25 de enero de 2020, 13:29:43
Opinion


Los indignados y el cumplimiento de la ley



Finalmente, la Policía desalojaba ayer a los “indignados” que permanecían acampados en el Paseo del Prado y la Puerta del Sol. Casi 30.000 kilos de basura tuvieron que ser recogidos por los servicios de limpieza en ambos lugares, lo que dista mucho de la imagen ecológico-idílica que intentaban vender. Tampoco queda mucho de sus demandas iniciales -algunas de ellas, por otra parte, tan razonables como poco razonadas-; el movimiento se ha transformado en una amalgama okupa y antisistema que únicamente pretendía molestar.

De “indignados” habían pasado a “indignantes”. Cortes de tráfico a voluntad, molestias a transeúntes y comerciantes, invasión y deterioro de la vía pública e incumplimientos legales de lo más variado son sus “méritos”. Y no viene de ahora. Su comportamiento ha sido así prácticamente desde el día siguiente a las pasadas elecciones, la segunda quincena de mayo. ¿Porqué ha habido entonces que esperar a agosto para tomar medidas? ¿Quizá porque no resultaba popular a ojos vista de un cierto sector de la izquierda que le gusta la acción callejera casi más que sus postulados? Las leyes están para cumplirse en todo momento, no cuando le resulta más conveniente al candidato de turno. Bien está que la Policía hay actuado de una vez pero tenía que haberlo hecho mucho antes. Las razones por las cuales el Gobierno no hizo lo que debía habrá que preguntarlas a Rubalcaba, Zapatero o quien sea que mande ahora en el PSOE.
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