el despilfarro que del dinero público hacen, ante el enchufismo creciente con el que favorecen a parientes y amiguetes, ante la corrupción galopante de una parte de esas agrupaciones malqueridas. La verdad es que la clase política se ha convertido en uno de los grandes problemas nacionales. España se merece mejores políticos que los que padecemos.

Para que el 15-M se convierta en un instrumento eficaz al servicio de la sociedad precisa de dirigentes elegidos democráticamente que den la cara y se hagan responsables de las acciones de los indignados. Muchos de ellos rechazan abiertamente convertirse en un partido político. Muchos otros se han dado cuenta de que ese es el camino para regenerar la política nacional. Difícil saber lo que ocurrirá pero el debate está abierto. Las manifestaciones del domingo han demostrado que el 15-M no es una anécdota ni una acampada fugaz. Es un movimiento no desdeñable con raíces profundas en una sociedad harta de que sus políticos despilfarren el dinero público.
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