18 de octubre de 2019, 3:58:23
Opinion


¿"Eduardo Manostijeras" o "La matanza de Texas"?

Alejandra Ruiz-Hermosilla


José Antonio Monago, el flamante presidente de la Junta de Extremadura desde hace apenas tres meses, se ha sumado a las medidas de ajuste presupuestario que recientemente ha anunciado la también “popular” presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal. Hasta The Wall Street Journal se ha hecho eco del anuncio. En la arena política se habla estos días de tijeras, motosierras y recortes. Los “tajos” en Educación son los más polémicos. Baile de cifras, acusaciones cruzadas de mentir, que si perjudicarán a la calidad de la enseñanza, que si los profesores son unos quejicas…Imposible desligar el debate de la carrera electoral que arrancó hace mucho tiempo y que ni siquiera parece que vaya a concluir el 20N porque, en España, hace demasiados años que vivimos en permanente campaña, acosados por la maquinaria electoral y de propaganda, y asaeteados por los políticos tan mediocres de todo signo que nos representan.

Por tanto, el análisis de los daños y beneficios de las medidas de ajuste que han anunciado las comunidades autónomas que el pasado mes de mayo cambiaron años de gobiernos socialistas por nuevos ejecutivos “populares” -otras, como la de Madrid, no han cambiado las siglas en el poder, pero también han visto la puesta en marcha de políticas de ahorro en el gasto público- tendrá que hacerse a posteriori, a la vista de los resultados que arrojen y no a priori, al calor de las urnas cuando sólo faltan 75 días que sean abiertas.

Hoy sabemos que no quedaba más remedio que ir ajustando los gastos a los ingresos que reciben las administraciones públicas porque la escalada del endeudamiento hizo cima, no puede mantenerse en un pico a semejante altitud y no es posible sino el descenso una vez descartado el rescate. Así que: ¡a bajar! No queda alternativa. Otra cosa es cómo se dispone la operación de descenso para que no sea un batacazo, para que no haya más víctimas de las que ya se han registrado y para que en el valle encontremos la prosperidad. Hace falta trabajo en equipo (todas las administraciones en todos los territorios, a una), liderazgo (un Gobierno capaz al frente) y fuerza motriz (españoles resignados, pero dispuestos a dar la batalla).

Supone un gran esfuerzo, casi un acto de fe, el confiar en que nuestros políticos organicen ese dispositivo de bajada con sentido común, responsabilidad y eficacia, pero tampoco tenemos otra opción. Son ellos quienes pueden y deben hacerlo mientras nosotros vigilamos todos sus movimientos, juzgamos los resultados de sus acciones, pedimos la palabra y emitimos juicio en las urnas. Este es el sistema del que nos hemos dotado. Y no está mal. Confiemos. Lo mismo el impulso llega antes de que toquemos fondo y hasta podría ser que doliera menos de lo que amenaza con doler. Quizá asistamos a un pase de "Eduardo Manostijeras" y no de "La matanza de Texas"...
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