18 de septiembre de 2021, 4:19:14
Economía

El BCE mantendrá la política de compra de bonos y reabre el 'grifo' de liquidez


Durao Barroso admite que la crisis económica ha ido más allá de los países más débiles de la Unión Europea



El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, ha admitido que las últimas medidas acordadas por los gobiernos comunitarios no han logrado el efecto deseado en los mercados y que la crisis de la deuda ya no se limita "a la periferia de la zona euro". "Los desarrollos en los mercados de bonos soberanos de Italia, España y otros Estados miembros de la zona euro son causa de una profunda preocupación", señaló Barroso en una carta dirigida ayer a los líderes comunitarios y hecha pública hoy.

En ella, el presidente del Ejecutivo de la UE aboga por buscar fórmulas para mejorar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) con el fin de hacer frente al "actual contagio". Barroso urge a los Estados miembros a finalizar y aprobar todos los detalles del segundo rescate a Grecia y del FEEF del pasado mes de julio, evitando introducir excesivas limitaciones en la condicionalidad de los préstamos del fondo.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona acordaron el pasado 21 de julio conceder más poderes al FEEF, de manera que pueda actuar para prevenir, financiar la recapitalización de bancos mediante préstamos a los gobiernos e intervenir en los mercados secundarios en circunstancias excepcionales y en consulta con el Banco Central Europeo.

Pero al mismo tiempo, el presidente de la CE reclama "una rápida revisión de todos los elementos vinculados con el FEEF", con el fin de asegurar que este mecanismo y el permanente que lo sustituirá en 2013 "estén equipados con los medios para hacer frente a los riesgos de contagio".

Según una portavoz de la CE, esa revisión podría pasar entre otras cosas por un aumento del fondo, que actualmente tiene una capacidad crediticia de 440.000 millones de euros. Recalcó, sin embargo, que este llamamiento de Barroso "no tiene nada que ver con la situación específica de Italia y España".

Barroso insiste en su mensaje en que los problemas de Italia y España en los mercados son "claramente injustificados" teniendo en cuenta sus fundamentos económicos y los esfuerzos que han llevado a cabo, pero admite que "reflejan un creciente escepticismo entre los inversores respecto a la capacidad sistémica de la zona euro para responder a la crisis". "Las claras decisiones del 21 de julio sobre el paquete griego y la flexibilización del FEEF no están teniendo el efecto deseado en los mercados", reconoce el político portugués, que cita entre los problemas percibidos por los inversores la "complejidad" y el "estado incompleto" de ese acuerdo. "Sean cuales sean los factores detrás de la falta de éxito, está claro que ya no estamos gestionando una crisis sólo en la periferia de la zona euro", opina.

Tipos al 1,5 por ciento
El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) mantuvo hoy los tipos de interés en la zona euro en el 1,5 %, en un momento en que aumenta la presión para que la entidad compre deuda soberana y evite que la crisis de endeudamiento se contagie a España e Italia. La institución europea informó en Fráncfort de que también dejó inalterada la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a los bancos durante un día, en el 2,25 %, y la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 0,75 %.

El BCE, que ya ha incrementado dos veces el precio del dinero en lo que va de año, podría replantearse la subida de los tipos de interés, que estaba prevista para el cuarto trimestre del año, según algunos expertos. La industria de la zona del euro mostró en julio un notable enfriamiento, que ha llegado a países como Francia y Alemania, al tiempo que la inflación de la zona euro cayó dos décimas hasta el 2,5 %.

El Banco de Inglaterra dejó inalterados los tipos de interés en el mínimo histórico del 0,5 %, en el que permanece desde marzo de 2009 y pese a que afronta una inflación del 4,2 %. El BCE inició en mayo del pasado año un programa de compra de deuda soberana de los países del euro en el mercado secundario, por unos 75.000 millones de euros hasta ahora, para ayudar a las naciones que atraviesan dificultades de refinanciación.

Pese a las tensiones en los mercados de renta variable, la entidad monetaria europea no ha comprado deuda pública desde finales de marzo, desde hace dieciocho semanas. La Facilidad Europea de Estabilización Financiera (FEEF) podrá comprar deuda en el mercado primario una vez que el consejo de la Unión Europea (UE) modifique en octubre el acuerdo marco, pero hasta entonces parece que el BCE deberá acometer la función de frenar los movimientos especulativos en los mercados.

El Mecanismo Europeo de Estabilidad, que será un mecanismo permanente a partir de julio de 2013, también podrá comprar deuda en el mercado primario. Cuando se cumplen cuatro años del estallido de la crisis financiera, los mercados prestarán atención a los comentarios del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, respecto a la fuerte subida de la rentabilidad y las primas de riesgo de la deuda soberana de España e Italia.
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