22 de enero de 2020, 10:18:46
Sociedad

entre ellas una tiara de Eva Perón


Recuperados seis millones de euros en joyas robadas en Valencia en 2009


Los supuestos autores del robo de joyas que se produjo en Valencia en 2009, por importe de 10,5 millones de euros, han sido identificados por agentes de la Policía Nacional, en una operación que ha contado con el apoyo de Interpol, en la que se ha descubierto el complejo plan que habían tramado para conseguir ganarse la confianza de la joyera y así hacerse con el botín, del que la Policía ha recuperado un total de seis millones de euros.


Agentes de la Policía Nacional han detenido este miércoles a los supuestos autores de un robo de joyas en Valencia por importe de 10,5 millones de euros. En concreto, el robo se produjo en diciembre de 2009, y entre las alhajas sustraídas se encuentra una tiara que podría haber pertenecido a Eva Perón. Los responsables, un experto grupo de origen serbocroata, idearon una compleja estafa.

A la imagen de una película de expertos atracadores, los siete autores del robo, pertenecientes a un mismo clan familiar, que fueron detenidos en Suiza, Francia e Italia, y posteriormente extraditados a España, se hicieron pasar por jeques árabes para engañar a la joyera, según han informado fuentes del ministerio de Interior en un comunicado.

El origen de este robo, que se fraguó durante tres años, comenzó en noviembre de 2006, mes en el que dos miembros de la banda se personaron en la joyería de Valencia con un aspecto impecable y un notorio acento italiano, para adquirir joyas valoradas en cerca de 20.000 euros.

Pasados tres años, contactaron nuevamente con la responsable del establecimiento para ponerle en contacto con un supuesto jeque árabe interesado en realizar un importante desembolso en alhajas para sus esposas. A partir de ese momento, los miembros del grupo pusieron en marcha una puesta en escena en la que uno de ellos, perfectamente caracterizado, se hizo pasar por un jeque que se desplazaba a bordo de una limusina acompañado siempre por una de sus mujeres.

Acompañado también de un supuesto secretario, concertó una primera cita en un hotel valenciano en la que propusieron a su víctima la compra de joyas por valor de más de 10 millones de euros. Una vez reservadas las exclusivas piezas, acudió a una nueva cita en compañía de otro hombre que hacía las veces de gemólogo para estudiar las joyas y dar su aprobación, y el trato quedó cerrado y acordaron hacer el pago en metálico.

Una empleada de la joyería se reunió en el Centro de Negocios con el también falso banquero del jeque, y comenzaron para proceder al pago de las joyas. Durante el encuentro comenzó a mascarse el atraco, ya que, a medida que iban contando los fajos de billetes, los introducían en los cajones de una mesa.

El mueble era un aliado más en su complejo plan, ya que contaba con un doble fondo en cuyo interior había escondida una persona de poca talla que iba cambiando los fajos de dinero auténtico por otros en los que sólo eran de curso legal el primero y el último.

Una vez efectuado el cambio, se desplazaron a la joyería para entregar las alhajas. Cuando la joyera se dispuso a inspeccionar nuevamente los billetes, recibió un fuerte empujón y los ladrones se apoderaron del suculento botín bajo amenazas de muerte.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.elimparcial.es